Personal médico con mascarilla aplicando la vacuna contra el COVID-19 en brazo de persona con obesidad.
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El proceso de vacunación contra el coronavirus se empezó a agilizar en el mundo desde finales del 2020. Ahora, a inicios del 2021, los programas de inmunización están tomando más forma y cobrando fuerza. Pero, ¿funcionan para todos? Existen motivos para considerar que las personas con obesidad que reciban la vacuna contra el COVID-19 tal vez no están tan protegidas como se quisiera.

Antecedentes con otras enfermedades como el H1N1 nos señalan que las personas con sobrepeso pueden presentar cuadros más severos de la condición. Igualmente, con otros elementos, como las vacunas contra la influencia, también se ha visto cómo la obesidad termina siendo un factor que disminuye la efectividad de la inyección.

¿La obesidad disminuye la efectividad de la vacuna contra el COVID-19?

Esta es una pregunta que aún no se puede responder con total seguridad. Inicialmente, se podría sospechar que la vacuna contra el coronavirus y la obesidad podrían tener una relación no tan beneficiosa.

Para ahondar en el tema, la fisioterapeuta clínica, Cate Varney, de la Universidad de Virginia, reflexionó sobre lo que se sabe hasta el momento en su escrito dentro del medio The Conversation. Acá te comentamos los puntos más resaltantes que debes conocer para estar al día con el tópico.

Lo que se sabe hasta ahora

A pesar de las sospechas iniciales, alimentadas por la experiencia en casos anteriores como la influencia o el H1N1, los primeros resultados parecen positivos para la vacuna del COVID-19 ante la obesidad. Para expresar esto, la doctora hizo referencia a las pruebas de Pfizer y cómo estas incluyeron a personas obesas o con sobrepeso en el 70% de su muestra.

Como resultado, los datos oficiales dados por el convenio Pfizer-BioNTech son mucho más fácilmente extrapolables a la población con exceso de peso. Por esto, se puede tener una confianza mayor en que la vacuna contra el COVID-19 podría ser igual de efectiva en personas con sobrepeso.

Sin embargo, para poder afirmar esto con total seguridad, sería necesario realizar más estudios específicos en este grupo poblacional. Sobre todo cuando recordamos que la obesidad sí se ha relacionado con casos más graves de coronavirus en personas no vacunadas.

¿Por qué la obesidad podría ser un factor preocupante?

El detalle que hace necesaria la realización de más estudios tiene que ver con la relación entre el sobrepeso y el sistema inmunológico del organismo. Según se ha visto, la obesidad no afecta la producción de anticuerpos, pero sí la de células B y T, que son vitales en la reacción inmunizante de la vacuna contra el COVID-19.

Como resultado, en casos anteriores la falta de este par de células ha dejado al sistema inmunológico con una capacidad de defensa menor. Por esto se considera que este efecto también podría hacer más vulnerables al SARS-CoV-2 a las personas con sobrepeso. ¿Se aplica este mismo problema a la vacuna? Es justamente esto lo que aún debe estudiarse mejor.

¿Vale la pena que las personas con obesidad reciban la vacuna contra el COVID-19?

Definitivamente. Como mencionamos con anterioridad, no es seguro que la vacuna contra el COVID-19 funcione igual en personas con obesidad, pero al menos los resultados iniciales parecen prometedores. Además, allí donde esta posibilidad es incierta, ya se tiene más que claro que el sobrepeso sí lleva a casos severos y hasta letales de COVID-19.

Además, por su organismo, son población de alto riesgo, igual que las personas mayores, así que deberían ser de los primeros en recibir la necesaria inmunización. Por este motivo, lo mejor que pueden hacer los individuos con obesidad es participar en las jornadas de vacunación y recibir su inyección.