Conexión entre las manos de una máquina y una persona
Vía: Pixabay

A medida que pasa el tiempo, aumentan las capacidades de los sistemas robóticos. Con frecuencia vemos como estas máquinas adquieren funciones que automatizan muchas de las actividades que tendemos a realizar. Sin embargo, una limitante que tienen los robots es que no pueden percibir el tacto. En vista de ello, científicos de Japón desarrollan una nueva tecnología basada en piel artificial que activa capacidades táctiles en estos aparatos.

La piel artificial se desarrolla con base en un formato de visualización en 3D que facilita la detección táctil. Una tecnología que bien puede facilitar la interacción entre humanos y robots de una forma más segura, eficiente e inteligente.

De igual forma, esta función les permitiría a los robots percibir el entorno de forma similar a como lo hacemos las personas, claro está físicamente. Máquinas que pueden palpar y experimentar sensaciones táctiles como un ser humano.

Mano robótica
Un robot que pueda sentir los objetos de la misma forma como lo hacemos los seres humanos es el propósito de la tecnología desarrollada por el profesor Ho y su equipo de investigación.

No obstante, es una tarea bastante difícil, puesto que nuestra piel es un órgano bastante complejo y sumamente sensible. Imitarla no es tarea fácil. Para Van Anh Ho, profesor del Instituto Avanzado de Ciencia de Japón y Tecnología:

“El principal desafío radica en imitar la complejidad inherente de la estructura natural de la piel que tiene una densidad particularmente alta de mecanorreceptores con funciones especializadas como detectar la presión, las vibraciones, la temperatura y el dolor”.

¿Cómo funciona esta nueva tecnología?

Este sistema de detección táctil es conocido como TacLINK, y se basa en una técnica de visión de alto rendimiento. Además, se caracteriza por ser escalable y económico. Incluso, tiene la capacidad de “determinar la fuerza y geometría de contacto al interactuar con el entorno”.

Los investigadores desarrollaron la estructura de TacLINK con base en nuestro organismo, usando un tubo acrílico, como material representativo de lo que serían nuestros huesos, cubierto por piel artificial. Esta tiene un rango de detección de 500 cm2 y se fabrica a partir de caucho de silicona.

Robot con piel artificial
Estructura de TacLINK

En cuanto al sistema de visión, este incluye “dos cámaras coaxiales dispuestas para formar una cámara estéreo que rastrea el desplazamiento tridimensional de los marcadores en la pared interna de la piel”. Una tecnología que rastrea su deformación, además de minimizar costos por prescindir de sensores y componentes electrónicos dentro de la piel.

El profesor Ho confía en esta tecnología y asegura que se puede utilizar para futuras generaciones de robots. Incluso, este tipo se piel se podría usar para prótesis humanas, permitiendo que “una persona discapacitada perciba sensaciones de la misma manera que un ser humano normal”.

Sin duda el desarrollo de esta tecnología basada en piel artificial acerca a los robots aún más a nuestro entorno.

¿Se imaginan robots dotados de IA con esta capacidad sensorial?, ¿qué impacto tendrán en nuestras vidas?