El control parental hoy en día es algo imprescindible para los seres humanos, sobre todo en un contexto que busca ser cada vez más consciente acerca de las condiciones necesarias y las implicaciones que conlleva traer a más bebés al mundo. Afortunadamente hoy en día contamos con una gran variedad de opciones en cuanto a anticonceptivos se refiere, pero esto es gracias a una importante cantidad de avances en el área, en la cual la doctora Edris Rice-Wray aportó mucho, específicamente con respecto a la píldora anticonceptiva.

Rice-Wray nació en Nueva York el 21 de enero de 1904, aunque pasó gran parte de su vida viajando a México y Puerto Rico, y durante su vida, se dedicó a estudiar y a ser cada vez una mejor profesional. Logró su licenciatura en el Vassar College, luego obtuvo una especialidad médica en Salud Pública en la Universidad de Míchigan, después se especializó en Planificación Familiar en la Universidad Northwestern y fue miembro de la hermandad de mujeres Alpha Phi de la Universidad Cornell.

La creación de la píldora

4 usos de la píldora anticonceptiva que quizás no conocías | Telemundo

En 1955 inició un proyecto con un grupo de investigación en el que estarían probando uno de los primeros prototipos de píldora anticonceptiva oral. Cuando este aprobó todas las fases iniciales y llegó el momento de probarla en humanos, el equipo escogió Puerto Rico como sitio de prueba.

En este país no existían redes de clínicas de control de natalidad para mujeres de bajos recursos, así que el equipo investigador invitó a un grupo de mujeres a que participaran en el proyecto con el fin de probar la efectividad de la píldora y determinar cuáles eran los efectos secundarios.

En 1956, junto a otras profesionales como la enfermera Margaret Sanger y la bióloga Katharine McCormick, comenzaron las pruebas oficialmente. Los resultados preliminares arrojaron que, aunque el método cumplió sus funciones anticonceptivas, las mujeres que tomaron la píldora sufrieron de varios síntomas, como náuseas, irritabilidad o problemas para volver a concebir.

Un ensayo clínico posterior reunió a un grupo de 100 mujeres, que utilizaban la píldora anticonceptiva, y las comparó con un grupo de 125 hombres, los cuales eran usuarios de condones o diafragmas. Al finalizar el experimento, solo quedaban 70 mujeres que mantuvieron el tratamiento, pues las 30 restantes se retiraron a causa de los fuertes efectos secundarios.

En este sentido, la doctora Rice-Wray concluyó: “La pastilla da cien por ciento de protección contra el embarazo, pero causa algunas reacciones secundarias y eso no permite que sean aceptables”. Esto lo dijo con el objetivo de que se aprobara el método como una forma legal de control parental, pero que continuara la investigación para futuros anticonceptivos que no tuvieran efectos secundarios.

El 11 de mayo de 1960, la píldora anticonceptiva estaba lanzándose por primera vez en el mercado, marcando un hito en cuanto al área de planificación y control parental.

Madre de la píldora anticonceptiva

Diplima de Vassar y Nothweastern para la Dra. Edris Rice-Wray
Diplima de Vassar y Nothweastern para la Dra. Edris Rice-Wray.

Su arduo trabajo en conjunto con Sanger y McCormick las hizo merecedoras del título “madres de la píldora anticonceptiva”. Sin embargo, ya que Rice-Wray era la cabeza de la investigación, ella se llevó la mayoría de los créditos.

En 1959, fundó en México la primera Clínica de Planificación Familiar de la Ciudad de México y en América Latina. En el mismo país, inauguró y dirigió la Clínica Asociación Pro-salud Maternal en 1963.

La doctora Rice-Wray se encargó de documentar y publicar más de 50 investigaciones acerca del uso de la píldora anticonceptiva, sus características y efectos. Su arduo trabajo hizo que en 1971 fuera nombrada una de las 75 mujeres más importantes de América según The Wall Street Journal. Posteriormente, la revista Life la nombró una de las mujeres más importantes de la década de los 70. En 1978, ganó el Premio Margaret Sanger por sus aportes en el área.

Esta doctora continuó con su labor hasta pocos años antes de fallecer. Vivió en Puebla, México, durante los últimos días de su vida, y cinco años antes de su fallecimiento fue nombrada socia emérita de la Asociación Médica de Cholula. El 19 de febrero de 1990, Edris Rice-Wray dejó este mundo con un legado importante que será imborrable: la libertad y poder de decisión a las mujeres de todo el mundo.