Un nuevo estudio ha arrojado resultados poco esperanzadores para el clima de nuestro planeta, y probablemente para la vida como la conocemos. Todo indica que ya es demasiado tarde para alcanzar la meta de reducir el calentamiento global en 3.6 grados Fahrenheit (2 grados Celsius) establecida en el Acuerdo de París en 2015.

Pero el futuro no parece tan sombrío a pesar de ello. Los investigadores creen que aún es posible retrasar, no solo por años o décadas, sino durante siglos, los efectos del cambio climático. Aunque para lograrlo, las sociedades deben empezar a actuar pronto y velar por la reducción de las emisiones.

“Hay algo de inercia del calentamiento global que va a hacer que el sistema climático siga calentándose, y eso es esencialmente lo que estamos calculando”, dijo el coautor del estudio Andrew Dessler, científico climático de la Universidad Texas A&M. “Piense en el sistema climático como el Titanic. Es difícil girar el barco cuando ve los icebergs”.

El Acuerdo de París no podrá revertir el calentamiento global

El Acuerdo de París surgió como un compromiso al que se unieron las naciones del mundo a fin de mantener el calentamiento global en un límite de 3.6 F (2 C) sobre las temperaturas preindustriales. Se trataba de una meta ambiciosa que conllevaría muchos cambios, pero no imposible. A pesar de ello, seis años después los científicos creen que ya es demasiado tarde para poder cumplirla.

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático afirma que el mundo ya es aproximadamente 1.8 °F (1 °C) más caliente de lo que era durante la época previa a la revolución industrial. La peor parte es que incluso si se detuvieran todas las emisiones del mundo mañana, no habría nada que hacer para revertir el daño inminente: dentro de varios siglos las temperaturas globales seguirán siendo 4,1 F (2,3 °C), mucho más cálidas.

Calentamiento prometido: una amenaza global inminente

El artículo publicado en la revista Nature Climate Change muestra una perspectiva diferente del “calentamiento prometido”. Pocos habrán escuchado sobre este, pero en pocas palabras, es el término que hace referencia a la idea de que el calentamiento global es algo inevitable y tendrá efectos cascada en el futuro.

Suena como una cuestión totalmente fatalista, pero en la ciencia es mejor ser realistas, incluso cuando se buscan soluciones optimistas. De hecho, este panorama ya ha sido considerado por los científicos durante mucho tiempo en diferentes modelos climáticos. Pero en esta oportunidad han aplicado ciertas modificaciones.

Los autores del estudio han añadido un ciclo de retroalimentación positiva al que llaman “el efecto patrón”. Este factor genera cambios continuos en los patrones de temperatura de la superficie del mar y el hielo marino. A la larga, estos se volverán indetenibles y limitarán la capacidad de la Tierra de enfriarse.

Esto quiere decir que, a medida que las regiones más frías de nuestro planeta se calientan, ocurrirán otros cambios. Por ejemplo, desaparecerán las nubes y el hielo marino que en algún momento funcionaron para reflejar el calor del sol de regreso al espacio.

Aún hay tiempo de retrasar el desastre

Aunque ya no parece haber más solución que aceptar la realidad inminente, los científicos creen que es posible retardar la cascada de cambios que se avecinan. La meta contra el calentamiento global establecida por el Acuerdo de París no necesariamente deba ser abandonada, por lo que aún vale la pena luchar.

“Si no lo hacemos, vamos a superar (los objetivos climáticos) en unas pocas décadas. Es realmente la tasa de calentamiento lo que hace que el cambio climático sea tan terrible. Si obtuviéramos unos pocos grados en 100.000 años, eso no sería gran cosa. Podemos lidiar con eso. Pero unos pocos grados en 100 años es realmente malo”.

Entonces conviene abordar el problema más inmediato, que es el aumento apresurado de la temperatura. Reducir a cero las emisiones de carbono a nivel mundial lo antes posible podría hacer la diferencia, aunque aún es necesario que otros expertos lo corroboren.

Referencia:

Greater committed warming after accounting for the pattern effect. https://www.nature.com/articles/s41558-020-00955-x

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