El autismo es un síndrome conocido en todo el mundo y que puede llegar a presentarse en cualquiera. Debido a esto, sean hecho múltiples investigaciones al respecto, con la esperanza de poder entenderlo. No obstante, aún queda espacios de conocimiento vacíos. Para llenar uno nuevo, una reciente investigación ha planteado que los gatos podrían ser los mejores animales de compañía para algunos niños con autismo.

En general, se ha considerado que los perros son los compañeros ideales para niños que se mueven en el espectro autista. Pero, aunque efectivamente su presencia es calmante y agradable para algunos niños, simplemente no es la mejor para otros –y es acá donde entran los gatos–.

Como sabemos, los animales de acompañamiento emocional pueden ser un gran apoyo para nosotros y aún más para las personas que tienen algún tipo de diferencia o discapacidad. Todo debido a la naturaleza calmada que estas criaturas pueden tener y al ambiente de aceptación que crean a su alrededor.

Los gatos ayudan a los niños con autismo a desarrollar la empatía

Específicamente durante el estudio, se hizo seguimiento de familias con niños con autsmo entre los 6 y los 14 años, que estuvieran pensando en los gatos como animales de compañía para sus hijos. Luego de determinar que los animales seleccionados tenían un temperamento principalmente calmado y dócil –que encajara con la familia– se pasó a hacer encuestas sobre las observaciones familiares.

Fue acá donde tanto padres como madres reportaron el vínculo inmediato que se desarrolló entre el gato y su hijo. Con esto, el niño tiene una forma de ir desarrollando poco a poco la “empatía” al poder conectarse profundamente con otro individuo de su entorno. Una tarea que no es para nada fácil cuando se tiene autismo.

Igualmente, los padres también notaron que, con el paso del tiempo, el niño comenzaba a presentar menos comportamientos ansiosos. Por lo que, también se pudo determinar que los episodios de ansiedad por separación empezaron a mermar una vez los niños pudieron formar una relación fuerte con sus compañeros peludos.

No solo los niños con autismo se ven beneficiados de tener gatos en casa

Según los investigadores detrás de este estudio, los padres de niños autistas suelen ser los que reportan los niveles de estrés más altos –en comparación con padres de niños con otras discapacidades–. Ahora, a pesar de que no se investigó directamente en esta oportunidad, la llegada de los gatos a la vida de los niños con autismo generó una mayor satisfacción en el hogar.

En perspectiva, se puede asumir que esto se debe a que, como el niño está más calmado y feliz (construyendo relaciones emocionales sanas y aprendiendo a lidiar con la ansiedad) los padres también pueden relajarse más sabiendo que su hijo no solo está disfrutando a corto plazo, sino que está desarrollando herramientas que lo ayudarán por el resto de su vida.

La investigación se llevó a cabo gracias al financiamiento del Human Animal Bond Research Institute y del la Winn Feline Foundation. Los resultados de la investigación se publicaron en Journal of Pediatric Nursing.

¿Cuál es la magia detrás de los gatos?

En general, los investigadores han concordado en que el secreto detrás del vínculo creado entre los gatos y los niños con autismo se debe a su “aceptación incondicional”. Después de todo, estos felinos pueden relacionarse perfectamente con los pequeños sin importar si estos tienen algún tipo de problema comunicándose verbalmente o físicamente. Ya que, tan solo su presencia y su energía tranquila serán suficientes para empezar a llevarse bien.

Asimismo, los gatos de temperamento tranquilo también pueden ser mejores amigos para niños con autismo que tienen sensibilidad a movimientos bruscos o ruidos fuertes. Un par de problemas un gato calmado nunca desencadenará.

Referencia:

Exploratory study of cat adoption in families of children with autism: Impact on children’s social skills and anxiety: https://doi.org/10.1016/j.pedn.2020.11.011

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