Mujer con expresión de dolor tocando sus encías debido a un sangrado, un síntoma asociado a deficiencia de vitamina C.

Puede que el ácido ascórbico, mejor conocido como vitamina C, no prevenga los resfriados como pensábamos, pero los científicos han encontrado nueva evidencia que sugiere que sí puede proteger nuestras encías, además del cepillado.

Un nuevo estudio publicado en la revista Nutrition Review revela que el sangrado de las encías como consecuencia en toques leves está asociado con niveles bajos de vitamina C en el torrente sanguíneo. Por ende, una ingesta saludable a través de alimentos o complementos puede ser una solución potencial junto con una buena higiene bucal.

Las encías no sangran siempre por escasa higiene bucal

Cuando las encías empiezan a sangrar, el pensamiento habitual es que debemos evitar cepillarnos los dientes, o hacerlo con menos fuerza, pero en realidad es el momento en que más lo requerimos. Si el problema persiste, quizás sea momento de hacer una visita al dentista, para confirmar o descartar gingivitis, una etapa temprana de la enfermedad periodontal.

Encías con dientes y ojos mirando hacia la izquierda.

Sin embargo, existen otras razones por las que nuestras encías pueden sangrar; por ejemplo, cuando nuestras defensas están bajas, e incluso durante el embarazo. Pero en nuestra nota especial sobre la vitamina C hablamos de su potencial para proteger contra el escorbuto, una enfermedad mortal que surge por los niveles excesivamente bajos de este nutriente y suele notarse en las encías. De modo que la deficiencia de vitamina C también podría ser una de las razones.

“Cuando vea que le sangran las encías, lo primero en lo que debe pensar no es en ‘Debería cepillarme más’. Debe intentar averiguar por qué le sangran las encías”, dice el autor principal Philippe Hujoel, profesor de ciencias de la salud bucal en la Facultad de Odontología de la Universidad de Washington y también dentista. “Y la deficiencia de vitamina C es una posible razón”.

Deficiencia de vitamina C asociada a sangrado de las encías y de los ojos

Los investigadores analizaron 15 ensayos clínicos realizados en seis países, los cuales incluyeron 1,140 participantes predominantemente sanos. También tomaron datos de 8,210 residentes de los Estados Unidos que respondieron la “Encuesta de Examen de Salud y Nutrición” realizada por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades.

Los resultados mostraron que tanto la tendencia al sangrado gingival, es decir, el sangrado de las encías por sondearlas suavemente, como la hemorragia retiniana, descrita como el sangrado del ojo, guardaban una relación estrecha con deficiencia de vitamina C en el torrente sanguíneo.

Y la solución plausible parece ser solventar estos bajos niveles plasmáticos con un aumento de la ingesta diaria de vitamina C. De hecho, los resultados del estudio mostraron que esta medida ayudó a revertir ambos problemas de hemorragia.

La importancia de incluir la vitamina C en nuestra dieta

Como indicamos en nuestra nota previa, los investigadores reconocieron hace más de 30 años la relación entre el sangrado de las encías y los niveles de vitamina C. A pesar de ello, la solución más sugerida por los dentistas es mejorar el cepillado y el control de la higiene bucal. No estaría mal prestar un poco más de atención a este pequeño pero importante detalle para evitar futuros problemas.

“Hubo un tiempo en el pasado en el que el sangrado gingival se consideraba de manera más generalizada como un marcador potencial de la falta de vitamina C”, dice Hujoel. “Pero con el tiempo, ese exceso de atención al tratamiento del síntoma del sangrado con el cepillado lo ahoga o margina o usar hilo dental, en lugar de tratar la causa”.

Kiwi, una fruta rica en vitamina C.

En vista de ello, Hujoel recomienda velar por la presencia de este nutriente en la dieta diaria. Vale incorporar alimentos no procesados, como los pimientos, la col rizada o los kiwis en el menú, o bien tomar suplementos de vitamina C de aproximadamente 100 a 200 miligramos al día.

Por supuesto, esto no quiere decir que debamos descuidar nuestra higiene bucal. Cepillarnos después de comer, y en especial antes de acostarnos, puede hacer una gran diferencia en nuestra salud bucal y relaciones sociales.

Por último, cabe destacar que tanto el sangrado de las encías como el retiniano también podrían ser signos de un problema mayor en el sistema microvascular; ambas condiciones podrían sugerir una tendencia al sangrado microvascular en el cerebro, corazón y riñones. Por lo que el autor destacar que, en estos casos, la adición de vitamina C no revertirá ni prevendrá los problemas de salud derivados.

Referencia:

Bleeding tendency and ascorbic acid requirements: systematic review and meta-analysis of clinical trials. https://academic.oup.com/nutritionreviews/advance-article-abstract/doi/10.1093/nutrit/nuaa115/6124136?redirectedFrom=fulltext