Imagen de una prueba de diagnóstico de COVID-19 sostenida por una mano enguantada.
Crédito: Near D Krasaesom. Vía Shutterstock.

El ser capaces de manejar la pandemia del coronavirus se ha convertido en el tema común de nuestra sociedad. Con ya un año desde su aparición, hemos desarrollado nuevos trucos, pero estamos lejos de tener todas las herramientas para enfrentarla. Es por este motivo que aún surgen estudios que nos recuerdan la importancia de medidas de control, como las pruebas de diagnóstico del COVID-19, para poder hacer frente a esta crisis de salud mundial.

En este caso, fueron los investigadores de la universidad de Texas, en Austin, los encargados de llevar a cabo el estudio, Los resultados de este se publicaron recientemente en la revista científica online The Lancet Public Health.

Gracias a ellos, podemos dar una mirada a la pandemia y a su control desde otra perspectiva. Sobre todo ya que, a medida que pasa el tiempo, se ha perdido el interés en las estrategias de prueba y detección del COVID-19 en favor de su tratamiento directo.

La importantica de hacer pruebas constantes para el diagnóstico del COVID-19

Según los autores, el trabajo con las pruebas de diagnostico del COVID-19 ve su importancia reflejada no solo en el campo de la salud. De hecho, también puede ser un salvavidas altamente útil para evitar empeorar la situación económica del país.

Como sabemos, el COVID-19 ha atacado a Estados Unidos –país donde se realizó el estudio– con mucha más fuerza que al resto del mundo. Igualmente, su incidencia ha desencadena una crisis económica que rivaliza con la histórica recesión del 2008.

Ahora, con la pandemia en un punto tan delicado –y con nuevas cepas empezando a rondar el mundo– el tener mecanismos para controlar el contagio del virus será vital. Todo debido a que, de esta forma, no solo se podrían salvar vidas, sino también proteger la estabilidad económica y calidad de vida de la sociedad a largo plazo.

Beneficios para la salud… y para la economía

Por lo general, hasta la fecha, se han desarrollado múltiples modelos de control, registro y diagnóstico para el COVID-19. Sin embargo, en su mayoría, estas solo se enfocan en la cara epidemiológica del problema. Por este motivo, solo hacen referencia a una parte de este.

Desde una perspectiva más amplia, y entendiendo que la crisis pandémica no solo afecta el sector de la salud, los investigadores han desarrollado un modelo que también toma en cuenta las implicaciones económicas de la realización de pruebas constantes para el diagnóstico del COVID-19.

Cabe destacar que esta no es la primera vez que se plantea la idea de “aplanar las dos curvas”: la de la salud y la de la economía. No obstante, el esquema presentado por los investigadores es uno de los primeros en ofrecer un plan de acción concreto basado en este planteamiento.

El secreto está en la adaptación

Para que su propuesta funcione, los investigadores destacaron que es de gran importancia adaptar la frecuencia de las pruebas de diagnóstico del COVID-19 a la situación del entorno en el que se encontraran. Por este motivo, dependiendo del nivel de contagios o casos de coronavirus por zona, el número de pruebas y el tiempo de aislamiento en cuarentena debe variar.

Por ejemplo, en caso de áreas con mucha actividad y contagios rápidos, se sugiere que las pruebas se hagan comunitariamente una vez a la semana. En caso de que el test sea positivo, los individuos deberán aislarse por al menos dos semanas.

Asimismo, los lugares con transmisión moderada pueden hacer pruebas cada dos semanas, mientras que los casos positivos se aíslan solo por una. Finalmente, las áreas de baja latencia pueden pasar los tests una vez al mes y mantener el aislamiento de los casos positivos también en una sola semana.

¿Éxito garantizado?

Según los análisis realizados por los investigadores, con estas medidas se podría lograr el mayor éxito sanitario, al menos tiempo que se evitan las repercusiones económicas más graves. Ahora, esta representación no tomó en cuenta el nuevo rol de las vacunas en el proceso de contagio, por lo que podría tener modificaciones en el futuro. Afortunadamente, estos cambios en el panorama serán más un beneficio que un perjuicio para nuestros esfuerzos de superar la pandemia.

Referencia:

Comparative cost-effectiveness of SARS-CoV-2 testing strategies in the USA: a modelling study: https://doi.org/10.1016/S2468-2667(21)00002-5