Mujer con expresión pensativa durante una primera cita con un hombre en un restaurante.

Después de una primera cita, podemos tener ganas de ver a esa persona en una segunda oportunidad porque nos dio una buena impresión. Pero, ¿cómo podemos saber que aquello que percibimos es la realidad y no un espejismo?

La respuesta a dicha pregunta es un poco ambigua dada la variedad de personalidades, pero puede que la experiencia sea de gran utilidad. Pero al menos un nuevo estudio sugiere que no debemos ser tan desconfiados, pues parece que sí podemos confiar en la impresión que nos genera una primera cita.

La primera impresión en entornos poco formales suele ser precisa, ¿pasa lo mismo durante una primera cita?

Todo aquel que haya tenido alguna cita en su vida sabrá que es un momento demandante y que, por lo general, el objetivo es dar una buena impresión. Pero ser completamente nosotros mismos no siempre implicará que lograremos nuestro objetivo de caer bien; puede que esto incluso termine en lo contrario.

A pesar de ello, son muchos los que optan por esta opción sea cual sea el resultado. Otros prefieren ir por lo seguro y actuar y decir justo lo que podría esperar su cita para aumentar las probabilidades de aumentar un próximo encuentro.

Conscientes de este complejo contexto, muchos se preguntarán si en verdad podemos confiar en la impresión de la primera cita. Estudios previos han demostrado que las personas pueden hacer estimaciones precisas sobre la personalidad de sus intereses románticos en entornos menos formales, como conversaciones casuales.

Sin embargo, aún no está claro si estas estimaciones pueden llegar a ser tan precisas en situaciones más demandantes, como las primeras citas. Fue por ello que los investigadores diseñaron un estudio para determinarlo.

Primeras citas breves y cuestionarios de personalidad y bienestar

372 personas respondieron un cuestionario diseñado para evaluar aspectos de su personalidad y bienestar. Los investigadores también le pidieron a un amigo cercano o un familiar de cada participante que completara un cuestionario sobre la personalidad de este para obtener una segunda opinión de referencia.

Luego, los voluntarios participaron en una serie de primeras citas rápidas en Montreal en 2017 y 2018. Cada interacción duró alrededor de tres minutos, y una vez finalizada, los implicados tenían que calificar la personalidad de su cita.

Algunas personas son como un libro abierto, así que podemos confiar en la primera impresión en una cita

Una chica y un chico con rasgos asiáticos durante una primera cita.

Algunas personas como un libro abierto porque con tan solo un poco de interacción podemos hacernos una idea más o menos precisa de su personalidad. Otras son como un diario secreto con candado, o más bien, como tortugas, cubiertas por una coraza llamativa que protege sus vulnerabilidades.

Los hallazgos confirmaron ello, pero también arrojaron algunas luces que permiten comprender qué hace a algunas personas más transparentes que otras. “Sorprendentemente, las personas que reportan un mayor bienestar, autoestima y satisfacción con la vida tienden a facilitar la tarea”, dice la coautora Lauren Gazzard Kerr, Ph.D. estudiante del Departamento de Psicología de la Universidad McGill.

¿Por qué algunas personas son más fáciles de leer?

Con lo dicho hasta ahora, aquellas personas con un nivel de bienestar elevado parecen ser las más auténticas, lo cual tiene sentido. Los investigadores creen que este bienestar les permite hacer una “autopresentación más eficaz”, por lo que la impresión que dan en una primera cita resulta muy cercana a la personalidad que tienen en realidad.

“Quizás las personas que tienen un mayor bienestar se comportan de maneras más acordes con su personalidad, siendo más auténticas o fieles a sí mismas”, dice la profesora asistente, Lauren Human.

También existe la posibilidad de que el proceso sea inverso. En lugar de que el bienestar sea el detonante de una primera impresión precisa, puede ser que estas personas, al ser percibidas con mayor precisión respecto a su personalidad, experimenten un mayor bienestar.

Los resultados pueden resultar sorprendentes para muchos, pues bien sabemos que vivimos en un mundo en el que ocultar lo peor y mostrar (o inventar) lo mejor es la regla. Pero tarde o temprano, las caretas caen, y muchas personas prefieren ser sinceras desde el principio y ahorrarse todo el malestar que generan las mentiras. Puede que esa también sea una razón detrás del vínculo entre la impresión precisa en una primera cita y el bienestar.

Referencia:

Are some first dates easier to read than others? The role of target well-being in distinctively accurate first impressions.https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0092656620301069