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Nuestra cruzada contra el coronavirus se mantiene activa a medida que desarrollamos nuevas formas de hacerle frente. Entre unas de las más polémicas, se encuentra la vacuna rusa, Sputnik V, que no se presentó en un inicio como la opción más segura contra el COVID-19.

Sin embargo, con el paso de los meses, la confianza en la vacuna candidata de Rusia podría subir un poco. Todo gracias a investigaciones como la recientemente publicada en la revista científica británica The Lancet.

Estudios señalan a la vacuna rusa, Sputnik V, como una opción segura

El estudio realizado se trató de un ensayo general que involucró a 21.977 voluntarios adultos sanos. De estos, 16.501 recibieron las dos dosis de la vacuna y 5.476 tuvieron un placebo. Dicha división se realizó por completo al azar.

Después de 21 días de espera, solo 0,1% (16/14.964) del grupo vacunado presentó síntomas de COVID-19. Por otro lado, el 1,3% (62/4.902) de los que recibieron el placebo se contagiaron.

En total, esto mostró que la inyección era capaz de alcanzar hasta un 91,6% de inmunización en el organismo. Asimismo, en los 2.100 individuos mayores de 60 años, la vacuna mostró una efectividad de hasta el 92%.

Gracias a este primer resultado, los investigadores detrás del estudio concluyeron que la vacuna rusa Sputnik V no solo era segura de usar, sino también altamente efectiva.

¿Resultados más confiables?

Como sabemos, la polémica es lo que no ha dejado el lado de la vacuna rusa desde su anuncio hasta la actualidad. En su historia, la crítica más clara ha sido que, por la rapidez de su creación, los procesos de seguridad y sanidad pudieron quedar perjudicados.

Ahora, meses más tarde, investigaciones como la actual intentan reivindicar la reputación de la vacuna. Esto debido a que, si bien es cierto que en su primer anuncio solo había sido probada en algunas docenas de personas; ahora, en un ensayo de más de 21 mil, parece seguir dando resultados positivos.

Los efectos secundarios fueron escasos

Otro de los motivos que los investigadores usaron para sustentar la idea de que la vacuna rusa, Sputnik V, es más segura de lo que creemos nació de sus relativos bajos efectos secundarios. En total, de la muestra de más de 21 mil individuos, se reportaron 7.966 eventos adversos de variada gravedad.

En primer lugar, el grupo más grande (con 7.485 individuos / 94%) habló de efectos secundarios leves como dolor de cabeza o en la zona del pinchazo. Por otro lado, solo 45 vacunados (0,3%) y 23 tratados con placebo (0,4%) mostraron cuadros de salud adversos durante el estudio. No obstante, ninguno de ellos se relacionó directamente con las vacunas.

Finalmente, se reportaron 4 fallecimientos durante el estudio, 3 del grupo de vacunados y 1 del de placebos. Nuevamente, en ninguno de los casos se registró que la causa tuviera que ver con la colocación de la vacuna.

Una perspectiva externa y un voto de confianza

En la actualidad, algunas naciones como Belarus, Armenia, Turkmenistán, Argentina, Bolivia, Venezuela, Argelia, Serbia, Irán, Palestina y los Emiratos Árabes Unidos ya han aprobado el uso de la vacuna rusa, Sputnik V en sus territorios por considerarla segura.

A pesar de esto, el resto del mundo aún tiene dudas. Pero la reciente alianza de Rusia con la AstraZeneca, además del reciente estudio, podría ayudar a disminuir un poco la resistencia de los países ante esta opción.

Ahora, ¿valdrá realmente la pena? Hasta ahora, los informes favorables a la vacuna Sputnik V han provenido siempre de Rusia –y este último no es la excepción–. Pero, al menos por su volumen y método de cotejo, sus resultados parecen un poco más confiables. ¿Realmente lo serán? Tendremos que esperar y ver.

Referencia:

Safety and efficacy of an rAd26 and rAd5 vector-based heterologous prime-boost COVID-19 vaccine: an interim analysis of a randomised controlled phase 3 trial in Russia: DOI:10.1016/S0140-6736(21)00234-8