Toma de muestra bucal como parte de la prueba para diagnosticar COVID-19.

Una startup de Brasil llamada BIOinFOOD ha desarrollado un prueba rápida para diagnosticar COVID-19 que, curiosamente, usa levadura de cerveza en el proceso. Sus desarrolladores, estudiantes del Laboratorio de Genómica y Bioenergía de la Universidad de Campinas (UNICAMP) en el estado de São Paulo, presentaron una solicitud de patente.

¿Cómo funciona el nuevo test rápido?

La idea surgió de una tecnología previa que había desarrollado la startup, una plataforma biotecnológica basada en Saccharomyces cerevisiae, un microorganismo bastante versátil conocido por su uso en la industria de la cerveza. Los productos que pueden surgir de uso van desde ácidos orgánicos, aminoácidos, enzimas y proteínas terapéuticas con un amplio campo de aplicación.

La nueva prueba consiste en un biosensor conformado por una levadura de cerveza modificada genéticamente que cambia de color cuando el receptor de la enzima convertidora de angiotensina 2, mejor conocido solo como receptor ACE2, de los humanos se une a la glicoproteína espiga que decora la superficie del coronavirus.

Gleidson Silva Teixeira, uno de los socios de BIOinFOOD, explica que la levadura es normalmente de color beige, pero se torna verde fluorescente cuando ocurre la infección. Aunque también comentó que hay planes de hacer que dicha luz sea roja de modo que sea más fácil de identificar.

“Cuando se produce esta interacción, la presencia del virus se indica mediante un verde fluorescente que puede detectarse fácilmente con el equipo que normalmente se encuentra en los laboratorios de análisis clínicos”.

Los beneficios de la prueba de COVID-19 a base de levadura de cerveza

Los beneficios que ofrece son numerosos, empezando por el hecho de que probablemente resulte ser menos invasiva que las pruebas de detección de coronavirus habituales. Existe la posibilidad de que se utilicen muestras de saliva en lugar de las pruebas nasales. A lo largo del año pasado, muchas personas experimentaron incomodidad intensa al practicarse las pruebas con el hisopo nasal.

Los investigadores destacan que se trata de una prueba de COVID-19 rápida y más económica que la RT-PCR gracias a que, su principal ingrediente, la levadura de cerveza, es de bajo costo. Ambas son ventajas que podrían ser bien valoradas en medio de la pandemia.

Y por supuesto, su sensibilidad será lo suficientemente alta como para detectar el coronavirus aunque su concentración no sea tan elevada, por ejemplo, apenas unos días después de la infección. Además, esperan diseñarla de tal forma que cualquier persona pueda hacerse la prueba en casa.

“El secreto, en este caso, es la modificación genética de la levadura”, dice Teixeira. “Estamos seguros de que la hipótesis funcionará y el biosensor que estamos construyendo emitirá una señal totalmente confiable”.

Por el momento, los investigadores aún deben validar por completo cada uno de los atributos mencionados hasta ahora. Una vez hecho esto esto, podrán proceder a la comercialización, aunque puede que esté disponible de forma gratuita durante el primer trimestre de este año.

Referencia:

Startup develops yeast-based COVID-19 diagnostic test. https://phys.org/news/2021-01-startup-yeast-based-covid-diagnostic.html