Uno de los grandes misterios de 2020 y, concretamente de la pandemia de COVID-19, es el origen del patógeno que logró “paralizar” nuestras vidas. En un esfuerzo por determinarlo, un equipo de científicos del Instituto Francis Crick ha encontrado evidencia crítica de que el coronavirus SARS-CoV-2 saltó del pangolín a los humanos.

El equipo describe en un artículo en Nature Communications importantes similitudes estructurales encontradas entre el SARS-CoV-2 que circula entre los humanos y un coronavirus de pangolín.

El pangolín podría haber sido el intermediario entre murciélagos y humanos

Desde el inicio de la pandemia, los expertos han sugerido que el coronavirus SARS-CoV-2 que empezó a contagiar a la humanidad provino de un murciélago. A pesar de ello, se cree que antes de pasar a los humanos, este pasó por una especie intermediaria que hizo posible el derrame, y fue entonces cuando se mencionó al pangolín. Sin embargo, la trayectoria evolutiva de este patógeno sigue siendo un misterio incluso después de muchas investigaciones.

Pero puede que, con los nuevos hallazgos, estemos aún más cerca de la respuesta correcta. Los científicos compararon la estructura de la proteína pico que se encuentra en la superficie del SARS-CoV-2 procedente del murciélago RaTG13, el más similar identificado hasta ahora, y un coronavirus aislado de pangolines malayos. Para ello, aplicaron una técnica conocida como microscopía crioelectrónica.

El coronavirus del pangolín puede infectar a los humanos, el del murciélago no

Los investigadores notaron que algunas partes de la proteína pico del coronavirus del pangolín eran increíblemente similares al SARS-CoV-2 del murciélago, mientras que en otras áreas diferían bastante.

La comparación reveló que el coronavirus del pangolín podía unirse a los receptores celulares tanto de otros pangolines como de los seres humanos; en cambio, el coronavirus del murciélago no pudo unirse de manera efectiva a ninguna de estas dos especies. Como acota Antoni Wrobel, coautor principal del estudio y becario de formación postdoctoral en el Laboratorio de Biología Estructural de Procesos de Enfermedades en Crick:

“Es importante destacar que aquí, hemos mostrado dos cosas clave. En primer lugar, que este virus de murciélago no podría infectar a los pangolines. Y en segundo lugar, que un virus del pangolín podría potencialmente infectar a los humanos”.

Es decir, existe una alta probabilidad de que este patógeno haya llegado al cuerpo humano por contacto con el pangolín, sobre el que cabe destacar que es una especie perjudicada por el contrabando.

Algunas hipótesis que explican el origen de la COVID-19

Ahora bien, aunque la evidencia es muy sugerente, esto no comprueba que el coronavirus definitivamente saltó del pangolín a los humanos. El trabajo no confirma ni siquiera que la especie forme parte de la misteriosa cadena evolutivas del SARS-CoV-2, y descubrirlo en sí es una meta hercúlea para los científicos.

Sin embargo, la hipótesis apunta a que el coronavirus causante de la pandemia derivó de algún otro presente en un murciélago que también era capaz de infectar a los pangolines. También existe la posibilidad de que el RaTG13 o un coronavirus de murciélago similar se fusionara con otro coronavirus en una especie intermediaria diferente, que no necesariamente sea el pangolín.

Sea cual sea el caso, lo que está confirmado es que el patógeno presente en el pangolín puede infectar a los humanos. Es por ello que, como con otros animales, la recomendación es la precaución máxima en el manejo de los mismos. Esto incluye también medidas más estrictas contra el contrabando y comercio ilegal, que también podría haber jugado un papel en esta pandemia.

Referencia:

Structure and binding properties of Pangolin-CoV spike glycoprotein inform the evolution of SARS-CoV-2. https://www.nature.com/articles/s41467-021-21006-9

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