Mujer con las manos sobre la cara y rostro de preocupación. Imagen en blanco y negro.
Crédito: Michael Clesle.

A pesar de que ya tenemos más de un año luchando contra el coronavirus, aún estamos lejos de entenderlo por completo. Como un recordatorio de esto, un reciente estudio preliminar publicado en la base de datos MedRxiv nos ha presentado la posibilidad de que el COVID-19 esté relacionado con una mayor incidencia de problemas neuronales.

Para poder afirmar esto, los autores que realizaron la investigación evaluaron exactamente 236.379 pacientes que sobrevivieron al coronavirus. De este modo, en un breve periodo de seis meses, pudieron identificar la alta incidencia de nuevos diagnósticos de trastornos mentales variados entre los sobrevivientes.

1 de cada 8 pacientes con COVID-19 desarrollaron problemas neuronales

La investigación, que se llevó a cabo en Estados Unidos y, en medio año, encontró que el porcentaje de diversos casos de problemas neuronales presentados en pacientes con COVID-19 fue del 33,6%.

Como si esto fuera poco, una revisión de los registros de cada paciente mostró que al menos el 12,8% de la muestra estaba recibiendo un diagnóstico de este estilo por primera vez en su vida.

Entre las condiciones neuronales identificadas por los investigadores de la Universidad de Oxford están la hemorragia intracraneal, la demencia y los trastornos psicóticos. Según las comparaciones con grupos de control con pacientes que tuvieron influenza u otra infección respiratoria, todas estas condiciones fueron mucho más comunes en los sobrevivientes del coronavirus.

La incidencia varió según la gravedad de la enfermedad

Otro de los detalles que encontraron los investigadores es que la incidencia de los problemas neuronales varió dependiendo de la gravedad del caso de COVID-19. Después de todo, los pacientes que nunca fueron hospitalizados tenían un riesgo menor que los que requirieron ser internados.

Sin embargo, incluso los pacientes ambulatorios mostraron más propensión a problemas neuronales que los pares del grupo control. Asimismo, de entre los trastornos más comunes en aquellos que sufrieron una versión más leve del virus estuvo la depresión.

Por su parte, los pacientes hospitalizados que sufrieron de algún tipo de encefalopatía –una alteración de las funciones o estructura del cerebro– mostraron una mayor propensión general a todos los trastornos neurológicos.

A COVID-19 a largo plazo

Con esta investigación, se refuerza el conocimiento previo que se tenía sobre el COVID-19. Según este, se plantea que el virus parece ser capaz de ocasionar efectos a largo plazo en el organismo. No obstante, debido al carácter documental de la investigación, no se pudo establecer una relación causa-efecto entre el COVID-19 y los problemas neuronales.

Por ahora, solo se sabe que, al igual que con otros síntomas del “Long-COVID” se hace más común en los sobrevivientes a la enfermedad. Gracias a esto, en el futuro se podría tener una mejor idea de qué efectos del COVID-19 cuidar a largo plazo para garantizar una mejor calidad de vida para los sobrevivientes.

Referencia:

Six-month Neurological and Psychiatric Outcomes in 236,379 Survivors of COVID-19: DOI:10.1101/2021.01.16.21249950