Adulto de mediana edad acostado con expresión de preocupación, posiblemente por una salud mental deteriorada.

Una nueva investigación ha revelado que los adultos nacidos entre 1946 y 1970 enfrentan problemas de salud mental durante su mediana edad. Al parecer, estos fueron arrastrados desde los años de su juventud hasta que, finalmente, en el “pico” de sus vidas, los elevados niveles de presión social los llevan a desbordarse.

Explorando la angustia psicológica en adultos nacidos entre 1946 y 1970

Los autores del artículo argumentan que la salud mental en la adolescencia y la vejez recibe mucho más atención que la de de la mediana edad. Ambas etapas, aunque muy distantes, son de gran importancia científica, sobre todo en el diseño de estrategias efectivas para mejorar la salud mental y calidad de vida de las personas. Sin embargo, los adultos de mediana edad también son vulnerables a una salud mental precaria, y esto también merece estudiarse.

En un nuevo esfuerzo por comprender mejor el panorama en esta etapa de la vida, los investigadores extrajeron y analizaron datos de diferentes estudios previos. Estos son: la Encuesta Nacional de Salud y Desarrollo (NSHD), que incluye individuos nacidos en 1946; el Estudio Nacional de Desarrollo Infantil (NCDS), que incluye a los nacidos en 1958); y el British Cohort Study (BCS70), que incluye niños nacidos en 1970.

Los puntos más altos de angustia se observaron a los 46, 50 y 53 años

Hombre de mediana edad mirando hacia arriba con expresión de tristeza.

Entre las más de 28,000 personas de las tres cohortes, solo incluyeron aquellas que habían experimentando algún tipo de angustia psicológica entre los 23 y los 69 años. Para identificarla, usaron como referencia amplias medidas de depresión y ansiedad, pero sin diferenciar entre los diferentes trastornos mentales subyacentes.

Fue así como descubrieron que la proporción transversal de casos de angustia psicológica fue más alta en la mediana edad en las tres cohortes analizadas. Los puntos más altos se detectaron los 53 años en el NSHD, con un 19,1 por ciento de casos; a los 50 años en el NCDS, con un 15,2 por ciento de casos; y a los 46 años en el BCS70, con un 19,9 por ciento de los casos.

Los investigadores también notaron un aumento constante de la angustia psicológica desde los primeros años de la edad adulta hasta la llegada de la mediana edad. Como indican en su documento:

“En general, después de controlar las diferencias de cohorte, el perfil de edad de la angustia psicológica siguió una forma de U invertida en la edad adulta, con síntomas que aumentaron desde la edad adulta temprana hasta la mitad y posteriormente disminuyeron”.

La Generación X resultó ser la más propensa a una salud mental precaria

Curiosamente, los adultos de la denominada Generación X, nacida en 1970, mostraron las tasas de salud mental precaria más altas durante la edad adulta. “La Generación X tenía más probabilidades de tener angustia psicológica que los Baby Boomers a lo largo de sus vidas”, dice el investigador de salud de la población de UCL, George Ploubidis.

Los investigadores atribuyen esta elevada propensión a que los adultos de la Generación X ingresaron al mercado laboral entre fines de la década de 1980 y principios de la de 1990. Para entonces, hubo un alto período de recesión económica, con altas tasas de desempleo. Puede que estas circunstancias particulares hayan dejado un impacto duradero sobre la salud mental de los adultos.

¿Por qué los adultos de mediana edad experimentan problemas de salud mental?

Ya vemos que la adolescencia no es la única etapa de crisis, y que, aunque parezca genial ser adulto, la mediana edad no está exenta de angustia psicológica y otros trastornos. ¿Pero por qué es así? ¿Cuál es la causa detrás de este malestar?

Los autores del estudio no están del todo seguros, pero creen que podría atribuirse a la mayor presión que ejerce la sociedad sobre ellos. Por ejemplo, en este punto de la vida se espera que haya suficiente experiencia como para colocar mayores responsabilidades sobre una persona, o bien, socialmente se esperan mayores logros.

Pero la investigación reveló que los adultos de mediana edad experimentan un disminución en la calidad y la cantidad de su tiempo libre. Esto incluye además el tiempo de interacción con amigos y familiares. Y bien nos ha enseñado esta pandemia la importancia de las conexiones para la salud mental, no solo de los adultos, sino a lo largo de todas las etapas de nuestra vida.

“La mediana edad tiende a implicar un ‘pico’ en la carrera, con los adultos de mediana edad adquiriendo una responsabilidad cada vez mayor como los ‘tomadores de decisiones’ en la sociedad, lo que va acompañado de un menor tiempo libre”.

Asimismo, puede haber cierta influencia de los cambios en la estructura familiar. Por ejemplo, la experiencia de divorcio, el crecimiento y partida de los hijos, o tener que cuidar de padres ancianos.

Aún es necesario examinar la salud mental de los adultos en poblaciones más diversas

Es necesario destacar que el estudio se centró en individuos de Reino Unido en períodos específicos de la historia. Por el momento, sería apresurado afirmar que estos resultados reflejan la realidad de poblaciones más amplias, ya que cada país vive condiciones diferentes.

A pesar de ello, el hallazgo puede ser de utilidad al servir como base para nuevas investigaciones orientadas a explorar la salud mental de los adultos de mediana edad. La angustia psicológica sigue siendo un fenómeno frecuente, y aunque ha sido ignorada durante largo tiempo, aún estamos a tiempo de mejorar su tratamiento.

Referencia:

Psychological distress from early adulthood to early old age: evidence from the 1946, 1958 and 1970 British birth cohorts. https://www.cambridge.org/core/journals/psychological-medicine/article/psychological-distress-from-early-adulthood-to-early-old-age-evidence-from-the-1946-1958-and-1970-british-birth-cohorts/1EBDDD9D82389023128700146CED6C8F