Un hombre sentado junto a su perro mientras lo alimenta con comida humana.

La mayoría estará de acuerdo en que los empaques de comida para perro en los supermercados son la opción más completa para mantener a nuestros perros fuertes y saludables. Pocos lo saben, pero la preferencia por estos productos ha surgido mucho más por marketing que por evidencia científica, y ahora un nuevo estudio genera nuevas dudas al respecto. Y es que, al parecer, alimentar a nuestros perros con la comida típica humana podría ser más favorable para ellos.

Los investigadores informaron en Journal of Animal Science que los alimentos humanos frescos, como la carne y las verduras, resultaron ser más fáciles de digerir para los perros comparados con los gránulos secos de croquetas. Esto aún no quiere decir que una dieta canina más natural es más saludable, pero parece reducir la cantidad de deposiciones de las mascotas.

La comida procesada para perros no necesariamente sea mejor que los ingredientes de la dieta humana

Durante los miles de años que ha durado la domesticación de los perros, los humanos los han estado alimentando con sus sobras. Esto motivó una evolución gradual que los hizo capaces de digerirlas.

Pero desde hace varios años los humanos han empezado a creer que alimentarlos con sus sobras es perjudicial y que definitivamente es mejor hacerlo con sus versiones procesadas.

Perro en el césped alimentándose de las sobras de comida de una humana a su lado.

Cabe destacar que la comida procesada para perros, como las populares croquetas, probablemente surgió como una alternativa para aprovechar el desperdicio de alimentos; no obstante, aunque sean procesados a partir de comida humana fresca, esto no quiere decir que sean realmente la mejor fuente nutricional para alimentar a los perros.

Ahora que los humanos tienen más acceso a la información, no solo son capaces de cuestionar y dar respuesta a las dudas sobre los alimentos que ponen sobre su mesa, sino también sobre los que colocan en el plato de sus mascotas caninas.

Croquetas para perros versus comida humana

En esta oportunidad, los investigadores alimentaron a una docena de perros beagles con una dieta estándar croquetas durante cuatro semanas, mientras que otros recibieron comida humana fresca.

Fue así como dieron con un hallazgo interesante que apoya la idea de que las croquetas no son tan indispensables como pensábamos. Los perros que siguieron la dieta de comida procesada tuvieron que comer más para mantener su peso corporal; estos defecaron entre 1,5 y 1,7 más veces que los que comieron ingredientes frescos durante dicho período.

Diferencias en las bacterias de los intestinos caninos

A partir de estos hallazgos, los investigadores concluyen que los nutrientes presentes en la comida humana son más fáciles de digerir para los perros. A ello sumamos una aparente modificación de la flora bacteriana en el intestino de los animales, pues esta varió significativamente entre unos perros y otros.

“Como hemos demostrado en estudios previos, las comunidades microbianas fecales de perros sanos alimentados con dietas frescas eran diferentes a los alimentados con croquetas”, dice Kelly Swanson, científica nutricional de la Universidad de Illinois. Estos resultados coinciden con los de estudios previos que sugieren que las dietas de carne fresca o cruda también pueden alterar el microbioma de un perro.

Mujer acostada junto a su perro en el césped mientras acerca una croqueta a su boca.

“Estos perfiles microbianos únicos probablemente se debieron a diferencias en el procesamiento de la dieta, la fuente de ingredientes y la concentración y el tipo de fibras, proteínas y grasas dietéticas que se sabe que influyen en lo que digiere el perro y lo que llega al colon para la fermentación”.

Ahora bien, seguro todos han obtenido buenos resultados alimentando a sus mascotas con comida procesada. Aunque haya poca evidencia científica de sus efectos, lo cierto es que, desde el punto de vista técnico, muchos de estos productos sí cumplen con la cantidad de nutrientes necesarios.

Por lo que, aunque estos hallazgos son dignos de atención, la decisión sigue quedando en nuestras manos. Podemos alimentar a nuestros perros con croquetas de supermercado o con comida fresca hasta que se diga lo contrario.

Referencia:

Nutrient Digestibility and Fecal Characteristics, Microbiota, and Metabolites in Dogs Fed Human-Grade Foods. https://academic.oup.com/jas/advance-article-abstract/doi/10.1093/jas/skab028/6123189