Zoom del buscador de Google
Vía Pixabay

Google ha anunciado que el plan de reemplazo de cookies de terceros avanza de forma progresiva. Esta acción forma parte de un proyecto que intenta mejorar la privacidad de sus usuarios.

Las cookies son “archivos creados por los sitios web que visitas y la caché de tu navegador”, los cuales se almacenan en tu dispositivo. En su mayoría, estos son usados por anunciantes para rastrear nuestros hábitos cuando navegamos en la web. Todo ello con la intención de enviarnos publicidad relacionada.

Si bien estos archivos facilitan nuestra navegación en Internet, la realidad es que han sido objeto de escrutinio por atentar contra nuestra privacidad. En vista de ello, el gigante de Mountain View tomó la decisión de eliminarlos.

¿Eliminar cookies de terceros es una decisión contraproducente para Google?

Esta decisión afecta directamente a la publicidad en línea, sobre todo a los pequeños anunciantes. ¿Estaría Google utilizando esta estrategia para ahogar a la competencia? Para algunos, la respuesta probablemente sea sí.

De hecho, el gigante tecnológico enfrenta demandas por prácticas monopolísticas, y precisamente la publicidad en línea es una de las actividades más cuestionadas. En la demanda más reciente, el Departamento de Justicia de Estados Unidos alega que la compañía usa el poder de esta herramienta para desmejorar a la competencia.

La realidad es que estos cambios no solo afectan al navegador de Google, sino a todos aquellos que basen su navegador web en Chromium, como Microsoft Edge y Bravia, por ejemplo.

No obstante, Chetna Bindra, gerente de producto del grupo de Google para la confianza y la privacidad del usuario, indica que este plan ayudará a los “editores y anunciantes a tener éxito al mismo tiempo que protegen la privacidad de las personas mientras se mueven por la web”.

Pero, ¿Qué tanto ha avanzado Google en este plan?

Hasta ahora, la compañía ha propuesto una nueva tecnología que suprime “identificadores individuales y, en cambio, agrupa a los usuarios en grandes grupos demográficos”. Esto significa que el sistema categoriza a los consumidores de acuerdo a su edad, sexo e intereses. Datos que ayudarían a los anunciantes a enfocar sus productos o servicios a un público objetivo.

Aunado a ello, la nueva tecnología promete mantener nuestro historial web privado, incluso puede ocultar a “usuarios individuales entre la multitud en línea”.

Por consiguiente, este sistema puede ser una buena opción para la tecnología de cookies de terceros. Incluso, los anunciantes verían al menos el 95% de las conversiones- acciones que realizan los usuarios cuando ven un anuncio- por dólar gastado en comparación con la publicidad basada en cookies”

Pese al anuncio del gigante tecnológico y las ventajas que promete este nuevo sistema, persiste la desconfianza.

Para muestra, “Marketers for an Open Web, un grupo de presión de la industria del Reino Unido, dijo que el anuncio de Google no hizo nada para aliviar las preocupaciones expresadas por la industria publicitaria y los reguladores”, según TechXplore.

Entonces, ¿realmente esta decisión ayuda o perjudica a la competencia de Google?