Fotogrfía del rostro de un perro de ojos grandes recostado del suelo y mirando hacia arriba.
Vía Pixabay.

Esta no es la primera vez que se presenta al genoma de los perros como una posible ayuda para la investigación de enfermedades. De hecho, debido a nuestra historia compartida, humanos y canes, como especies, hemos desarrollado patologías similares. Por este motivo, el poder entender cómo el ADN canino se ve afectado por ellas, nos ayudará a comprender más sobre el nuestro también.

En este caso, el estudio en el que se refleja esta investigación se publicó en la revista científica digital Communications Biology. Dentro de él, colaboraron expertos de la Universidad Uppsala y de la Universidad sueca de Ciencias de la Agricultura.

Gracias al trabajo colaborativo de estas dos instituciones, el mundo ahora cuenta con un nuevo método para investigar y secuenciar el ADN canino. Como resultado, se presenta una oportunidad inédita para estudiar el desarrollo de enfermedades en el genoma de los perros y cómo este se puede relacionar con el de los humanos.

La nueva investigación ha redescubierto el genoma canino

A la cabeza del estudio han estado la doctora Jennifer Meadows y el profesor Kerstin Lindlad-Toh. Con su trabajo, se ha podido mejorar el método de lectura y análisis del genoma canino.

Debido a esta mejora, vacíos de conocimiento que dejaban hasta 23 mil espacios sin determinar ahora se han reducido a tan solo 585. Como resultado, nos topamos con un conocimiento mucho más detallado del genoma de los perros, tanto a nivel macro como micro, lo que facilita su utilización en el estudio de enfermedades.

¿Qué ha cambiado?

Básicamente, el nuevo sistema de medición del genoma permite dar una mirada más completa a las cadenas de ADN canino. Como resultado, los vacíos que antes existían finalmente se llenan con nueva información que facilitan el estudio del todo.

“Podemos pensar en el genoma como un libro (…) En la asamblea anterior, muchas palabras y, a veces, oraciones completas estaban en el orden incorrecto o incluso faltaban. La tecnología de lectura larga nos permitió leer párrafos completos a la vez, mejorando enormemente nuestra comprensión del genoma”, complementa Meadows.

Como si fuera poco, también se han desarrollado herramientas que permiten reorganizar también los “párrafos”. De esta forma, la lectura del genoma de los perros se facilita como nunca antes y abre puertas al estudio de enfermedades desde nuevas perspectivas.

El genoma de los perros y el estudio de las enfermedades

Como ya lo mencionamos, los perros y los humanos compartimos muchas enfermedades que se manejan de forma similar en nuestro genoma. Debido a esto, aprender sobre ellas y cómo tratarlas en los canes también puede indicar mejorías en los tratamientos humanos, como es el caso del cáncer.

Como si fuera poco, otras enfermedades como el osteosarcoma, el lupus eritematoso sistémico (LES), la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y la encefalitis autoinmune también son comunes tanto en perros como en humanos. Por lo que estudiarlas en uno mejorará el cuidado de la salud en el otro.

Referencia:

A novel canine reference genome resolves genomic architecture and uncovers transcript complexity: DOI: 10.1038/s42003-021-01698-x