Persona frente a lo que parece un agujero negro en un entorno de fantasía.

Si hiciéramos una lista de los grandes misterios de nuestro universo, seguro los hoyos negros figurarían entre los primeros lugares. Empecemos por el hecho de que estudiarlos en persona es algo prácticamente imposible, a menos que tengamos la suerte de toparnos con un agujero negro supermasivo.

Dos expertos en el tema hablaron recientemente de las opciones que tendría una persona de llegar viva al interior de un agujero negro en un artículo en The Conversation. Sin embargo, aunque logremos llegar con vida, lo más seguro es que no podamos volver nunca, así que, a menos que nuestra tecnología llegue a superar dicho obstáculo, moriríamos con el secreto.

Dos tipos esenciales de agujeros negros

Hablar de agujeros negros es comparable a hablar de animales desde el punto de vista de variedad. Los hay de diferente tamaño, algunos son giratorios, mientras que otros pueden tener carga eléctrica.

Pero para efectos de lo que nos interesa en esta oportunidad los dividiremos en dos tipos: uno que no gira, es eléctricamente neutro y es tan grande como nuestro Sol; el otro es supermasivo, con una masa miles de millones de veces mayor que la de nuestra estrella. Pero no solo se diferencian en ello sino en su “horizonte de eventos” o distancia radial que explicaremos a continuación.

Horizonte de sucesos, el punto de no retorno

Aunque suene poético, el horizonte de eventos de un agujero negro lo definen como “el punto sin retorno”. Con ello, los autores del artículo se refieren a que todo lo que pase por dicho punto será absorbido por el agujero negro y lo desaparecerá de lo que conocemos como universo.

La gravedad de este punto es tan poderosa que nada podría contrarrestarla. Cabe acotar que ni siquiera la luz, lo que se mueve más rápido en nuestro universo, podría escapar de ella. Gracias a ello estas regiones fascinantes se conocen como agujeros negros.

El tamaño radial del horizonte de eventos depende de la masa del agujero negro en cuestión. Para uno del tamaño de nuestro Sol, este punto tendrá un radio de unos 3,2 kilómetros.

Mientras que el del agujero negro supermasivo en el centro de nuestra galaxia, con una masa de aproximadamente 4 millones de soles, el horizonte de eventos tiene un radio de 7,3 millones de millas o 17 radios solares.

Esto es lo que pasaría si una persona cayera dentro de un agujero negro

Dibujo simple de una persona estirada cerca de un agujero negro donde se señala el centro y el radio del horizonte de eventos.
Si una persona se acerca al horizonte de sucesos de un agujero negro del tamaño del Sol, la gran diferencia en la atracción gravitacional entre la cabeza y los dedos de los pies del individuo hace que la persona se estire hasta convertirse en un fideo muy largo. Crédito: Leo y Shanshan Rodríguez, CC BY-ND.

Así, si una persona cayera dentro de un agujero negro del tamaño de nuestro Sol, los resultados no serían nada favorables, al menos en términos de supervivencia. En este caso, se acercaría demasiado al centro del agujero antes de pasar el horizonte de eventos, lo cual generaría un tirón letal en los extremos de su cuerpo.

El centro de un agujero negro de tamaño estelar es más cercano al horizonte de eventos. La gravedad ocasionaría un tirón con un factor de 1,000 billones de veces entre la cabeza y los pies, lo que lo convertiría en una fideo humano y reduciría sus probabilidades de sobrevivir.

Lo mejor sería adentrarse en un agujero negro supermasivo

En cambio, el pronóstico es mucho más bonito si la persona cae dentro de un agujero negro supermasivo, pues podría llegar al punto de no retorno a una distancia mayor del centro de atracción gravitacional. De este modo, el tirón que describimos en el caso anterior será casi cero, y la probabilidad de convertirse estirarse como un fideo es mínima.

El problema es que aunque nos salvemos del estiramiento que nos convertiría en vermicelli espacial, aún hay otros obstáculos que superar. Por lo general, los agujeros negros están rodeados de discos conocidos como discos de acreción, muy calientes y turbulentos.

Estos discos están compuestos por gas, polvo y objetos como estrellas y planetas que fueron tragados, tal y como querría una persona a la que le interese entrar. Pero no están allí para dar el paso fácilmente; de hecho, toparse con ellos puede ser bastante peligroso.

Para evitar daños por su chocar con ellos, lo mejor sería encontrar un agujero negro supermasivo completamente aislado. Si alguien lo logra y, en efecto, no teme al resultado, entonces es buen momento para adentrarse a los desconocido y olvidarse de la vida en la Tierra.

Referencia:

Could a human enter a black hole to study it? https://theconversation.com/could-a-human-enter-a-black-hole-to-study-it-153364