La pandemia del coronavirus ya ha cumplido más de un año entre nosotros. Con ella, el 2020 se convirtió en una temporada llena de eventos que la historia nunca olvidará. Ahora que estamos en el 2021, algunos parecen estar buscando su secuela. Tal es el caso de los datos hackeados sobre el COVID-19 y sus vacunas que se perdieron en diciembre y, ahora, han aparecido –con ciertas manipulaciones –en la web.

Debido a esta situación la Agencia Médica Europea (EMA, según sus siglas en inglés) se ha visto en la necesidad de advertir a sus ciudadanos sobre el leak, y la desinformación que viene con él.

Efectivamente, el documento original fue obtenido de forma ilícita de investigaciones verdaderas sobre el COVID-19. No obstante, aprovechando lo técnico del lenguaje, muchos de sus extractos parecen estar siendo utilizados para generar desconfianza en las vacunas contra el coronavirus.

Lo que ha dicho la EMA sobre los datos hackeados del COVID-19 y sus vacunas

El gran evento se dio más temprano esta semana, cuando variados documentos que “podrían debilitar la confianza en las vacunas”, según la EMA, llegaron a la web. Los datos se correspondieron con aquellos que se filtraron durante los ciberataques de noviembre y diciembre a diversas compañías que estaban desarrollando vacunas contra el COVID-19.

Sin embargo, los extractos que han llegado a la web no son los documentos originales que se obtuvieron en ese entonces. Según la EMA, se ha determinado que variados de estos han sido manipulados. Como consecuencia, reflejan datos y conclusiones que podrían impulsar a quien los lee a perder la confianza en la eficiencia de las vacunas.

Para este momento, las nuevas alternativas de vacuna ya tienen una dura batalla con los ciudadanos de países como Estados Unidos o España diciendo que no están dispuestos a recibirlas. Como consecuencia, la llegada de nuevos datos filtrados sobre el COVID-19 que hagan ver a las vacunas como ineficientes, podrían ser un golpe bajo para los avances que se han hecho en la lucha contra la pandemia.

La importancia de confiar en las vacunas

Para estas alturas, las entidades de salud del Reino Unido y Estados Unidos han dado su visto bueno a alternativas de vacuna como la de Pfizer y BioNTech. Igualmente, otras como las de Moderna y AstraZeneca-Oxford ya se encuentran en camino a su aprobación.

Por su parte, la Unión Europea como un todo se ha tomado un poco más de tiempo. Pero parece estar cada vez más lista para dar luz verde a estas necesarias vacunas en sus territorios, con ya al menos dos autorizaciones de comercialización en algunos de sus países. No obstante, lo planteado por los datos hackeados sobre el COVID-19 y las vacunas podría ser perjudicial para la aceptación de estas entre el público.

Por lo que, es vital que las personas estén conscientes de la situación y no se dejen llevar por los intentos de desinformación que ahora rondan en la web. Asimismo, la EMA busca servir como un organismo de cotejo que permita tener una plataforma en la que comprobar la veracidad de la información, así como mantener la necesaria confianza en los organismos de salud de la Unión Europea –y en el criterio de estos–.

¿Por qué ha pasado esto?

No es la primera vez, ni será la última, en la que información hackeada llegue a la web. Sin embargo, los por qués de detrás de cada ocasión pueden ser un poco diferentes. En algunos casos, esto pasa con fines comerciales, como cuando se roban datos privados de usuarios para venderlos en la web.

No obstante, en otros –como este– las motivaciones no parecen estar enfocadas en una remuneración inmediata. Ya sabemos de ocasiones anteriores en las que naciones como Rusia se han hecho con información hackeada para intentar influenciar elecciones en otros países (como lo que ocurrió en Estados Unidos durante el 2016 o en Reino Unido en el 2019). En esta oportunidad, toda la situación con el COVID-19 y los datos filtrados podría ir por este mismo rumbo.

¿Qué pasará ahora?

Hasta los momentos, según lo último comunicado por la EMA, se siguen realizando investigaciones para ubicar a los perpetradores detrás de las filtraciones. Una vez se determine quiénes son los actores detrás de la divulgación de los datos hackeados y adulterados de las vacunas contra el COVID-19, se podrá también tener una mejor idea de sus intenciones.

Como vimos en los casos anteriores, este tipo de situaciones suelen tener un trasfondo estratégico y político. Ahora, ¿cuál es exactamente el de esta? Habrá que esperar para saber. Mientras tanto, ¿tú qué opinas de toda esta situación?

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