Mary Jackson, ingeniera aeronáutica de la NASA
Créditos: Bob Nye/NASA//Getty Images

La NASA es reconocida como la Agencia Espacial que llevó el hombre a la Luna. Sin embargo, detrás de esta gran hazaña se ocultan muchos rostros, personas que con su intelecto e ingenio cumplieron uno de los sueños más grandes de la humanidad. Entre esas caras, se encuentra la de Mary Jackson, una afroamericana que hizo historia al convertirse en la primera mujer de color en ser ingeniera aeroespacial en la NASA.

Mary Jackson es un ejemplo de perseverancia, puesto que tuvo que lidiar con la discriminación racial y de género que reinaba en su época para poder ingresar a la Universidad de Virginia, Estados Unidos. Su constancia y dedicación para lograr sus sueños la han convertido en un modelo a seguir, no solo como mujer, sino también como profesional.

La historia de Mary Jackson inicia en la ciudad de Hampton

Mary Jackson
Mary Jackson nació en Virginia, Estados Unidos

La ingeniera Mary Jackson nació el 9 de Abril de 1921 en la ciudad de Hampton ubicada en el estado de Virginia, Estados Unidos. Desde muy pequeña mostró un gran intelecto, así como habilidades que la hacían destacar por encima de sus contemporáneos. Destrezas que la llevaron a graduarse con los más altos honores en la Escuela de Capacitación George P. Phenix. Logro que la impulsaría a estudiar en el Instituto de Hampton, donde se graduó como licenciada en Matemáticas y Ciencias Físicas en 1942.

Tras haber obtenido su título como licenciada, impartió clases de Matemáticas en “escuelas segregadas” de Maryland para niños de color. Una situación bastaste común en el sur de EE.UU. y sobretodo en aquella época donde la discriminación racial era bastante fuerte.

De recepcionista a matemática investigadora de NACA

Jackson, no solo trabajó como maestra, también lo hizo como recepcionista en una institución sanitaria. Sin embargo, la situación cambió en 1951, siendo reclutada por el Comité Asesor Nacional de Aeronáutica (NACA) donde laboraría como matemática investigadora.

Una vez dentro de NACA (más tarde pasaría a llamarse NASA, Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio), laboró bajo la supervisión de Dorothy Vaughan, quien también era afroamericana y talentosa matemática. Jackson trabajaría en la West Area Computers, un área destinada para mujeres de color.

Mary Jackson realizando cálculos

No obstante, su talento la llevó a trabajar con el ingeniero de la NACA Kazimierz Czarnecki. Ambos trabajaron en el proyecto del Túnel de Presión Supersónica, el cual estudiaba la aerodinámica de aviones estadounidenses.

Mary Jackson, una computadora humana

El inicio de la carrera espacial tuvo lugar entre 1955 y 1976. Durante estos años no existían ordenadores capaces de realizar las operaciones matemáticas necesarias para trazar las trayectorias que debían seguir las naves para orbitar la Tierra, aterrizar en la Luna o regresar a nuestro planeta.

Si bien es cierto que el primer ordenador vio luz en la década de 1940, sus capacidades eran insuficientes. En vista de ello, la NASA recurría a computadoras humanas, científicos como Mary Jackson, para realizar cálculos manualmente que sirvieran para programar los lanzamientos, como llevar al hombre a la Luna, por ejemplo.

Astronauta en la Luna
Mary Jackson, Katherine Johnson y Dorothy Vaughan formaron parte del equipo que llevó el hombre a la Luna.

El trabajo de Jackson requería exactitud, después de todo eran matemáticas, no había cabida para errores. Sin embargo, su trabajo se desarrollaba en la sombra y no era reconocido como el de sus colegas masculinos.

Mary Jackson rompió estereotipos al ingresar en Hampton High School, una escuela exclusiva para blancos

Kazimierz Czarnecki al trabajar con Jackson se percató de su potencial y la impulsó a que siguiera estudiando hasta alcanzar el título de ingeniera aeronáutica. Aunque en la década de los 50 esto parecía imposible, se armó de valor, luchó contra viento y marea hasta ingresar en Hampton High School, de la Universidad de Virginia, la cual era una escuela exclusiva para blancos.

En su lucha por ingresar a Hampton High School, Jackson llevó a la corte una ley de segregación que la obligaba a tomar cursos espaciales. Durante una de las audiencias, la célebre ingeniera expresó la famosa frase: “Pretendo ser ingeniera de la NASA… no tengo otra opción que ser la primera”.

 

Así pues, Mary Jackson siguiendo los consejos de Czarnecki, estudió en horarios nocturnos y en 1958 hizo historia al convertirse en la “primera mujer de color ingeniera de la NASA donde trabajó hasta 1985”. Cabe destacar que la NACA pasó ese mismo año a llamarse NASA.

Como ingeniera, Jackson continuó analizando datos del túnel de viento, donde ya tenía experiencia. Así como los experimentos de vuelo en la división de aerodinámica subsónico-transónica. La mayoría de sus publicaciones científicas estaban relacionadas con el análisis del “flujo de aire, incluidas las fuerzas de empuje y resistencia”.

Finalizando su carrera en la NASA, Jackson se dedicó a fomentar la contratación y desarrollo de la mujer en la NASA. Esto lo hizo desde la Oficina de Programas de Igualdad de Oportunidades y Discriminación Positiva.

“Hidden Figures”, el libro que reveló la historia de Mary Jackson y otras maravillosas afroamericanas que realizaron valiosos aportes a la NASA

Protagonistas de Hidden Figures
Dorothy Vaughan (izquierda) , Katherine Johnson (centro) y Mary Jackson (derecha)

La historia de Mary Jackson, Katherine Johnson y Dorothy Vaughan permanecieron ocultas hasta que la escritora Margot Lee Shetterly publicó un libro titulado “Hidden Figures” en el 2016. Un ejemplar que detalla el valioso trabajo y las grandes contribuciones de estas mujeres afroamericanas dentro de la NASA, cuyos nombres no aparecen en las publicaciones académicas ni mucho menos en los registros históricos de esta agencia.

La NASA ocultó por años los aportes de estas mujeres afroamericanas. Incluso, el hecho de que detrás de la proeza de llevar el hombre a la luna estuvo Jackson. Que injusticia, ¿cierto? Negarle el reconocimiento que por méritos propios había ganado. Afortunadamente, nunca es tarde y la historia de Mary Jackson empezó a recorrer el mundo desde hace más de cuatros años.

Tal fue el impacto del libro “Hidden Figures” en la sociedad, que su trama fue llevada al cine en una película bajo el mismo nombre. La cinta protagonizada por Octavia Spencer, Taraji Henson y Janelle Monáe se presentó en enero de 2017, llegando a convertirse en la más taquillera en Estados Unidos durante las dos primeras semanas de estreno. Incluso, el largometraje fue nominado a tres premios Óscar.

Ni el color de piel ni el género son impedimentos para cumplir nuestros sueños

La historia de Mary Jackson refleja a una persona con espíritu de lucha, que se defendió de los prejuicios raciales y machistas que regían en Estados Unidos, particularmente en Virginia, en aquella época. La ingeniera demostró que ni el color de piel ni el género son impedimentos para cumplir nuestros sueños.

Jackson dejó claro que las mujeres pueden ser tan capaces e inteligentes como los hombres. Es por ello que destacamos su historia, para que sirva de inspiración a otras personas y futuras generaciones.

Esperamos que la historia de Mary Jackson sea esa referencia que te sirva de estímulo para perseguir tus sueños.