Anguila eléctrica dentro del agua.

Un video publicado recientemente nos muestra cómo un grupo de anguilas eléctricas en el Amazonas se vale del trabajo en equipo para cazar a sus presas de manera exitosa. Los investigadores han quedado fascinados con este comportamiento, y en un artículo en la revista Ecology and Evolution describen cómo se organizan para ponerlo en práctica.

Grabado en las aguas del Amazona, en un pequeño lago a orillas del río Iriri en Brasil, el clip muestra a los peces cuchillo embistiendo a un grupo de peces con descargas eléctricas para después comerlos sin ningún remordimiento.

Y aunque el descubrimiento suena trivial, pero en realidad no lo es. Esta es la primera vez que la ciencia documenta un comportamiento de caza grupal en este tipo de anguilas, que comúnmente emiten de manera individual descargas eléctricas mortales para cualquier animal.

Las anguilas eléctricas no son tan solitarias como pensábamos

Los investigadores pensaban que las anguilas eléctricas eran depredadores solitarios, y que por lo general, iban por sus presas una por una. Pero ahora han descubierto que estos peligrosos peces con forma de serpiente no siempre lo hacen solos. Pueden cazar en manadas al igual que los lobos, las orcas y algunas especies de atún.

El método parece involucrar hasta 100 anguilas eléctricas que, como un equipo, rodean una gran cantidad de peces pequeños, para formar una especie de red viva que los acorrala. De este modo, los conducen hacia aguas menos profundas para hacerse la vida más sencilla. En el proceso, entre dos y 10 anguilas se separan del grupo principal, se sincronizan y embisten a sus presas con una descarga eléctrica superpotenciada.

“Una anguila individual de esta especie puede producir una descarga de alto voltaje de 860 voltios”, explicó David de Santana, zoólogo del Museo Nacional Smithsonian de Historia Natural en Washington, DC. “Entonces, en teoría, 10 anguilas eléctricas pueden producir 8.600. Eso es mucho”.

El impacto es tan fuerte que algunos peces salen disparados fuera del agua y aterrizan nuevamente en la superficie. Aturdidos e inmóviles después de semejante experiencia, son literalmente presa fácil para el equipo de anguilas eléctricas, que no titubean en ir por ellos.

La primera observación del comportamiento fue por accidente

La primera observación de dicho comportamiento surgió de “una especie de accidente”, en palabras del mismo autor. En 2012, él y el zoólogo Douglas Bastos, del Nacional de Investigaciones Amazónicas (INPA) en Brasil, se encontraron con un montón de anguilas eléctricas acorralando peces tetras y descargando electricidad contra ellos.

En aquel momento lograron capturar algunas imágenes iniciales, pero, interesados por obtener más evidencia y observar más de cerca el comportamiento, regresaron al mismo lugar en 2014. En esta oportunidad obtuvieron 72 horas en imágenes que les permitieron documentar la caza en equipo de las anguilas eléctricas en cinco ocasiones adicionales.

Las anguilas eléctricas trabajan en equipo cuando cazar de forma individual no es tan rentable

“Nuestra hipótesis inicial es que este comportamiento realmente ocurre en lugares con alta abundancia de presas y también con refugio a largo plazo para múltiples anguilas”, dijo de Santana.

El método no parece el más común, así que existe la posibilidad de que lo reserven para situaciones que realmente ameriten la ayuda de otros. Por ejemplo, los investigadores explican que la caza individual probablemente sea menos eficiente en grupos de peces que están al tanto de su presencia. Pero trabajo en equipo con otras, las descargas de las anguilas eléctricas se vuelven más potentes y efectivas incluso a larga distancia.

Referencia:

Social predation in electric eels. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/ece3.7121