Foto con acercamiento al vehículo espacial ruso, Progress MS-15.
Crédito: Ivan Vagner/Roscosmos/Twitter.

Los viajes al espacio se han convertido poco a poco en un acontecimiento común del desarrollo científico de algunas naciones. Sin embargo, algunas de sus maniobras aún consiguen sorprendernos. Tal es el caso del vehículo espacial que Rusia recientemente prendió en llamas durante su viaje de regreso a la Tierra.

La nave espacial rusa era un vehículo de carga usado en misiones de rutina para llevar alimentos y provisiones a la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés). Durante el 2020, su lanzamiento y acoplamiento se dieron sin incidentes. Pero ahora, en su regreso a la Tierra, casi toda la estructura se ha quemado, ¿por qué?

No, no fue un accidente

A pesar de que en un principio pueda costar creerlo, el destino de este vehículo espacial fue planeado así por la agencia espacial de Rusia (Roscosmos). Básicamente, se pautó que durante la vuelta a la Tierra de la nave, cualquier componente combustible o inflamable de su infraestructura se consumiera por las llamas.

Con una acción como esta, solo los elementos no flamables de la nave sobrevivirían el paso por la atmósfera y caerían a la Tierra. Como consecuencia, solo sería necesario recuperar componentes específicos del vehículo, en lugar de toda una aparatosa infraestructura.

Vehículo de carga Progress MS-15 en llamas en el espacio,
Crédito: Soichi Noguchi/JAXA/Twitter.

El momento del incendio fue captado por el astronauta Soichi Noguchi, de la agencia espacial japonesa (JAXA). Gracias a él, tuvimos la oportunidad de ver los componentes ardientes de la nave Progress M-15 antes de que terminara de bajar a la Tierra.

Sobre el vehículo espacial Progress M-15

El Progress M-15, también conocido como Progress 76, llegó a la ISS el 23 de julio del 2020. Al hacerlo, el vehículo espacial de Rusia rompió un récord interno, según Roscosmos, ya que solo demoró 3 horas, 18 minutos y 31 segundos en su viaje desde la Tierra hasta la estación. Luego de hacer contacto, la nave se mantuvo unida a la ISS durante 7 meses, hasta su desacoplamiento de esta el 8 de febrero de este año.

El “regreso a casa” del vehículo espacial de Rusia

Vehículo espacial Progress MS-15 en su camino desde la Tierra hasta la Estación Espacial Internacional.
Crédito: Ivan Vagner/Roscosmos/Twitter.

El plan de Rusia de quemar su propio vehículo espacial también se está llevando a cabo sin sin inconvenientes. Como mencionamos antes, solo los componentes no flamables de la nave caerán en la Tierra.

Según los cálculos rusos, dichas piezas deberían llegar a una región el Pacífico sur a poco más de 1.600 kilómetros de Nueva Zelanda. Para mantener seguros a los navegantes, toda un área de esta zona ha sido marcada temporalmente como “no navegable” por la el Mission Control Center (MCC) de Roscosmos.

Igualmente, se han restringido también los vuelos que recorran el área. Con esto, se debería evitar cualquier accidente mientras los componentes del Progress 76 finalmente vuelven a la Tierra.