Mujer regañando a su hija con expresión seria y señalándola con el dedo aplicando disciplina positiva.

Aunque en el pasado los golpes y gritos eran la regla de oro en la crianza de los hijos, los tiempos han cambiado y ahora esta estrategia es rechazada. Muchos estudios apuntan que, en su lugar, explicar a los niños por qué su comportamiento es incorrecto cuando se portan mal puede arrojar mejores resultados, una parte del método conocido como disciplina positiva.

Sin embargo, un nuevo estudio ha comparado los resultados de ambos extremos y, sorprendentemente, ha encontrado resultados similares en ciertos aspectos. Según los hallazgos, descritos en la revista International Journal of Behavioral Development, el razonamiento verbal no funciona si los padres lo ejercen de manera brusca y alzando la voz.

Comparando la crianza positiva con métodos violentos

Interesados por conocer más a fondo los resultados de diferentes tipos de crianza, los investigadores de la Universidad de Michigan examinaron el comportamiento de los niños de una muestra global de casi 216.000 familias procedentes de 62 países. Dichos datos provienen de las Encuestas agrupadas de indicadores múltiples del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

El estudio reveló que la violencia como castigo afectaba la capacidad de los niños de relacionarse de manera positiva con sus similares. Por el contrario, condujeron a una mayor agresividad para con otros y también a hacerlos propensos a distraerse.

La disciplina positiva arrojó resultados mixtos en el comportamiento de los niños

Sin embargo, los resultados de la disciplina positiva, que implica razonamiento verbal y eliminación de privilegios, en el comportamiento positivo no fueron tan buenos como esperaban. Por un lado, el razonamiento verbal hacía a los niños más prosociales con los demás; esto se observó mayoritariamente en países donde este tipo de crianza estaba más arraigada, lo cual es una buena señal.

Pero algunos niños también mostraban propensión a la agresión. Los investigadores atribuyeron este particular hallazgo a la práctica incorrecta de la disciplina positiva sobre los niños, quizás en los casos de padres que usaban tonos elevados y lenguaje cruel.

Mujer regañando a su hija con expresión de enojo en su rostro.

En los casos en los que les quitaban los privilegios, los niños tampoco se llevaban bien con otros niños y también eran más propensos a un comportamiento agresivo y a distraerse a pesar de la crianza positiva. Partiendo de ello, el autor principal del estudio, Andrew Grogan-Kaylor, quien es profesor de trabajo social, concluye que:

“El razonamiento verbal puede tener efectos negativos en los niños si no se emplea de una manera que sea apropiada para el desarrollo del niño para que comprenda por qué su comportamiento es inapropiado”.

¿Cuál es la mejor manera de criar a los niños?

Los hallazgos pueden resultar un golpe para aquellos padres que actualmente ejercen este tipo de crianza. Lo bueno es que la causa no está perdida y hay un detalle que pueden abordar mientras tanto: mejorar la comunicación con ellos y eliminar los privilegios de manera más estratégica cuando sea necesario.

Es probable que invertir más tiempo con los niños, expresarles amor y escucharlos cuando necesiten expresarse arroje mejores resultados. Aún no hay evidencia suficiente de ello, pero como humanos sabemos que este es un punto esencial en las relaciones.

Referencia:

Global perspectives on physical and nonphysical discipline: A Bayesian multilevel analysis. https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/0165025420981642