Como mencionamos meses atrás, la Organización Mundial de la Salud (OMS) encargó a un equipo de expertos la importante misión de determinar el origen animal del coronavirus SARS-CoV-2. Y aunque los resultados no se han publicado formalmente aún, los científicos a cargo anticiparon al público que no habían logrado identificar la fuente animal de la que saltó el patógeno a los humanos.

El itinerario del equipo de la OMS en China

El equipo estaba conformado por 14 científicos de diferentes partes del mundo; entre ellos, expertos en medicina veterinaria, virología, seguridad alimentaria y, por supuesto, epidemiología.

Tras llegar a China, cumplieron 14 días de cuarentena para prevenir que algún infectado propagara el virus a otros. Una vez finalizada, el equipo de la OMS duró casi la misma cantidad de días trabajando en su objetivo: determinar el origen animal del coronavirus.

Habilitados para movilizarse, los científicos fueron al Hospital Provincial de Medicina Integrada China y Occidental de Hubei. Fue en este lugar en el que el difunto médico Zhang Jixian informó por primera vez sobre la “neumonía de origen desconocido”. Según la historia oficial de China, esto ocurrió el 27 de diciembre de 2019.

La OMS solicitó “datos subyacentes detallados” como parte de su plan para determinar el origen animal del coronavirus. También contactó al personal que trató los primeros casos, así como algunos de los primeros pacientes de COVID-19. Su estadía en China también incluyó una visita a un museo dedicado a la historia temprana de la enfermedad.

¿El coronavirus fue importado por China?

Hasta el momento, la hipótesis más aceptada es que la transmisión ocurrió a través de animales. Sin embargo, “los huéspedes del reservorio aún no se han identificado”. Así lo indicó Liang Wannian, jefe del equipo de China a los periodistas durante una intervención reciente.

Los estudios realizados mostraron que el coronavirus “puede transportarse a largas distancias en productos de la cadena de frío”. Con ello, puso sobre la mesa la posibilidad de una posible importación el patógeno, una teoría que se volvió muy popular en China a finales de 2020.

Recordemos que, en una nota previa en la que informamos la visita de los expertos de la OMS a China para llevar a cabo el estudio para determinar el origen animal del coronavirus, hablamos de la posibilidad de que el virus no se originara concretamente en China, como muchos creen. Para entonces, algunos portavoces indicaron que la investigación podría conducir a otros países y localidades potenciales.

Sin evidencia de brotes de COVID-19 previos a los de diciembre de 2019

Wannian también informó que “no había indicios” de que la COVID-19 estuviera circulando en la ciudad de Wuhan antes de diciembre de 2019, momento en el que se detectaron los primeros casos.

Wuhan fue el primer epicentro del brote, y bien sabemos que muchos médicos fueron objeto de censura de parte de las autoridades, por lo que los científicos no descartaban un origen aún más temprano. Además, ciertos estudios realizados el año pasado también sugirieron que el virus habría estado circulando antes de que empezaran los rumores. Sin embargo, según el jefe del equipo de investigación en China, no encontraron evidencia de ello.

Esta declaración fue apoyada por el experto extranjero de la OMS , Ben Embarak, quien aseguró que no había evidencia de “grandes brotes en Wuhan” antes de esa fecha.

Durante el desarrollo de la investigación, los científicos se mantuvieron distantes de los periodistas. A pesar de ello, se adelantaron parte de sus hallazgos a través de las redes sociales, aunque el misterio sobre el origen del patógeno permanece.

Referencia:

WHO mission to China fails to find animal source of coronavirus. https://medicalxpress.com/news/2021-02-mission-china-animal-source-coronavirus.html

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