Variantes del coronavirus en un entorno rojo.

Todos hablan de la variante del coronavirus detectada en Reino Unido hace varias semanas, que ha merecido un nuevo confinamiento severo, pero en Sudáfrica también hay una de la cual preocuparse, sobre todo en pleno inicio de la distribución de las vacunas.

Y es que los primeros datos divulgados por los expertos sugieren que los anticuerpos contra el coronavirus pueden no funcionar tan bien contra esta variante. Esto quiere decir que existe la posibilidad de que la inmunidad que adquirimos tras la infección, o incluso a través de las vacunas, será insuficiente para proteger frente a futuras exposiciones.

Mutaciones en la proteína pico

En varias oportunidades hemos explicado que las vacunas autorizadas durante la pandemia de COVID-19 estás diseñadas para dirigirse a la proteína pico del coronavirus SARS-CoV-2.

La proteína pico es esa que le confiere la apariencia de corona a la superficie del patógeno; pero más allá de ser un adorno, es, en parte, la responsable de su elevada infectividad. Esta funciona como un gancho con el que se fija muy bien a las células humanas garantizando el éxito de su infección.

Sabemos que los virus mutan continua y rápidamente, pero si los cambios se centran en en ella, existe la posibilidad de que las vacunas pierdan efectividad. Algo similar pasaría con los fármacos fabricados a partir de anticuerpos y los anticuerpos naturales generados por las personas al contraer la infección.

Los expertos han señalado a la variante 501.V2 del coronavirus ubicada en Sudáfrica como un motivo de preocupación en este sentido. Y es que ha acumulado una cantidad significativa de mutaciones precisamente en dicha proteína.

Variante del coronavirus de Sudáfrica sí podría ser una amenaza para las vacunas

Los investigadores han publicado un artículo en el servicio de preimpresión bioRxiv, y aunque aún no ha sido revisado por pares, ya está causando revuelo. Enfocaron su estudio en el “dominio de unión al receptor” (RBD, iniciales en inglés), la parte de la proteína pico que tiene contacto directo con la superficie de la célula víctima.

Los anticuerpos que se dirigen concretamente al RBD juegan el papel más importante en la protección. Si la variante del coronavirus Sudáfrica se vuelve más resistente, entonces este tendría más probabilidad de evadir el sistema inmunológico incluso con vacuna.

Los investigadores hicieron “ensayos de neutralización” en los que expusieron la mutación al suero sanguíneo, ese líquido de la sangre que contiene los anticuerpos. También hicieron ensayos con virus sintéticos que imitaban al SARS-CoV-2 y equipados con el RBD mutado. En ambos casos el objetivo era determinar si las células se infectaban.

Descubrieron que las mutaciones en un lugar de la proteína de pico, llamado E484, parecían ser el problema. Una mutación en E484 hizo la capacidad de los anticuerpos para bloquear la entrada del virus en las células se redujera más de 10 veces en algunas personas.

Más resistente, pero no invencible

Aunque confirman que las mutaciones específicas en la proteína de pico hacen a la variante del coronavirus en Sudáfrica más resistente a los anticuerpos, esto no quiere decir que las vacunas dejarán de servir.

Las mutaciones lo hacen menos vulnerable, pero no invencible. Esto abre la posibilidad de que los anticuerpos de algunas personas podrían reaccionar bien contra la variante, mientras que los de otras no lo harán. Recordemos que la respuesta inmunitaria puede variar drásticamente entre las personas, como indicamos en una nota sobre este tema.

Dicho esto, parece que la variante del coronavirus de Sudáfrica sí parece una amenaza para las vacunas en comparación con la de Reino Unido. Es por ello que expertos como el Dr. Scott Gottlieb, excomisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), ha recomendado acelerar el paso de la vacunación.

Referencia:

Comprehensive mapping of mutations to the SARS-CoV-2 receptor-binding domain that affect recognition by polyclonal human serum antibodies. https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2020.12.31.425021v1