La duración de la inmunidad contra el coronavirus es un tema que nos ha preocupado desde que inició la pandemia. Después de todo, dependemos de esta para que elementos vitales como las vacunas sean de utilidad para mermar los contagios.

Sin embargo, a pesar de que la hemos estudiado desde el principio, apenas hemos comenzado a comprenderla. De hecho, hace tan solo dos meses se hablaba de que la inmunidad contra el COVID-19 podía durar unos cinco. Pero, para diciembre, el estimado aumentó.

Ahora, iniciando el 2021, nuevas investigación vuelven a aumentar el tiempo estimado, marcando unos posibles más de ocho meses de inmunidad al temido virus SARS-CoV-2. Esto debido a que se ha comenzado a considerar que, incluso si los anticuerpos declinan, esto no implica que el sistema inmunológico se quede sin defensas contra el virus.

Nuevos datos plantean la duración a largo plazo de la inmunidad contra el coronavirus

Como ya mencionamos, se hablaba de que la duración de la inmunidad contra el COVID-19 ha sido una gran incógnita para el mundo. Pero, ahora que ha pasado un año desde que el SARS-CoV-2 está entre nosotros, finalmente hemos comenzado a comprender con más profundidad los procesos que nos inmunizan contra el coronavirus.

En general, se han medido los anticuerpos neutralizantes y hemos visto cómo sus niveles aumentan significativamente en los primeros meses. Después de los dos o tres, estos comienzan a bajar rápidamente. Por esto sospechamos en un inició que la duración de la inmunidad era extremadamente corta.

Sin embargo, estudios posteriores han demostrado que otras células inmunes como las B y las T siguen en el organismo por hasta más de 8 meses. Tal como lo comprobó de nuevo el reciente estudio al analizar la sangre de más de 188 pacientes con COVID-19. Como consecuencia, el tiempo en el que el organismo es verdaderamente inmune es mayor al que esperábamos.

La acción del sistema inmunológico adaptativo

Cuando el SARS-CoV-2 ingresa en nuestro sistema por primera vez, nuestro sistema inmunológico innato libera todo lo que tiene para defender al organismo. Es acá donde los niveles de anticuerpos neutralizantes generales aumentan significativamente. Sin embargo, esta respuesta es solo momentánea.

Una vez el organismo ha podido reconocer al virus, el sistema inmunológico adaptativo comienza a actuar. Este se encarga de liberar las células de memoria B (que permiten identificar al virus), y las células T –tanto auxiliares como asesinas–.

Como se comprobó en el estudio, los niveles de estos grupos de mantuvieron altos durante mucho más de medio año. Por lo que fue posible ver que, cuando hablamos de la duración a largo plazo de la inmunidad contra el COVID-19, el sistema inmunológico adaptativo es el que tiene el rol principal.

¿Inmunidad para rato?

Según se reveló en los resultados de la investigación, los pacientes que tuvieron COVID-19 mantuvieron sus células B y T por más de ocho meses. En consecuencia, se sospecha que sus organismos han podido ser inmunes contra el SARS-CoV-2 durante al menos este tiempo.

Gracias a esto, se sospecha que incluso la duración de la inmunidad contra el coronavirus podría extenderse hasta un año. No obstante, aunque no se vieron signos de declive luego de ocho meses, harían falta investigaciones más extensivas en el tiempo para confirmar que efectivamente puede llegar a los doce.

Mientras tanto, la investigación publicada en la revista Science también aclara que, aunque en todos los pacientes se encontraron estas células inmunes, no todos tuvieron los mismos niveles. Esto sobre todo es importante en la cantidad de células B, ya que son ellas las capaces de reactivar la respuesta inmunológica específica contra el virus en caso de detectarlo.

Por este motivo, si la cantidad de células B es baja –es decir, si se tiene una memoria celular débil– entonces las personas serán más susceptibles a contagiarse de nuevo con el SARS-CoV-2.

Ahora, para el futuro, los investigadores esperan poder medir si la respuesta inmunológica innata y adaptativa de los individuos vacunados es igual que la de los sobrevivientes al COVID-19. Esto ya que solo así podremos comprender verdaderamente cómo funcionan los diferentes tipos de inmunidad al virus y cuánto duran realmente.

Referencia:

Immunological memory to SARS-CoV-2 assessed for up to eight months after infection: http://dx.doi.org/10.1126/science.abf4063