Incendios forestales.

Puede que los incendios forestales parezcan un problema momentáneo, pero en realidad forman parte del impacto de las prácticas poco sostenibles que mantenemos los humanos. Cada vez se hace más difícil controlarlos, la combustión dura más tiempo y gana más terreno, y en el proceso, el ecosistema y sus habitante se ven gravemente afectados.

Estos eran daños conocidos hasta ahora, pero dos expertos en el tema, Marshall Burke, profesor asociado de ciencia del sistema terrestre en la Escuela de Ciencias de la Tierra, Energía y Medio Ambiente de la Universidad de Stanford (Stanford Earth); y Michael Wara, director del Programa de Política de Clima y Energía del Instituto Stanford Woods para el Medio Ambiente, nos advierten que los efectos están próximos a empeorar.

En un artículo publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, los investigadores afirman que el impacto de los incendios forestales se extiende tanto como las llamas y el humo que generan.

Incendios forestales generan contaminación que se desplaza a las ciudades

Los hogares o civilizaciones humanas que se ven afectadas por la ocurrencia de estos episodios ya no solo los más cercanos a los puntos de riesgo. En su estudio informan que casi 50 millones de hogares en los EE.UU. se encuentran en la interfaz urbano-forestal, donde las casas están peligrosamente cerca de vegetación altamente combustible.

Pero estar cerca de árboles, matorrales y áreas silvestres ya no es el único requisito para estar en riesgo, pues sus efectos pueden llegar mucho más lejos. Los incendios forestales de 2020 tuvieron tal intensidad que produjeron una contaminación peligrosa que se desplaza con el viento llegando incluso a las ciudades alejadas.

Los investigadores estiman que los incendios forestales han generado una cuarta parte de la contaminación por partículas finas tóxicas conocida como PM2.5 en todo Estados Unidos, y hasta la mitad en partes del oeste el país.

El impacto de los incendios forestales no discrimina entre poblaciones

Irónicamente, las poblaciones minoritarias y de bajos ingresos están menos expuestas en promedio al humo de incendios forestales en Estados Unidos si los comparamos con las poblaciones blancas y de altos ingresos. Esto en lo que respecta a la exposición a humo al aire libre.

Burke también destaca los hallazgos de otros colegas que exploraron el tema. Dichos estudios sugieren que los gastos públicos en la lucha por la extinción de los incendios no son regresivos, y tiende a favorecer a las áreas rurales de bajos ingresos. Sin embargo, eso merece una investigación más profunda por lo que señala Wara a continuación.

Wara destaca que el humo de los incendios forestales “no discrimina a los ricos de los pobres, o a las razas”, y en realidad afecta a una amplia porción de la población.

Sin embargo, existe evidencia muy sugerente de que la exposición al humo de los incendios forestales tiene un mayor efecto sobre ciertas comunidades. Wara destaca que los niños de bajos ingresos en el sur del Valle de San Joaquín tienen índices de asma muy altos por la exposición prolongada a un aire de mala calidad.

“Cuando ocurre un incendio forestal, como el incendio Creek en la sierra sur, la evidencia preliminar sugiere que es desproporcionadamente probable que terminen en la sala de emergencias debido a su condición preexistente”.

Una consecuencia del cambio climático

El humo de los incendios forestales es tan preocupante como el aumento del nivel del mar, o el calentamiento global. Y aunque aún muchos no lo comprendan, este también es consecuencia por la toma de decisiones humanas.

Burke estima que el aumento de los incendios forestales como consecuencia del cambio climático, así como los otros factores asociados, constituirán el principal impacto climático que sufrirán las personas. De hecho, ya han empezado a experimentar sus efectos.

Sin embargo, todavía podemos hacer algo para resolver el problema. La protección de los bosques, por ejemplo, debe convertirse en una prioridad, por lo que los encargados de la toma de decisiones deben trabajar en función de las recomendaciones de la ciencia. De este modo, será posible crear una conciencia ecológica más arraigada que favorezca los ecosistemas.

Referencias:

The shifting burden of wildfires in the United States. https://news.stanford.edu/2021/01/12/shifting-burden-wildfires-united-states/

The changing risk and burden of wildfire in the United States. https://www.pnas.org/content/118/2/e2011048118