Grupo de jóvenes emprendedores alrededor de una mesa comunicandose efectivamente gracias a la inteligencia emocional.
Vía Shutterstock.

Nuevos estudios ahora alegan que, para ser exitoso en el mundo de los emprendedores, la inteligencia emocional es una mejor herramienta que un IQ alto. Esta nueva propuesta ha llegado atrás la publicación de un estudio en la revista científica Entrepreneurship Journal en noviembre del año pasado.

Gracias a ella, los investigadores Jared S. Allen, Regan M. Stevenson, Ernest H. O’Boyle y Scott Seibert de la Universidad de Indiana pudieron comunicar al mundo el cambio de perspectiva que sus descubrimientos traen. Después de todo, hasta la fecha, se consideraba que un mayor IQ era un claro indicador de éxito. Ahora, podemos ver que esto depende de en qué área se lo utilice.

Para este caso, se pensó en el sector del emprendimiento y los investigadores analizaron más de 40 estudios previos que registraron la participación y cualidades de más de 65.826 emprendedores. Con esto, lograron delimitar que aquellos con inteligencia emocional –es decir, aquella capacidad para entender y manejar las emociones propias, tenían más oportunidades de hacer crecer sus negocios y de triunfar.

Tiempos peligrosos para el emprendimiento

Los estudios sobre el emprendimiento en la actualidad tendrán una cualidad muy particular, ya que definitivamente medirán también la resiliencia de los emprendedores. Tan solo en el 2020, más de un millón de compañías en países como Estados Unidos tuvieron que cerrar sus puertas, según reporta el Bureau of Labor Statistics de EE.UU.

Con estas cifras, se excedieron todos los valores esperados para el 2020 y, se espera que lo mismo ocurra en el 2021. Algo que se sumará a la fragilidad natural de los negocios nuevos, de los cuales un quinto suele fallar luego de dos años y casi la mitad está fuera del mercado en cinco.

Según también proyecta el Bureau of Labor Statistics, los números de bancarrotas este año podrían competir con los de la crisis económica del 2008 y 2009. Ahora, es justamente en estos espacios de crisis donde la inteligencia emocional de los emprendedores los podría ayudar a salir adelante a pesar de los obstáculos.

La inteligencia emocional es la mejor amiga de los emprendedores

Las revisiones realizadas por el equipo de investigadores arrojaron que, en general, la inteligencia emocional permite que los emprendedores tengan mejores habilidades en áreas vitales como: a) el desarrollo de la creatividad; b) la identificación de oportunidades; c) la toma de decisiones asertivas en momentos de crisis y d) la adaptación rápida a cambios impredecibles.

Como si fuera poco, el estudio no solo identificó estas cualidades como resaltantes en momentos de crisis. En realidad, mostró que los emprendedores suelen destacarse en estas áreas de forma constante, incluso bajo circunstancias normales o más estables.

La curiosa paradoja

El reciente estudio no solo midió la relación entre la inteligencia emocional y el desempeño de los emprendedores. De hecho, también tomó en cuenta el IQ de estos, para determinar cuál de los dos era un indicador de éxito más exacto.

Por lo general, en los formatos de trabajo “tradicionales” el IQ vence a la inteligencia emocional. Pero, en este estudio, ella fue la clara vencedora, mostrando que es mucho más valiosa como herramienta en el mundo del emprendimiento.

Curiosamente, ella no siempre es una influencia positiva. Incluso, en ambientes tradicionales, la inteligencia emocional puede hasta entorpecer el desempeño de la gerencia.

Referencia:

What matters more for entrepreneurship success? A meta‐analysis comparing general mental ability and emotional intelligence in entrepreneurial settings: DOI: 10.1002/sej.1377