Ilustración del planeta KOI-5Ab en su sistema de tres estrellas.
Ilustración del planeta KOI-5Ab en tránsito por la cara de una estrella similar al Sol en un sistema de tres estrellas. Créditos: Caltech/R. Hurt.

Tras 11 largos años de seguimiento, la NASA por fin ha confirmado sus sospechas: ha encontrado un planeta por demás peculiar que existe alrededor no de una, ni de dos, sino de tres estrellas.

Lo curioso es que, a pesar de ser tan excepcional, los astrónomos lo dejaron de lado a medida que la misión Kepler de la NASA recopilaba más descubrimientos de otros planetas.

Un planeta omitido por su complejidad

Como muchos saben, la misión Kepler empezó sus operaciones en 2009. Poco después, el telescopio detectó lo que los investigadores interpretaron como un planeta de aproximadamente la mitad del tamaño de Saturno en un sistema de estrellas múltiples: KOI-5Ab.

Pero ante la gran cantidad de hallazgos (2.394 exoplanetas y otros 2.366 que debían confirmar), este en particular fue omitido. Los investigadores de la NASA recogieron el rastro del planeta y determinaron que parecía dar ueltas a una estrella, pero el sistema al que pertenecía tenía tres estrellas. En aquel momento, no pudieron determinar si el caso era genuino o si se trataba de un error.

El científico jefe del Instituto de Ciencias Exoplanetas de la NASA, David Ciardi explica que esta decisión parecía estimulada por la complejidad de su estudio.

“KOI-5Ab fue abandonado porque era complicado y teníamos miles de candidatos. Hubo elecciones más fáciles que KOI-5Ab, y estábamos aprendiendo algo nuevo de Kepler todos los días, por lo que KOI-5 se olvidó en su mayor parte”.

Un planeta dentro de un sistema estrellas múltiples

Pero tarde o temprano tenemos que abordar las tareas que posponemos, y lo mismo ocurrió con KOI-5Ab. Durante la segunda misión de búsqueda de planetas de la NASA han recopilado suficientemente información como para confirmar las sospechas a las que se hicieron ciegos en el pasado. El Satélite de reconocimiento de exoplanetas en tránsito (TESS) y los telescopios terrestres jugaron un papel clave en ello.

Al igual que Kepler, TESS detectó efectivamente la presencia de KOI-5Ab, inicialmente llamado TOI-1241b. La nueva misión también descubrió que el planeta orbitaba su estrella aproximadamente cada cinco días. Sin embargo, no pudieron determinar si el planeta era real o si el destello detectado por el telescopio provenía de otra estrella en el sistema.

Entonces Ciardi se asoció con otros científicos en el marco de un grupo de colaboración de exoplanetas llamado California Planet Search. Con una fuerza de investigación más fuerte, buscaron cualquier bamboleo que pudiera ayudarlos a confirmar sus sospechas. Y tras una revisión de datos exhaustiva, descubrieron que KOI-5Ab es un planeta que orbita la estrella primaria del sistema.

KOI-5Ab orbita a la estrella A, acompañada por la estrella B, que se ubica relativamente cerca de ella. La NASA explica que la estrella A y la estrella B se orbitan entre sí cada 30 años. Pero también tenemos una tercera estrella ligada gravitacionalmente, la Estrella C, que orbita las estrellas A y B cada 400 años.

El planeta y la estrella que orbita no están perfectamente “alineados”

Los investigadores también descubrieron que su plano orbital no está alineado con el plano orbital de la Estrella B, como, en teoría, debería ocurrir si si las estrellas y el planeta se hubiesen formado todos a partir del mismo disco.

Aunque aún no hay una respuesta certera para ello, los astrónomos sospechan que la desalineación podría ser consecuencia de un golpe gravitacional de la segunda estrella contra el planeta. Esto pudo haber “sesgado su órbita” y haberlo hecho migrar hacia adentro del sistema.

Durante una reunión virtual de la American Astronomical Society, Ciardi presentó los hallazgos de su estudio, que resultaron muy interesantes. Y es que actualmente es poco lo que se sabe sobre planetas que existen en sistemas de tres estrellas.

Y podríamos pensar que con el caso de KOI-5Ab los misterios podrían estar cerca de resolverse, pero no necesariamente sea así. De hecho, esta no es la primera evidencia de sistemas de estrellas dobles o triples. “Los sistemas de estrellas triples constituyen aproximadamente el 10 por ciento de todos los sistemas estelares”, escribe la NASA. Sin embargo, estudiarlo podría acercarnos a las tan anheladas respuestas.

Referencia:

Planetary Sleuthing Finds Triple-Star World. https://www.nasa.gov/feature/ames/planetary-sleuthing-finds-triple-star-world