Ilustración de varias especies de dinosaurios en área boscosa frente a un pequeño lago.
Vía Wikimedia Commons.

Los dinosaurios, su vida y comportamientos son temas que sin duda han llamado nuestra atención desde el inicio, sin embargo, hasta la fecha se los ha relacionado poco con procesos naturales como la dispersión de semillas. Ahora, gracias a una investigación de Biology Letters esto podría estar por cambiar.

El estudio desarrollado por George L. W. Perry estudió los fósiles de los dinosaurios para poder determinar qué tan posible era que estos fueran parte de los sistemas de dispersión de plantas en la prehistoria.

Gracias a este investigador de la Escuela de Ambiente, de la Universidad de Auckland, ahora podemos tener una idea más clara de un nuevo rol que los dinosaurios pudieron desempeñar durante la etapa prehistórica.

¿Los dinosaurios participaron en la dispersión de semillas prehistóricas?

Toda la idea del estudio se dio cuando se determinó que las semillas de la prehistoria no parecían descomponerse en el estómago de los dinosaurios. Debido a esto, se llegó a la sospecha de que estos, a través de sus heces, podrían haber llegado a colaborar con su dispersión.

Según la investigación del profesor Perry, usando la masa corporal conocida de los dinosaurios, es posible estimar qué tan calificados estaban para la dispersión de semillas. Esto debido a que, a partir de este dato, se pueden estimar detalles valiosos como la velocidad de viaje de los dinosaurios y frecuencia con la que defecaban.

¿Qué dinosaurios serían más aptos para los procesos de dispersión de semillas?

Usando los puntos de comparación antes establecidos, Perry pudo diferenciar dos especies de dinosarios que pudieron llegar a ser las más efectivas para la dispersión de semillas.

En primer lugar, como el candidato ideal, nos encontramos con el triceratops, cuya velocidad de desplazamiento por hora debía cubrir un estimado de 25 kilómetros. Según las proyecciones, este dinosaurio, en su momento, debió pesar entre unas 8 y 10 toneladas.

Por otra parte, el segundo puesto se lo lleva el estegosaurio, de entre 6 y 8 toneladas aproximadamente. Según el estimado de Perry, estos por hora podrían haber diseminado semillas a unos 4 o 5 kilómetros de distancia. Pero, en raras ocasiones, este rango se podría haber incrementado hasta 30 kilómetros.

Aún quedan preguntas por responder

Con cada avance de la ciencia, llegamos a conocer un poco más sobre los dinosaurios, como esta nueva adición a sus cualidades como posibles centros de diseminación de semillas. Esto ayudaría nuevamente a ver lo interconectados que están los roles de las especies en el ambiente y cómo la falta de una puede terminar alterando ciclos biológicos mayores.

Sin embargo, la investigación de Perry está lejos de ser definitiva. Esto debido a que, a pesar de que sabemos que las semillas se mantenían intactas en los estómagos de los dinosaurios, no tenemos forma de saber cuántas de estas germinaban –o si alguna lo hacía siquiera–.

Como consecuencia, el posible rol como diseminadores de semillas de los dinosaurios aún ha de mantenerse como una mera posibilidad. Esto, por lo menos, hasta que nuevas tecnologías surjan y, tal vez, puedan ayudarnos a probar lo contrario.

Referencias:

How far might plant-eating dinosaurs have moved seeds? https://doi.org/10.1098/rsbl.2020.0689