Niña frente a una pizarra con dibujos de signos de exclamación, bombillos, arcoíris y demás haciendo referencia a los tipos de curiosidad.

Las ganas de saber más o de descubrir algo nuevo son motores que han movido a la humanidad desde sus inicios. Sin embargo, por mucho tiempo las hemos visto como un mismo impulso: la curiosidad. Ahora, gracias a una reciente investigación científica, vemos que en realidad la curiosidad tiene varios tipos y que estos, dependiendo de la situación, pueden llevarnos a diferentes comportamientos.

El estudio, publicado recientemente en Nature Human Behaviour ha sido el encargado de transmitirnos esta información. Para llevarlo a cabo, los investigadores han seguido las aventuras de casi 150 voluntarios a través de las páginas y links de Wikipedia.

¿Cómo identificaron los tipos de curiosidad?

Básicamnete, los investigadores tomaron las páginas de Wikipedia como diversos “nodos” por los que los usuarios se podían mover. Durante 21 días, se siguieron las búsquedas de estos a través de la plataforma (cada una de ellas no duró más de 15 minutos).

En total, los investigadores se hicieron con más de 18.600 registros con los que observar los diferentes comportamientos de los usuarios. Gracias a estos se pudo determinar que había distintos tipos de curiosidad, al examinar la relación entre los “nodos” visitados.

Tipos de curiosidad: ¿eres ‘Hunter’ o ‘Busybody’?

Por un lado, aquellos individuos que permanecieron en los nodos más cercanos a su búsqueda inicial fueron clasificados como ‘Hunters’. Estos solían estar buscando información específica y se mantuvieron en ese nicho durante los 15 minutos de investigación.

Por otro lado, los ‘Busybodies’ se mostraron mucho más abiertos con sus búsquedas. Debido a esto, sin importar qué investigaran inicialmente, su viaje por Wikipedia podía terminar llevándolos a nodos que no estuvieran relacionados con este.

En pocas palabras, los Hunters se mantuvieron centrados en su objetivo, mientras que los Busybodies se ocuparon de llenarse de todo tipo de información, sin importar si esta estuviera o no relacionada con su búsqueda inicial. Con esto, los investigadores notaron no solo una diferencia en el estilo de los tipos de curiosidad, sino de motivación a la hora de hacer una búsqueda.

Los tipos de curiosidad cambian según nuestra motivación para investigar

Otro detalle que se observó en el estudio es que los Hunters y los Busybodies no tenían siempre un patrón fijo. Por un lado, a pesar de que algunos tenían una clara predilección por un tipo de investigación u otro, no la usaban como un único medio.

Debido a esto, los autores fueron un poco más profundo e investigaron las motivaciones para cada caso. Por una parte, los Hunters buscaban información para llenar un vacío de conocimiento específico. Por otra, los Busybodies se enfocaban más en simplemente descubrir datos nuevos, sin un objetivo tan específico en mente.

Con esto en mente, un Hunter con una necesidad de entretener su mente con nueva información podría terminar actuando como un Busybodie, al menos por algunos momentos –y viceversa, si este último termina teniendo una duda muy específica que responder–.

Todos somos curiosos

En general, la figura del Busybody es la que termina catalogada como “curiosa”. Mientras que, por otra parte, los Hunters terminan siendo denominados como “no curiosos”.

Con su investigación sobre las diferentes motivaciones de los tipos de curiosidad, los investigadores esperan poder deshacerse de esta falacia. Según sus conclusiones, todos somos curiosos en un cierto grado, lo que cambia son los impulsos que nos llevan a serlo y la forma en la que manifestamos nuestra curiosidad.

Referencia:

Hunters, busybodies and the knowledge network building associated with deprivation curiosity: https://doi.org/10.1038/s41562-020-00985-7