La búsqueda de fuentes renovables ha llevado a los científicos a buscar soluciones. Entre ellas, convertir el desierto de Sahara en una “en una granja solar gigante” que impulse la energía renovable. Pero, ¿qué tan buena es esta idea?, ¿cómo afecta al clima?

El desierto de Sahara ubicado al Norte de África es uno de los más grandes del mundo. Su calidez e inmensidad llaman la atención de muchos científicos. Esto debido a que cuenta con poca vegetación y el sol en la zona es bastante intenso, por ende se convierte en una alternativa considerable para obtener energía renovable.

El desierto de Sahara puede satisfacer la demanda energética actual del mundo

Antenas de electricidad
Cubrir por completo el Sahara de paneles solares cubriría la demanda eléctrica mundial

El Sahara tiene una superficie de 9 millones de km². En un área donde cada metro cuadrado recibe entre 2 mil y 3 mil kilovatios/hora de energía solar al año, lo que significa que si el desierto absorbiera en su totalidad la energía solar que toca el suelo produjera 22.000 millones de gigavatios/hora al año, según la NASA.

Esta energía podría satisfacer más de siete veces las necesidades eléctricas de Europa, incluso la demanda mundial. De hecho, se han elaborado plano para realizar proyectos en Túnez y Marruecos para llevar electricidad a muchas familias europeas. Todo ello, sin involucrar emisiones de dióxido de carbono a nuestra atmosférica.

Hasta ahora el desierto de Sahara parece ser la solución a los problemas energéticos de la humanidad, pero, ¿realmente es así? Evaluémoslo desde otra perspectiva.

Parte de la energía que absorben los paneles solares se devuelve al medio ambiente en forma de calor

Paneles solares
Los paneles solares no convierten toda la energía solar en electricidad

En su mayoría, los paneles solares absorben la luz solar que reciben, pero aproximadamente solo un 15% de esa energía se convierte en electricidad. Entonces, ¿qué pasa con el 85% restante? Se devuelve al medio ambiente en forma de calor.

Si bien las emisiones de algunas celdas solares no causan gran impacto en el medio ambiente, ¿qué pasaría si cubriéramos por completo un desierto que de ser un país sería el quinto más grande del mundo? Sin duda, afectaría negativamente nuestro medio ambiente, ya que el flujo de aire en la atmósfera sería tan grande que tendría un impacto a escala mundial.

Efecto mariposa

Selva Amazónica
La colocación de paneles solares a gran escala en el desierto de Sahara podría provocar sequias en el Amazonas

La colocación de paneles solares es un lugar inhóspito podría ser la respuesta para los problemas eléctricos del mundo. No obstante, la iniciativa podría tener un efecto mariposa, por así llamarlo.

Un estudio reciente basado en un modelo avanzado del sistema de la Tierra demuestra que el flujo de aire que pudieran emitir los paneles solares en el Sahara puede afectar los trópicos y casquetes polares. Una selva amazónica en sequias y cascos polares derritiéndose todavía más. Inclusive, la olas de calor afectarían “la circulación global del aire y los océanos, lo que afecta los patrones de precipitación en todo el mundo”.

“Cubrir el 20% del Sahara con granjas solares eleva las temperaturas locales en el desierto en 1,5 ° C según nuestro modelo. Con una cobertura del 50%, el aumento de temperatura es de 2,5 ° C. Este calentamiento finalmente se propaga por todo el mundo por el movimiento de la atmósfera y los océanos, lo que eleva la temperatura media mundial en 0,16 ° C para una cobertura del 20% y en 0,39 ° C para una cobertura del 50%”, se explica en el estudio.

Si bien es cierto que la instalación de paneles solares en el desierto contribuye a desprenderse de la energía fósil, puede resultar contraproducente. Estaríamos solventando un problema para caer en una situación todavía más delicada, la cual puede poner en riesgo nuestra humanidad. ¿No crees?

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