La semana pasada el mundo del FinTech se vio sorprendido con el frenesí causado por el repunte de las acciones de GameStop, Blackberry, AMC y otros valores. En un hecho poco convencional, el precio de las acciones de estas empresas en la bolsa de Wall Street se disparó, causando todo un alboroto. Esto debido a que las acciones de GME iniciaron el año por debajo de los 20 dólares y en menos de dos semanas llegó a rondar los 500 dólares.

Sin embargo, las operaciones dirigidas por el grupo subreddit de WallStreetBets se vieron obstaculizadas ante las medidas implementadas por Robindhood. La compañía de corretaje había restringido las compras e intercambio de acciones de GameStop dentro de su plataforma. Una decisión que causó que los pequeños inversores solicitaran a otros usuarios que desinstalaran la app, la calificaran con una estrella y hasta impusieran una demanda en su contra.

Ante esta situación, horas más tardes, Robinhood decidió reformar la medida y reiniciar operaciones, pero de forma limitada. No obstante, la gran duda aquí es, ¿cuáles fueron los cambios, a nivel de experiencia de usuario (UX), aplicados por Robinhood que empeoraron la crisis de GameStop?

GameStop desapareció de los resultados de búsqueda

Robindhood eliminó a GameStop de entre las opciones de sus usuarios. Todo ello, con la firme intención de frenar la compra de acciones para esta empresa. Lo peor fue que lo hizo sin explicación alguna.

Esto fue un gran error, porque privó a sus usuarios de esta acción de forma muy “sospechosa”. La empresa debió “haber dejado a GameStop en los resultados de búsqueda” para garantizar una experiencia de usuario clara.

Restringir la compra de acciones de GameStop

Otra acción errada de Robinhood fue restringir la compra e intercambio de acciones de GameStop. Una acción que no solo causó molestia en los pequeños inversores, sino en legisladores estadounidenses, quienes señalaron que esta acción carecía de fundamento, y que los los inversores individuales estaban siendo “despojados de su capacidad para negociar”, mientras que “los fondos de cobertura y los inversores institucionales” operaban con normalidad.

Ante esta situación la compañía de corretaje debió “haber incluido un enlace para obtener más información sobre por qué tuvieron que tomar esta decisión”, puesto que los usuarios no encontraban explicación alguna a estas acciones ni en su página oficial, ni mucho menos en sus cuentas de redes sociales.

Robinhood permitía las compras, pero de forma limitada

Tras haber sido fuertemente criticada, la plataforma de corretaje reinició operaciones, pero de forma limitada. La empresa bloqueó una de sus funciones más destacada: la compra de acciones fraccionarias (“unidades accionarias de un monto menor a una acción completa”). Aunado a ello, también limitó la compra de acciones. Para esto tampoco dio una explicación, simplemente ajustó la UX a su conveniencia.

Otro factor relevante que también causó furor en los usuarios fue el hecho de que Robinhood no estaba otorgado una “declaración de cartera”. Un requisito exigido por otras plataformas de corretaje cuando se desea un cambio. Para muchos, esto simplemente es estrategia de la empresa para evitar que los clientes abandonen la plataforma.

De igual modo, se ha especulado que Robinhood tomó estas medidas tan drásticas ante la falta de liquidez que respaldaran sus operaciones. No obstante, la realidad es que sus acciones no cuentan con el suficiente contexto que las justifique. Situación que ha enfurecido a inversores interesados en comprar acciones de GamesStop y demás valores protagonistas del frenesí en el mercado de Wall Street.

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