Representación de anticuerpos atacando a un tipo de coronavirus.

La lucha contra el COVID-19 ya se ha prolongado por un año y, aunque hemos hecho avances en ella, aún no estamos cerca de ver su final. No obstante, cada vez desarrollamos más alternativas con las que hacerle frente a la enfermedad. Para este caso, la nueva adición a nuestro arsenal son unos anticuerpos modificados capaces no solo de enfrentar al coronavirus, sino a distintas variantes de la misma familia.

La investigación que ha traído este conocimiento a la luz ha fue publicada este enero por la American Association for the Advancement of Science. Dentro de ella, se plantea la posibilidad de que un mismo tipo de anticuerpo modificado podría funcionar de forma generalizada para al menos un clado –grupo de variantes pertenecientes a una misma sub rama filogénica–.

Sobre los anticuerpos ampliamente neutralizantes

Con la finalidad de crear esta nueva herramienta de defensa contra el COVID-19, los investigadores se enfocaron en los anticuerpos ampliamente neutralizantes. Esto también se conoce como bnAbs, por sus nombre en inglés: broadly neutralizing antibodies.

Específicamente, su estudio demostró que los coronavirus pertenecientes al sarbecovirus del clado 1 eran vulnerables ante esta nueva generación de anticuerpos. Con esto, la nueva propuesta podría estar compitiendo en efectividad con nuevas vacunas como la de AstraZeneca y contra tratamientos ya aprobados por la FDA (Food and Drugs Administration) como los anticuerpos neutralizantes y los monoclonales.

Lo que nos pueden enseñar los anticuerpos del SARS

Para poder desarrollar su investigación, los autores tomaron información de los anticuerpos que se formaron en las víctimas del SARS durante el 2003. Según parece, quienes lo padecieron desarrollaron una resistencia levemente mayor contra otros coronavirus cercanos.

Por este motivo, se utilizaron justamente como base estos anticuerpos para crear bnAbs capaces de afectar a las distintas variantes del coronavirus, no solo el SARS o el SARS-CoV-2.

Una vez identificaron los anticuerpos que deseaban, separaron y fortalecieron las características que les permitieron ser una amenaza para varios tipos de coronavirus. De este modo, se obtuvo una nueva generación de células protectoras mucho más potentes y con un alcance mucho mayor en la gama de los virus CoV.

La nueva propuesta de anticuerpos efectivos contra las variantes del coronavirus

Para probar la efectividad de su nueva creación, los investigadores se manejaron un modelo experimental en ratones. Gracias a este, identificaron que los anticuerpos modificados eran mucho más efectivos que los de control hasta ante más de doce sarbecovirus distintos.

Específicamente, de entre los anticuerpos modificados, uno que se mostró más útil ante las variantes del coronavirus fue el ADG-2. Por esto, es justamente en él que los investigadores proponen orientar los próximos experimentos y el desarrollo de tratamientos.

Una nueva alternativa de prevención y tratamiento

En esta oportunidad, el estudio no solo comprobó la eficacia de los anticuerpos ante las variantes del coronavirus en el laboratorio. Gracias a la prueba en ratones también se vio y se comparó su eficacia “in vivo”.

Por si fuera poco, en esta parte también se vio la utilidad del ADG-2 como medida profiláctica y como ayuda durante el tratamiento de alguien contagiado con COVID-19. Según reportan los investigadores, en ambas circunstancias el anticuerpo fue de utilidad. En la primera evitó el contagio de los ratones al exponerlos al virus; y en la segunda evitó que los cuadros virales se volvieran muy severos o que se prolongaran demasiado.

Referencia:

Broad and potent activity against SARS-like viruses by an engineered human monoclonal antibody: DOI: 10.1126/science.abf4830