Médico con bata blanca, estetoscopio y guantes sosteniendo una tarjeta que dice

Los investigadores parecen haber encontrado en un fármaco usado habitualmente para tratar la diabetes tipo 2, una fórmula potencial para promover la pérdida de peso en las personas que padecen obesidad.

Un ensayo que incluyó a casi 2,000 personas reveló que el medicamento es más efectivo que los existentes, aunque con un costo de efectos secundarios temporales. Los hallazgos, publicados en The New England Journal of Medicine, sugieren que podríamos tener un nuevo fármaco contra la pérdida de peso eficaz para lucha contra la obesidad, un problema de salud generalizado.

La obesidad es una enfermedad difícil de tratar

A lo largo de la historia, la humanidad ha sido afectada por una amplia variedad de enfermedades, muchas de las cuales están conectadas o son resultado de otras que iniciaron antes. Como ejemplo tenemos la obesidad que, como han demostrado muchos estudios, es un factor de riesgo significativo para la aparición de otras afecciones: diabetes, enfermedad cardiovascular y diferentes tipos de cáncer.

Y es que sí, aunque pocos se refieran a ella como tal, la obesidad es una enfermedad, y trabaja silenciosamente en deteriorar aún más la salud de quien la padece. Ahora bien, en de la forma más simple, podemos describirla como el resultado de ingerir más calorías de las que se consumen, lo que lleva al cuerpo a acumular grasa. Sin embargo, tratarla no es tan simple como parece.

Mujer caucásica que padece obesidad mirando con expresión de desánimo hacia una ventana.

La estrategia de oro es un cambio drástico de estilo de vida, que incluya una alimentación balanceada, una correcta higiene del sueño y actividad física regular. Pero esto puede resultar muy difícil para muchos pacientes ya que el origen de sus malos hábitos iniciales reside en problemas más profundos, mayoritariamente psicológicos.

Para estos casos, existen dos alternativas adicionales: los fármacos que ayudan en la pérdida de peso y la cirugía bariátrica. Los primeros no siempre son efectivos, mientras que la segunda sí, pero involucra un procedimiento invasivo y varios riesgos.

Un fármaco contra la diabetes que inhibe el apetito y promueve la pérdida de peso

Por fortuna, el panorama parece haber cambiado para mejor con la introducción de un fármaco que promete acabar con la obesidad al promover la pérdida de peso en quienes lo reciben.

Se trata de un fármaco llamado semaglutida, aprobado y usado actualmente dentro del tratamiento de la diabetes tipo 2. Actúa suprimiendo el apetito a través de una variedad de cambios químicos en el cerebro, lo que impide que las personas coman tanto como lo harían habitualmente.

Una inyección semanal de semaglutida

Los investigadores lo probaron en una ensayo que involucró a casi 2,000 adultos obesos distribuidos en 16 países diferentes. El esquema de administración consistió en una dosis semanal, ya fuera de la semaglutida o de un placebo para el grupo de control. Además, ambos grupos recibieron un curso para cambiar su estilo de vida y motivarlos a perder peso a través de este.

Luego de 68 semanas, el grupo que recibió semaglutida había perdido un promedio de un 14,9 por ciento de su peso corporal. Con ello, más del 30 por ciento del grupo experimental perdió más del 20 por ciento de su peso corporal en dicho período.

Un fármaco tan efectivo como las cirugías para la pérdida de peso

Al final del ensayo, los participantes que tomaron el fármaco contra la diabetes mostraron efectos de pérdida de peso y reducción de obesidad significativos. En cambio, los participantes que tomaron el placebo perdieron una cantidad clínicamente insignificante de peso.

Con ello, los investigadores estiman que el fármaco es hasta dos veces más efectivo que otros en el mercado para promover la pérdida de peso y reducir la obesidad. Su efecto parece ser comparable con el de las riesgosas cirugías bariátricas.

“Ningún otro fármaco se ha acercado a producir este nivel de pérdida de peso; esto realmente cambia las reglas del juego”, dice la investigadora de obesidad Rachel Batterham del University College London. “Por primera vez, las personas pueden lograr mediante medicamentos lo que solo fue posible mediante la cirugía para bajar de peso”.

Pérdida de peso a un pequeño costo de efectos secundarios

Un hombre de tez oscura que padece obesidad con un vaso de agua en su mano derecha y un fármaco en píldora para pérdida de peso en su mano izquierda.

Uno de los aspectos que más preocupan a la hora de probar medicamentos en humanos es el de los efectos adversos, que muchas veces pueden superar los beneficios que ofrecen. En este ensayo, los participantes que recibieron la semaglutida reportaron efectos de leves a moderados, con síntomas náuseas y diarrea.

Los investigadores observaron que dicho impacto fue de temporal. A pesar de ello, 60 pacientes del grupo que recibió el fármaco contra la obesidad desistió, una cifra significativamente mayor a los cinco que abandonaron el ensayo en el grupo placebo.

Esto plantea la posibilidad de modificar el esquema de dosificación a fin de reducir los efectos secundarios. Actualmente, este fármaco es capaz de promover la pérdida de peso se administra a través de una inyección semanal, pero para poder convertirlo en una opción potencial contra la obesidad, probablemente deba cambiarse a la forma oral.

Referencia:

Once-Weekly Semaglutide in Adults with Overweight or Obesity. https://www.nejm.org/doi/10.1056/NEJMoa2032183