Las teorías sobre la vida en el espacio son muchas, sin embargo, ninguna ha podido ser apropiadamente comprobada. Como consecuencia, cuando expertos como este astrofísico de Harvard claman que ya tenemos evidencias de tecnología extraterrestre en nuestro sistema solar, muchos pueden levantar una ceja con desconfianza.

Sin embargo, esto no ha hecho que Abraham “Avi” Loeb se dé por vencido. A pesar de que la mayoría de la comunidad científica no toma en serio sus postulados –e incluso se mofa de ellos–, Loeb los ha defendido por años.

Ahora, ¿qué plantea Loeb que lo hace tan difícil de creer? Y, si es así, ¿por qué dice que ya hay evidencias? Todo comenzó hace tres años con la aparición del cuerpo celeste ‘Oumuamua’.

La polémica de Oumuamua: formación espacial o tecnología extraterrestre

En el 2017, un cuerpo espacial no identificado fue detectado en nuestro sistema solar. Por la velocidad a la que se movió y lejanía de la Tierra, fueron pocas las imágenes y buenas observaciones que se pudieron hacer de él. Sin embargo, su hubo suficiente como para que las teorías científicas comenzaran a formarse a su alrededor.

Durante el año del avistamiento fueron pocos los detalles que se dieron a conocer de Oumuamua. Sin embargo, sí se pudieron publicar unas pocas vetas de información sobre su superficie.

Indiscutiblemente, el año más activo para las investigaciones sobre Oumuamua fue el 2018. En esta fecha, Loeb publicó un estudio en compañía Shmuel Bialy en el que planteaban que el objeto no identificado era probablemente tecnología extraterrestre, en lugar de alguna formación natural espacial.

Esta postura surgió luego de que se determinara que Oumuamua no era un asteroide, como primero se pensó. Por lo que, mientras otros científicos comenzaron a tener más dudas sobre el cuerpo celeste, Loeb vio en el evento otro sustento clave para su teoría.

Aun así, incluso durante el pasado 2020, el mundo de la ciencia no pudo llegar a un acuerdo sobre el origen de Oumuamua. Por este motivo, a pesar del mal recibimiento de sus postulados, Loeb continúa marcándolos como una posibilidad.

El astrofísico de Harvard defiende su posición

A pesar del mal recibimiento de sus propuestas, Loeb no se ha detenido en su intento de darlas a conocer. Por eso, para inicio de junio de este año, se plantea la publicación de su libro “Extraterrestrial: The First Sign of Intelligent Life Beyond Earth”, en el que detalla su teoría sobre que Oumuamua podría ser una de las primeras evidencias de tecnología extraterrestre en nuestro sistema solar.

Lo que aprendimos al prestar atención a las anomalías

Para Loeb, la clave de su propuesta se basa justamente en las anomalías que confunden al resto de los científicos. Debido al tipo de desplazamiento, intensidad de la luz emitida y posible forma del objeto, la comunidad científica no ha podido dar con una explicación natural que pueda cubrir todos los fenómenos que envuelven a este misterioso viajero espacial.

Uno de los primeros puntos mencionado por Loeb es que, ni cometas ni asteroides son capaces de generar la intensidad de brillo que se vio en Oumuamua. Asimismo, comenta que la forma más probable para este extraño visitante es la de un platillo aplanado –una mucho más difícil de ubicar en la naturaleza en contraposición con la tubular que se propuso inicialmente–.

Finalmente, Loeb también comenta que, el que Oumuamua acelerara su paso al alejarse del Sol es uno de los más grandes indicios que podemos tener. Si bien es cierto que algunos cometas también presentan este fenómeno, estos suelen dejar una estela a su paso que muestra su aceleración y desplazamiento, el visitante interestelar no dejó nada de esto.

Debido a estas “evidencias” Loeb considera que podríamos haber divisado verdadera tecnología extraterrestre “visitándonos” en 2017.

¿Basura espacial extraterrestre?

A pesar de sus postulados, Loeb coincide en que esto no necesariamente es una muestra como tal de una visita planeada por alienígenas. De hecho, lo que plantea es que probablemente Oumuamua sea algún resto de una sociedad inteligente que lo desechó, tal como la Tierra también genera su propia basura espacial.

En otras palabras, considera que Oumuamua puede ser simplemente basura espacial extraterrestre. Por lo que, su paso por el sistema solar, más que una muestra de contacto con otras civilizaciones, se convierte en una de las primeras evidencias de la existencia de estas y de su manejo de tecnología extraterrestre.

Las discusiones no se detienen

Aunque Loeb ha sido ampliamente criticado por múltiples científicos, sus detractores principales son parte del International Space Science Institute’s (ISSI). La mayor muestra de esto fue su publicación del 2019 en la revista Nature. Dentro de ella, contradicen todas y cada una de las “anomalías” que el astrofísico citó como evidencias de la existencia de tecnología extraterrestre.

En cada uno de los casos, proponen teorías de acontecimientos naturales en el espacio que podrían explicar el comportamiento y forma de Oumuamua. No obstante, muchas de estas ocurrencias son ya poco comunes. Por lo que, juntarlas todas en un mismo objeto, a pesar de que es una posibilidad, no es la más fuerte tampoco.

Al final, Oumuamua sigue siendo un gran misterio del que no tenemos aún suficientes pistas. Sin embargo, a medida que pasen los años, esto podría cambiar. Y, con suerte, podremos finalmente saber la verdad detrás de este particular visitante espacial.

Referencia:

Could solar radiation pressure explain ‘Oumuamua’s Peculiar Acceleration? https://arxiv.org/pdf/1810.11490.pdf

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