Montones de papeles uno sobre otros con la palabra
Vía Pixabay.

Tomar decisiones es un proceso que puede tomarnos desde tan solo unos segundos hasta días o semanas enteras. Algunos podrían decir que esto depende únicamente de la importancia del tema a ponderar. Pero, la realidad es que también varía según la persona que deba tomar la decisión. En general, se ha pensado que quienes pueden decidir rápido son más eficientes, pero investigaciones recientes también los han asociado con más sentimientos negativos.

Para dar sustento a esta información, los investigadores de la Universidad de Búfalo en Estados Unidos publicaron los resultados de su estudio en la revista científica Psychophysiology. Allí, Thomas L. Saltsman, Mark D. Seery, Deborah E. Ward, Veronica M. Lamarche y Cheryl L. Kondrak expusieron sus hallazgos que relaciones a los tomadores de decisiones veloces con menores niveles de confianza en las propias capacidades.

‘Satisfactores’ y ‘Maximizadores’: dos formas de abordar la toma de decisiones

Para poder realizar su investigación, los científicos se basaron en un par de categorizaciones que ya han sido oficialmente utilizadas en el mundo de las ciencias. Con ellas, se determinan las diferencias entre aquellos que reflexionan brevemente e investigan poco  antes de tomar una decisión y quienes se le decican más tiempo y dedicación a la exploración de las opciones.

Según relataron los investigadores, hasta ahora, se ha pensado que la capacidad de decidir rápido es mucho más positiva. No obstante, hasta ahora solo se habían estudiado los efectos post-decisión. Es decir, aquellos como un menor tiempo dedicado a la tarea o la posibilidad de disfrutar antes de una “recompensa” determinada.

Para esta ocasión, los científicos se dedicaron a estudiar específicamente la forma en la que los individuos reaccionaban al proceso de toma de decisiones. Con esto en mente, reclutaron a 128 voluntarios a los que se les dio 3 minutos para decidir entre los perfiles de más de 15 posibles parejas.

Dentro de las mediciones, se consideró el nivel de atención y de importancia que le daba cada individuo a la decisión. Asimismo, se midieron sus reacciones cardiovasculares durante todo el proceso para buscar síntomas de agitamiento.

Decidir rápido desencadena más sentimientos negativos que tomarnos nuestro tiempo

A estas alturas, sabemos bien que nuestro cerebro puede ayudarnos a tomar “atajos” cuando queremos decidir más rápido. Sin embargo, el poder utilizarlos no implica que estos siempre sean la mejor salida o la más beneficiosa. De hecho, las investigaciones revelaron que fueron justamente los Satisfactores quienes, al decidir rápido, experimentaron el mayor nivel de sentimientos negativos.

Con esto, se vio que allí donde los Maximizadores estaban seguros de lo que querían y por qué lo elegían, los Satisfactores simplemente seleccionaban una opción por miedo al propio proceso de decidir. En otras palabras, no se sentían capaces de elegir correctamente, por lo que seleccionaban lo primero que se les presentara o que les pareciera más fácil.

Para poder medir esto, los investigadores se valieron de las lecturas cardiovasculares. Durante una situación de estrés o amenaza, como un tiempo límite para tomar una decisión, si la persona siente confianza los vasos sanguíneos se dilatan. Por otro lado, si está insegura, estos se contraerán.

Sus observaciones revelaron que los Satisfactores reportaban vasos sanguíneos contraídos más frecuentemente que los Maximizadores. Esto a pesar de que ambos presentaban niveles similares de interés en la decisión y en la valoración de la importancia de la misma.

¿Qué implica este nuevo conocimiento?

Para los autores, sus nuevos descubrimientos nos dan el paso a un entendimiento superior de los procesos de toma de decisiones. Asimismo, nos permiten entender qué individuos podrían ser más capaces de abordar elecciones importantes en momentos de presión.

“Hay un tiempo y un lugar para ‘satisfacer’, pero las personas que lo hace como una defensa contra la agonía de decidir, podrían no estar preparadas para tomar decisiones críticas cuando lo necesitan”, afirmó Seery.

Referencia:

Is satisficing really satisfying? Satisficers exhibit greater threat than maximizers during choice overload: https://doi.org/10.1111/psyp.13705