Todos, en algún momento de nuestra vida, hemos experimentado estrés por diferentes razones y, curiosamente, solemos demostrarlo cuando ya es excesivo. Pero esto nos lleva a una pregunta que quizás muchos se habrán hecho en algún momento: ¿existe alguna forma de medir el estrés? La respuesta es sí, gracias a un dispositivo que, además puede medir condiciones asociadas como el agotamiento y la obesidad.

Los ingenieros del Laboratorio de Dispositivos Nanoelectrónicos de EPFL (Nanolab) han trabajado con la startup Xsensio en el desarrollo de una herramienta portátil muy útil a nivel médico.

Recientemente, publicaron un artículo en la revista Communication Materials donde explican cómo puede pedir continuamente la concentración de la hormona cortisol, el principal indicador de estrés.

Cortisol, la hormona del estrés

En varias oportunidades hemos hablado del papel que juega el cortisol en nuestro cuerpo. Básicamente, es una hormona que nos ayuda a responder en situaciones muy demandantes; ordena a los mecanismos de nuestro cuerpo enfocar la energía a nuestro cerebro, músculos y corazón para que podamos cumplir con nuestro objetivo.

Vemos, pues, que es bastante útil. Sin embargo, como otros mecanismos protectores en nuestro cuerpo, también es un arma de doble filo. Cuando el estrés se hace crónico, mantiene un desequilibrio que puede conducir a enfermedades graves; por esta razón, mantenerlo a raya es una prioridad.

El cortisol se segrega en función de los ciclos circadianos

Pero para hacerlo, primero es necesario aprender a detectarlo. Por lo general, el cortisol se secreta en función de nuestros ritmos circadianos; alcanza su punto máximo entre las 6 a.m. y las 8 a.m., mientras nos preparamos para la acción diurna, y luego disminuye gradualmente durante la tarde y la noche.

En algunas personas, esta dinámica se rompe, y tanto el incremento como el descenso de los niveles aceptables de cortisol pueden afectar seriamente su salud. Como ejemplo, tenemos problemas frecuentemente vinculados con la hormona, como la obesidad, enfermedades cardiovasculares, depresión o la fatiga crónica.

Por supuesto, hablamos de una hormona muy estudiada. Actualmente se puede detectar a través del cortisol en la saliva, la orina, la sangre y el sudor, pero para este desarrollo en particular, los investigadores decidieron centrarse en este último fluido.

Un dispositivo capaz de medir la hormona del estrés en el sudor

El dispositivo no es más que un parche portátil con un sensor en miniatura de alta sensibilidad y límites de detección bajos. Contiene un transistor y un electrodo, ambos de grafeno, un material que ofrece propiedades únicas que, usado con aptámeros, puede unirse a moléculas específicas, como el cortisol.

Este es el primer dispositivo diseñado para controlar las concentraciones de cortisol de forma continua en función del ritmo circadiano y a través del sudor. Con esta nueva herramienta, los médicos y científicos en general podrán recopilar cómodamente datos cuantitativos y mucho más objetivos sobre el estrés y las condiciones vinculadas, evitando así técnicas más invasivas.

Referencia:

Extended gate field-effect-transistor for sensing cortisol stress hormone. https://www.nature.com/articles/s43246-020-00114-x

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