Los rumores de que el SARS-CoV-2 ha sido capaz de dividirse en nuevas cepas no son un elemento nuevo. Sin embargo, ahora que finalmente las vacunas han comenzado a salir al público, se teme que estas no sean suficiente para detener al nuevo coronavirus mutante.

Para mediados del 2020 se pensaba que una variante particularmente mortal podría haber atacado Estados Unidos e Italia. Asimismo, a finales del mismo año, se detectaron dos mutaciones más, una en Reino Unido (B.1.1.7) y otra en Sudáfrica (501.V2).

De entre estas, las últimas dos se destacaron por ser altamente contagiosas, aumentando las posibilidades de un repunte de los casos en naciones en las que estos ya estaban mermando. Sin embargo, la variante africana es la que ha llamado más atención de los científicos y la que ha despertado más preocupaciones.

Las preocupaciones sobre la nueva variante del coronavirus

Tanto el coronavirus mutante 501.V2 como el B.1.1.7 presentan variantes que nos hacen dudar de las vacunas creadas contra el SARS-CoV-2. Ambos tienen cambios en el área de la proteína espiga (punto que usa el virus para invadir las células), por lo que, a la larga podrían hacerse irreconocibles para la vacuna, volviéndola ineficiente contra la enfermedad.

Debido a esto, justo ahora se estudia el coronavirus mutante sudafricano para saber si las vacunas actuales serán eficientes contra él. De no serlo, la pandemia del COVID-19 podría extenderse incluso más de lo que ya lo ha hecho.

Pero… ¿las vacunas no podrían adaptarse para atacar al coronavirus mutante?

Sin embargo, según se aclaró, en el caso de mutaciones como la B.1.1.7, vacunas como la de Pfizer-BioNTech podrían hacer las modificaciones necesarias en tan solo seis semanas. Por otra parte, para el caso de la 501.V2 la tarea no sería tan fácil, ya que tiene muchas más mutaciones en la proteína espiga que su contraparte británica.

Aun así, las empresas farmacéuticas han expresado su determinación para modificar sus vacunas en caso de que se determine que el 501.V2 ha cambiado demasiado como para ser vulnerable a la composición actual de las mismas.

¿Cómo saber si las vacunas podrán ayudarnos contra el coronavirus mutante?

Como consecuencia de lo anterior, la ciencia se ha visto en la necesidad de iniciar nuevos experimentos alrededor del recién aparecido virus mutante. Según lo reportado por The Associated Press (AP), ya se está trabajando con ensayos neutralizantes.

En resumen, se han tomado muestras de sangre de personas vacunadas e inmunes, así como de personas inmunes luego de haber contraído la enfermedad. Luego de esto, han tomado los anticuerpos de las muestras y los han expuesto al coronavirus mutante sudafricano para determinar si la inmunidad natural o la de las vacunas ya pueden burlar a la nueva versión del SARS-CoV-2.

¿Debemos preocuparnos?

Para este momento, los ensayos antes mencionados siguen en camino, por lo que no hay una respuesta concreta. En otras palabras, aún no se tiene claro si las vacunas actuales serán efectivas contra el coronavirus mutante, o si se tendrá que hacer cambios en ellas.

Por ahora, organismos como el Public Health England del Departamento de Salud y Atención Social del Reino Unido aclaró que no hay evidencia sólida que indique que B.1.1.7 y 501.V2 no son vulnerables a las vacunas existentes.

Asimismo, otros expertos han resaltado que, para que se dé una mutación tan grande –como para que las vacunas ya no reconozcan el virus– deberían pasar años y no meses. Por lo que, opinan que si las vacunas van a perder efectividad, será de forma paulatina y no en un solo instante. En consecuencia, justo ahora, los modelos existentes aún deberían ser capaces de combatir contra las nuevas cepas.

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