La humanidad se prepara para llegar a Marte con expectativas de comprender mejor la dinámica del planeta y examinar su potencial como nuevo hogar. Sin embargo, un experto finlandés tiene en mente una idea un poco diferente y aparentemente más rentable: crear colonias con hábitats humanos en el cinturón de asteroides, alrededor de Ceres, un planeta enano.

El astrofísico Pekka Janhunen del Instituto Meteorológico de Finlandia en Helsinki describe su idea visionaria en un nuevo artículo en la base de datos de preimpresiones arXiv. Y aunque no ha sido revisado por pares, presenta argumentos interesantes que vale la pena considerar.

Ceres es relativamente cercano a la Tierra y rico en nitrógeno

Como mencionamos al principio, Ceres es un planeta enano, pero al mismo tiempo, es el objeto más grande del cinturón de asteroides, esa región el sistema solar entre las órbitas de Marte y Júpiter.

El planeta se encuentra a una distancia promedio desde la Tierra comparable a la de Marte, por lo que, al menos en términos de distancia, no parece haber imposibles. Pero más allá de ello, existen otras ventajas de mayor peso, como su composición.

Ceres es rico es nitrógeno, un elemento importante para vida como la conocemos en la Tierra, en cuya atmósfera hay aproximadamente un 79 por ciento. También sería crucial en el desarrollo de una atmósfera de asentamiento orbital.

Colonias cilíndricas de humanos orbitando alrededor de Ceres

Ilustración de los cilindros O'neill con anillos a su alrededor.
Ilustración de la NASA que muestra un cilindro O’Neill, un posible hábitat humano fuera de la Tierra. Foto: Rick Guidice courtesy of NASA.

Y es que, en lugar de intentar construir nuestra civilización sobre la superficie de un planeta, como Marte o Ceres, Janhunen sugiere que los humanos podrían construir colonias a su alrededor. Una vez allí, podrían usar a Ceres como una fuente de materia prima que transferirían directamente a sus hábitats en órbita.

Janhunen explica que las colonias de humanos se dispondrían en forma de miles de naves espaciales cilíndricas conectadas entre sí dentro de un marco en forma de disco que orbitaría a Ceres.

Cada una de estas naves contendrían una atmósfera artificial y una gravedad similar a la de la Tierra siguiendo una idea conocida como el cilindro de O’Neill, propuesta en la década de 1970. Además, cada una podría albergar a más de 50,000 personas. Así que, en lugar de continuar con nuestra dinámica de tener los pies en la Tierra, podríamos intentar encontrar estabilidad en órbita.

Estilo de vida orbital podría solucionar el problema del impacto de la baja gravedad

Vivir en órbita suena como algo sacado directamente de La Guerra de las Galaxias, pero resulta que no es tan descabellado como para limitarse a la ficción. Para Janhunen esto podría incluso mejorar las perspectivas de salud de los humanos fuera de la Tierra, tan preocupantes en el contexto de la posibilidad de vivir en Marte.

“Mi preocupación es que los niños en un asentamiento de Marte no se convertirían en adultos sanos (en términos de músculos y huesos) debido a la gravedad marciana demasiado baja”, dijo Janhunen a WordsSideKick.com. “Por lo tanto, busqué una alternativa que proporcionara gravedad similar a la de la Tierra pero también un mundo interconectado”.

¿Podríamos convertir el sueño en una meta dentro de 15 años?

La idea de colonias cilíndricas con humanos orbitando alrededor de Ceres no es tan nueva como parece. En 2019, el popular Jeff Bezos, CEO de Amazon y fundador de la empresa espacial privada Blue Origin, mostró su escepticismo respecto a la posibilidad de construir “colonias O’Neill”.

Pero Janhunen, que aborda esta idea a detalle en el nuevo documento, es más optimista, y estima que el proyecto podría empezar en los próximos 15 años. Pero ese es muy poco tiempo y aún no hemos llegado ni siquiera a Marte. ¿Es posible que un sueño tan ambicioso pueda empezar a desarrollarse en menos de una década?

Las limitaciones de la propuesta de colonias de humanos en Ceres

Ya hemos visto los puntos positivos, pero es necesario pensar con la cabeza fría y examinar los puntos que van en contra. Manasvi Lingam, profesor asistente de astrobiología en el Instituto de Tecnología de Florida, destaca “tres advertencias principales”.

La primera es la disponibilidad de otros elementos esenciales además del nitrógeno, como el fósforo, tan necesario para los humanos para crear ADN, ARN y ATP, e incluso para las plantas y animales que necesariamente vivirían en las colonias cilíndricas de su modelo.

Luego tenemos la tecnología, pues tendríamos que trasladar gran cantidad de recursos desde Ceres para poder construir o surtir las colonias de humanos. Sin embargo, aún no hay tecnología apta como para llevar a cabo semejantes tareas.

Lo que nos lleva a la respuesta de la pregunta anterior. El modelo de Janhunen sugiere que el primero grupo de hábitats en órbita alrededor de Ceres estarán listos 22 años después del inicio de la minería en Ceres.

Pero esta estimación se basa en condiciones demasiado ideales, considerando que el suministro de energía crece de manera exponencial anualmente y sin detenerse en ningún momento por alguna limitación tecnológica o logística. Siendo realistas, tomaría mucho más tiempo.

Referencias:

Terraforming the dwarf planet: Interconnected and growable Ceres megasatellite world. https://arxiv.org/pdf/2011.07487.pdf

Humans could move to this floating asteroid belt colony in the next 15 years, astrophysicist says. https://www.livescience.com/megasatellite-colony-ceres-oneill-cylinder.html