Muejer con lentes empañados intentando evitar la condensación.
Vía Getty Images.

Los lentes empañados son un problema constante que todos quisiéramos poder evitar. Esto, sobre todo, en esta nueva época de pandemia en la que el uso de mascarillas facilita la condensación en los vidrios de los anteojos.

Hasta el momento, se han creado variadas alternativas de cuidado y de uso para evitar este problema. Incluso, se han desarrollado lentes especializados que deberían evitar naturalmente el empañamiento.

No obstante, no todos pueden tener acceso a estos particulares modelos especiales. Por este motivo, vale la pena conocer alternativas con las que hacer que cualquier tipo de lente sea inmune al empañamiento. Pero, para esto, primero es necesario conocer qué es exactamente lo que está afectando a nuestros lentes y lo que pone a nuestra visión en un predicamento constante.

¿Por qué los lentes se empañan?

Todo se debe a procesos de condensación y choques térmicos. Básicamente, el proceso de condensación se desata cuando los lentes se encuentran en una temperatura menor que nuestra respiración o vapor de sudor.

De allí que cuando el aire caliente choca con la superficie del vidrio, este se enfríe rápidamente y se transforme en condensación. Como consecuencia, terminamos con lentes empañados que, por más que limpiemos, no podemos evitar totalmente.

¿Por qué es tan importante evitar que los lentes se empañen?

En un principio, la respuesta inicial nos será muy obvia a todos: dejar que se empañen es incómodo. Simplemente tener que estar constantemente desempañando los lentes con la ropa o nuestros propias manos es un inconveniente y el resultado nunca es igual a como estaban los cristales cuando salimos de casa.

Sin embargo, existen situaciones muy específicas en las que contar con un método para evitar los lentes empañados puede sernos de gran utilidad.

Para empezar, podemos mencionar todos esos momentos en los que, en medio del frío, decidimos disfrutar de una bebida o comida caliente. El sabor y la temperatura son reconfortantes, pero apenas abrimos los ojos, lo único frente a nosotros es un mundo borroso por culpa de la condensación.

De forma similar, cuando salimos a hacer actividades físicas o deportes (como trotar, ciclismo, correr, etc.) el sudor evaporado de nuestra piel se convertirá en condensación en nuestros lentes. Ahora, como una nueva adición, el uso constante de mascarillas también nos ha hecho tener que lidiar con esto en nuestro día a día.

Todos estos son escenarios incómodos que podríamos evitar una vez conozcamos el modo correcto para prevenir la condensación y no tener que preocuparnos más por tener lentes empañados.

¿Cómo podemos evitar que los lentes se empañen?

En general, existen precauciones que podemos tomar para evitar tener lentes empañados. Por ejemplo, los modelos de gafas que estén viejos o muy sucios suelen ser más propensos a albergar condensación.

Por este motivo, asegurarnos de que nuestros lentes estén en buenas condiciones y limpiarlos con frecuencia puede ayudar a evitar las crisis de condensación. Asimismo, ya tenemos claro que es justamente el vapor de nuestra respiración o sudor que causan el empañamiento. Debido a esto, tratar de no acercar demasiado los vidrios a nuestra frente o nariz también puede ser de ayuda.

No obstante, todas estas no solo soluciones, sino pequeñas ayudas para intentar minimizar la condensación. Ahora, si quieres contar con una solución duradera y más efectiva, podríamos recomendarte un par de alternativas.

Para quienes buscan una solución a largo plazo: pañuelos Life Art

Imagen de los life art pañuelos.
Vía Amazon.

Como una primera alternativa para evitar definitivamente los lentes empañados, podemos recomendarte los pañuelos de gamuza superfina Life Art. Con ellos, con tan solo una limpieza cualquier lente se puede convertir en un modelo anti-condensación.

En resumen, se trata de un paño seco sin ningún tipo de olores o posibles materiales irritantes para la piel o los ojos. Para ponerlo en uso, simplemente hay que limpiar los cristales con él, tal como lo haríamos con los pañuelos comunes.

La diferencia radica entonces en la duración del efecto. Allí donde los pañuelos comunes solo dan una solución momentánea, los Fife Art ofrecen más de 48 horas sin problemas de condensación. Con esto, ya no tendremos que preocuparnos por tener lentes empañados. Sobre todo cuando sabemos que cada uno de estos pañuelos puede funcionar hasta por 700 usos.

Si quieres darle una oportunidad a esta alternativa, podrás encontrarla a través de este enlace desde 6.95 dólares. Allí podrás desde ordenar uno, para probar, hasta solicitar un paquete de 50, para asegurarte de no tener que volver a preocuparte por la condensación en tus lentes.

Para los que buscan alternativas: Nano Anti-Fog Cloth

Imagen de los Nano anti-fog cloth
Vía Amazon.

Por otra parte, una alternativa un poco similar que también te podría ser de ayuda es el Nano Anti-Fog Cloth. Este pañuelo también ofrece a quien lo utiliza la posibilidad de evitar tener lentes empañados durante su día a día.

Este modelo también es seco y debe ser usado sobre superficies sin humedad. Es decir, debe aplicarse antes de que el lente comience a empañarse. Desde allí, su nanotecnología actuará una y otra vez para evitar la condensación en su superficie.

Igual que el anterior, se tratan de toallitas reutilizables que están disponibles en paquetes que van desde 3 unidades hasta 10 en dos presentaciones, Nano Tech y Extra Streng. En este caso, los pañuelos servirán tanto para altas como bajas temperaturas yendo desde los -12 °C hasta los 45 °C.

¿Los probarás? ¡Cuéntanos cuál ha sido tu favorito!


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