Chlorocebus sabaeus, mono verde africano con ojos rojos, cara oscura y pelaje más claro en el resto del cuerpo.
Chlorocebus sabaeus, un mono verde africano. Foto: Bjørn Christian Tørrissen.

Aunque nuestra comprensión sobre el coronavirus SARS-CoV-2 es mucho mayor que hace un año, aún hay mucho por aprender para poder dar con un tratamiento efectivo. Lo bueno es que los investigadores parecen haber dado con un modelo animal ideal para el estudio de la enfermedad grave: los monos verdes africanos, que desarrollan síntomas de COVID-19 muy similares a los humanos.

Los investigadores informan en The American Journal of Pathology que estos primates no humanos pueden desarrollar una enfermedad clínica grave después de la infección por SARS-CoV-2.

Comparando la respuesta de los macacos rhesus y los monos verdes africanos a la COVID-19

El estudio consistió en comparar la respuesta de los macacos rhesus y los monos verdes africanos ante la exposición al SARS-CoV-2. Para ello, usaron ocho individuos envejecidos, con edades de 13 a 16 años de edad, cuatro de cada especie; de este modo, podrían observar el desarrollo de la enfermedad y compararlos también con su transcurso en humanos mayores. Recordemos que la edad avanzada es un factor de riesgo significativo para desarrollar síntomas agudos.

Por su parte, los macacos han sido un modelo de estudio de gran utilidad durante esta pandemia, usándose incluso para probar las vacunas en sus primeros ensayos. Por lo que, como es de esperar, todos los monos en este experimento, desarrollaron COVID-19 de leve a grave, pero más aún en los monos verdes africanos.

Dos de los monos envejecidos desarrollaron SDRA

Pero un día después de que el examen de rutina no encontrara síntomas notables, dos de los monos verdes africanos mostraron síntomas de atención. Ambos tenían una respiración rápida que, en poco tiempo, progresó a una dificultad respiratoria severa.

Ese día, cuando les hicieron las radiografías, descubrieron que estos dos primates tenían opacidades generalizadas en los pulmones; estos síntomas contrastaban drásticamente con las imágenes del día anterior, una evidencia indiscutible del rápido avance de la enfermedad.

Así los investigadores concluyeron que habían desarrollado el síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA), un diagnóstico común en casos graves de COVID-19 en humanos. Como indica el investigador principal, Robert V. Blair, del Centro Nacional de Investigación de Primates de Tulane, Covington, LA, EE.UU.:

“Nuestros datos sugieren que tanto los monos rhesus como los monos verdes africanos son capaces de modelar manifestaciones leves de la infección por SARS-CoV-2, y los monos verdes africanos de edad avanzada también pueden ser capaces de modelar manifestaciones de enfermedades graves, incluido el SDRA”.

Monos verdes africanos experimentaron la tormenta de citocinas

Un análisis más profundo reveló que los dos monos verdes africanos con el síndrome tuvieron también aumentos notables en las citocinas (o citoquinas) plasmáticas, una señal de la conocida tormenta de citocinas causada por una respuesta inmune exagerada. En cambio, en los macacos rhesus el conteo de citocinas no aumentó.

Ahora bien, los cuatro monos verdes africanos tenían niveles elevados de interferón gamma, pero los dos con SDRA tenían la concentración plasmática más elevada. En vista de ello, el equipo sugiere al interferón gamma como un biomarcador que puede ayudar a predecir la enfermedad avanzada en pacientes. Pero más importante aún, este podría servir también como un posible objetivo terapéutico digno de investigación.

Referencia:

Study identifies a nonhuman primate model that mimics severe COVID-19 similar to humans. https://www.elsevier.com/about/press-releases/research-and-journals/study-identifies-a-nonhuman-primate-model-that-mimics-severe-covid-19-similar-to-humans