Diferentes capturas de pantalla que muestran el logo, los chats y otras características de Signal.

Después del escándalo de las políticas de privacidad de WhatsApp, apps de mensajería como Telegram y Signal comenzaron a ver un crecimiento acelerado en sus bases de usuarios. Ya profundizamos un poco en la historia de Telegram y lo que lo hizo notorio. Por lo que, ahora es momento de hacer lo mismo para conocer el origen de Signal.

En resumen, esta se trata de una aplicación de mensajería instantánea que comenzó a funcionar a inicios del 2015. Ahora, después del simple tuit en el que Elon Musk instó a sus seguidores a unirse a Signal, el nombre de la app se ha vuelto a hacer notorio.

Para conocer un poco más acerca de la aplicación, nos moveremos un poco alrededor de su historia. De este modo, podremos conocer el camino que siguió para convertirse en la que conocemos hoy en día.

TextSecure, el predecesor de Signal

Teléfono con el logo d signal sobre una foto de su fundador: Matthew Rosenfeld.
Matthew Rosenfeld, fundador de Signal.

Como ya mencionamos, la aplicación “Signal” tuvo su primer día de funcionamiento oficial en el 2015. Sin embargo, los primeros pasos de la app en realidad se dieron 5 años antes de que esta siquiera obtuviera el nombre que conocemos ahora.

Para el 2020, Matthew Rosenfeld y Stuart Anderson sacaron adelante su un proyecto empresarial conocido como TextSecure. Para entonces, la aplicación simplemente permitía el cifrado de los mensajes de texto para asegurar la privacidad de los mismos.

Rosenfeld, también conocido por su pseudónimo de hacker, Moxie Marlinspike, trabajó con Anderson con durante años mientras sus sistemas de encriptado se hacía conocido. En 2013 su notoriedad fue tal que el propio Twitter compró la iniciativa.

Sin embargo, Rosenfeld no dejó las cosas hasta allí y, con el apoyo de Anderson también, creó que lo que se conoce como Open Whister Systems. En ella, el par de expertos en seguridad informática y robótica, respectivamente, continuaron desarrollando su sistema de encriptado de extremo a extremo.

Finalmente, para 2015, el par había pulido lo suficiente su sistema de manera que este no solo era capaz de encriptar textos. De hecho, ya también podía compartir imágenes y audios cifrados, llevando su servicio a una nueva dimensión.

Signal, el origen de la app de mensajería que inspiró a WhatsApp

El 2 de noviembre del 2015 la aplicación finalmente cambió su nombre Signal y comenzó el viaje que daría origen a uno de los sistemas de mensajería más seguros que se conocen en la actualidad. Tanto ha sido esto que, en menos de un año, para el 2016, grandes competidores como WhatsApp no solo sabía de su existencia, sino que estaban incorporando algunas de sus propias características.

En este caso, al situación se dio cuando la aplicación de mensajería, ahora propiedad de Facebook, adquirió Open Whister Systems para poder utilizar el sistema de cifrado de extremo a extremo.

Desde entonces, este ha sido el predilecto de la app y, hasta ahora, lo había mantenido intacto como una forma de mantener la privacidad de sus clientes. Claro que, luego del escándalo que ocurrió recientemente, WhatsApp ha perdido mucha de la credibilidad que había ganado desde hace años. Esto mientras que, por su parte, Signal se ha mantenido estable en medio de la tormenta –viéndose incluso beneficiado con toda la situación–.

Signal vs WhatsApp, una batalla predestinada

Como podemos ver, el origen de Signal la convierte en una de las aplicaciones de mensajería instantánea más “veterana” que podemos encontrar en el mercado. Sin embargo, a pesar de los años que tiene en este no ha sido sino hasta ahora que ha ganado un poco más de notoriedad en el mundo.

De hecho, a pesar de ser la fuente del hasta ahora aclamado cifrado de WhatsApp, esta nunca se convirtió en un servicio masivo, como sí lo logró el primero. Esto incluso cuando realmente estaba en sus planes transformarse en un servicio que pudiera competir cara a cara con la última.

Como un respaldo de esta idea, podemos remitirlos a una entrevista que tuvo Rosenfeld con la revista Wired. Durante la misma, dejó muy clara cuál era la siguiente meta de acción de Signal: “superar a WhatsApp”. Durante este momento, Rosenfeld envió una obvia declaración de guerra. No obstante, no ha sido sino hasta ahora –años más tarde– que ella finalmente está comenzando a tomar fuerza.

Signal, desde su origen, ha sido pionera en su área

Teléfono con el logo de signal.

A pesar de que Signal no necesariamente se ha destacado entre los clientes como la más usada o más descargada, definitivamente no es una extraña para ellos tampoco. De hecho, durante un temprano reportaje en el 2016, al propia BBC comentó que Signal, desde su origen, no era la aplicación más utilizada pero sí la más recomendada.

En otras palabras, no tenía tantos usuarios como otras; pero, quienes tenían la oportunidad de usar el servicio, no dudaban en promocionarlo con amigos y conocidos, lo que habla claramente de la excelencia que se esperaba entregar con la app.

Específicamente, el área que más ha destacado a Signal en este ámbito, desde el momento uno, ha sido su enfoque en la privacidad y seguridad de la información. En realidad, la app incluso ha llegado a convertirse en una bandera de referencia para otras aplicaciones sobre el manejo que se debe hacer sobre esta.

Ya sabemos que WhatsApp, al menos en sus etapas iniciales, literalmente tomó su modelo como base para desarrollarse. Igualmente, Telegram ofrece más opciones de privacidad y seguridad de WhatsApp en un intento por diferenciarse y dar más tranquilidad a sus usuarios. Sin embargo, ninguno de los dos llega a los niveles de Signal, ni tiene tanto tiempo ofreciéndolos.

Signal, una aplicación con un origen diferente

Lo primero que tiene que destacar a Signal es que su negocio no fue planteado desde su origen para funcionar a base de publicidad. Por este motivo, no vende la información de sus usuarios a empresas de terceros –como sí lo hace Facebook y como WhatsApp esperaba comenzar a hacerlo de forma más agresiva–.

Esto se debe a que, para el caso de Signal, el cifrado de extremo a extremo no solo se aplica a terceros, sino a ellos mismos. Como consecuencia, su empresa –que durante el 2016 constaba de una planta de 20 empleados– no tiene la mira puesta sobre las conversaciones de sus usuarios, ni tampoco las está monitoreando 24/7.

Debido a esto, Signal depende exclusivamente de las donaciones que sus propios usuarios quieran hacer a la app. Para esto, incluso ya tienen un apartado especializado en su página web. De resto, el total de la aplicación sigue siendo gratuito y las donaciones son un elemento opcional al que los usuarios pueden o no hacer caso.

Sobre Signal y sus funciones de privacidad y seguridad

Para el 2016, Signal añadió los mensajes temporales a su repertorio –que se eliminan sin dejar rastro después de un tiempo determinado–. Luego, en el 2017, también añadió videollamandas totalmente privadas con cifrado de punta a punta gracias al sistema WebRTC.

Además de lo mencionado, Signal también permite bloquear sus conversaciones con el PIN de acceso a tu perfil. Asimismo, evita la posibilidad de hacer captures de pantalla ya sea en la app o en su pantalla de previsualización. Incluso, con el modo “teclado incógnito” evitan que este sepa lo que se escribió en Signal, deshabilitando su función de “aprendizaje”.

Una curiosidad sobre Signal es que incluso puede usarse con usuarios que no tengan la app instalada –enviando mensajes de textos convencionales, pero cifrados–. En esos casos, la burbuja de texto será verde; mientras que, cuando se hable con otro usuario de Signal, esta será azul.

¿Qué más deberíamos saber sobre Signal?

Una vez hemos desarrollado el origen de la app Signal, es natural que busquemos ver en dónde se encuentra esta ahora. Gracias a toda la situación con WhatsApp, y al comentario de Elon Musk, la app de encuentra de nuevo en el centro de los reflectores.

Sin embargo, no es la misma de cinco años atrás. De hecho, con el tiempo se ha ido puliendo para poder ofrecer más y mejores funciones; además de aumentar su alcance en los diferentes sistemas operativos.

En general, Signal ofrece muchas de las comodidades básicas de esta área en la actualidad. Es decir, permite compartir archivos, audios, canciones, fotografías, textos y videos a través de su plataforma, así como hacer videollamadas. Igualmente, también ofrece la posibilidad de compartir contactos y la ubicación actual de los usuarios. No obstante, su fuerte siguen siendo las opciones de personalización de privacidad y seguridad.

En la actualidad, la aplicación Signal funciona perfectamente en Android, OS, ChromeOS, Windows y Linux. Igualmente, optando por la transparencia y confiabilidad, su código abierto se encuentra totalmente disponible en GitHub –lo que le da a literalmente cualquiera la oportunidad de revisar todas y cada una de las líneas de código para entender todos los secretos detrás del funcionamiento de la app–.

Aunque tomó tiempo, en febrero de 2020 la Comisión Europea comenzó a señalar a Signal como la app de mensajería idónea –superando a WhatsApp–. Sin embargo, ha sido en enero de este 2021 que su nombre ha llegado realmente a primera plana. ¿Se podrá mantener allí con este nuevo impulso? Solo el tiempo nos lo dirá.

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