Persona montando un elefante con grasa corporal estándar mientras otro niño extiende su mano hacia el animal y este de regreso alarga su trompa, en medio de una selva tropical
Vía Pixnio.

Cuando escuchamos por primera vez que los elefantes pueden tener menos grasa corporal que los humanos, nuestra primera reacción es claramente la incredulidad. Ya que la lógica nos dice que esto es simplemente imposible. Sin embargo, este planteamiento no es del todo falso y solo hay que cambiar un poco la perspectiva para poder notarlo.

Los investigadores detrás de este planteamiento fueron Daniella E. Chusyd, Tim R. Nagy, Lilian Golzarri-Arroyo, Stephanie L. Dickinson, John R. Speakman, Catherine Hambly, Maria S. Johnson, David B. Allison y Janine L. Brown. Una vez organizaron sus resultados, los publicaron en Journal of Experimental Biology.

¿Elefantes obesos?

Para este caso, la investigación se enfocó en los elefantes asiáticos (Elephas maximus) que se encontraban en cautiverio. Su meta era determinar qué riesgos podían presentarse en ellos por tener aumentos de peso notorios.

Desde las observaciones visuales de antiguas investigaciones, se notó que los elefantes en cautiverio parecían ser más gordos que los salvajes. Por ende, se había asumido que sus niveles de grasa corporal eran mayores. Pero en realidad no se habían hecho estudios específicos sobre este punto.

Ahora, la nueva investigación se enfoca justamente en este elemento. Con ello, no solo buscan determinar el nivel real de grasa corporal de los elefantes, sino el posible origen de este y sus consecuencias en la salud y fertilidad de estos animales.

Fitness trackers: la nueva herramienta para medir la salud y actividad de los elefantes

En la actualidad, existen cada vez más métodos nuevos para medir la grasa corporal en humanos. Sin embargo, no hay tantos para lograr esto en animales. Por este motivo, los investigadores tomaron la idea de nuestros ‘fitness trackers’ y utilizaron su tecnología para monitorear la salud, los niveles de grasa corporal y la actividad física de los elefantes.

En total, consiguieron la colaboración de 9 zoológicos divididos entre Canadá y Estados Unidos. Gracias a estos pequeños aparatos, los investigadores pudieron hacer seguimiento de 35 hembras y 9 machos que se encontraban en cautiverio.

El verdadero porcentaje de grasa corporal en los elefantes

Una vez se colocaron los dispositivos rastreadores, se dio de comer a los elefantes pan humedecido con agua que contenía altas cantidades de isótopos de hidrógeno. Gracias a las lecturas de estos que dieron los fitness trackers, los investigadores pudieron estimar el porcentaje de agua y grasa corporal.

Al final, los elefantes machos mostraron una grasa corporal promedio de 8,5%. Por su parte, las hembras estuvieron un poco más arriba, con un 10%. A pesar de que no se compararon estos porcentajes con contrapartes salvajes, en general los promedios no son alarmantes –de hecho, son hasta bajos en comparación con otros mamíferos–.

¿Los elefantes tienen menos grasa corporal que los humanos?

Si nos ponemos a escala… sí. De hecho, estas criaturas también muestran ser comparativamente más activas, por lo que también suelen caminar más que los humanos.

Claramente, si vemos la situación solo desde los tamaños, es imposible que los elefantes que pesan toneladas tengan menos grasa corporal que nosotros. Sin embargo, si escalamos nuestros tamaños y pesos, podemos notar que nuestro porcentaje de grasa sí puede ser mayor al de estos mamíferos gigantes.

Como ya se mencionó, dentro del estudio, el porcentaje general de grasa corporal de los elefantes machos fue de 8,5% y el de las hembras de 10%. Por su parte, los humanos tenemos un rango mucho más variado, con algunos solo reportando un 6% de grasa corporal y otros acumulando hasta 31% –más de tres veces el promedio en una elefanta–.

Sobre la salud de los elefantes en cautiverio

A pesar de que los niveles de grasa corporal se mantuvieron relativamente bajos en los elefantes, su peso total en cautiverio sí solía ser mayor que el de sus contrapartes que vivían en libertad. Para llevar su estudio al siguiente paso, los investigadores ahondaron en la posibilidad de que esto se debiera a sobre alimentación o a falta de actividad física.

Sorpresivamente, los fitness trackers revelaron que los elefantes tenían cantidades de ejercicio normales incluso en cautiverio. Según los registros, cada hora recorrían entre 0,03 y 2,8 kilómetros –nuevamente, más de lo que recorre una persona promedio–.

Sumado a esto, los investigadores también averiguaron si el peso extra ocasionaba problemas de reproducción. Naturalmente, los elefantes en cautiverio viven menos y tienen menos crías. Por ello, pensaron que el sobrepeso podría ser un motivo para esto, pero no notaron que este hiciera alguna diferencia.

Por otra parte, un área en la que sí se vio un cambio fue en los niveles de insulina de la sangre, que fueron mayores mientras más grasa corporal tuviera los elefantes. A pesar de que no se ha comprobado, se sospecha que esto sí podría implicar un riesgo de salud para los animales, ya que los haría propensos a desarrollar diabetes.

Referencia:

Adiposity, reproductive and metabolic health, and activity levels in zoo Asian elephant (Elephas maximus): DOI: 10.1242/jeb.219543