Estar enamorado puede ser una de las experiencias más reconfortantes de la vida, pero al mismo tiempo, puede ser una de las más embriagadoras. Las relaciones amorosas han sido y siguen siendo el tema de muchas novelas, canciones y películas, pero ¿es posible desarrollar adicción a una relación?

Durante mucho tiempo la literatura y la poesía se han referido al amor como una adicción. Con frecuencia los científicos han hecho comparaciones entre los procesos de apego social –particularmente las relaciones románticas– y la adicción a las drogas, y se ha sugerido que ambos pueden compartir un mecanismo neurobiológico común.

Estos dos comportamientos comparten más que similitudes psicológicas. Existe una concordancia profunda y sistemática entre las regiones del cerebro y los neuroquímicos involucrados tanto en la adicción a sustancias como en las relaciones de pareja.

¿De qué se trata la adicción a una relación?

Cuando estamos enamorados, nos inundan las sensaciones de nuestro amado, las cuales van acompañadas de poderosas experiencias de recompensa social y sexual, un condicionamiento que nos les lleva a adoptar una fuerte valencia positiva.

Las malas relaciones pueden destruir la autoestima y evitar que las personas involucradas sigan adelante en su vida profesional o personal.

Los placenteros recuerdos que formamos nos impulsan a buscar más experiencias con la persona amada y, finalmente, a estar dispuestos a realizar increíbles actos de romance y autosacrificio. La adicción a las relaciones se caracteriza por necesitar una relación para ser feliz.

Una persona adicta no concibe la posibilidad estar sola, por lo que puede entrar y salir de diferentes relaciones, independientemente del impacto que genere, o puede permanecer en la misma relación inestable y complicada llena de drama, discusiones, patrones de reconciliación y ruptura, e incluso infidelidades, en lugar de estar sola.

Con frecuencia, estos traumas comienzan en la infancia o pueden ocurrir a partir de la historia de una relación sin curar, y la adicción a las relaciones es un medio para resolverlos.

Se ha propuesto que en cualquier relación romántica sana se espera una actitud de atención y cuidado fijos hacia la pareja. Sin embargo, cuando existe una falta de control y libertad de elección sobre esta conducta, de manera que se convierte en una prioridad para el individuo, en detrimento de otros intereses previamente valorados, se caracteriza un problema llamado amor patológico.

Un escape poco saludable

Esta condición puede estar presente en otros trastornos psiquiátricos asociados con síntomas depresivos y ansiosos, o puede ocurrir de forma aislada, en personas con una personalidad vulnerable, con baja autoestima y sentimientos generalizados de rechazo y abandono.

Las personas adictas pueden pensar y soñar despiertas con su pareja con demasiada frecuencia y dedicarle excesivamente su tiempo, energía y esperanzas. Todos los límites saludables desaparecen en términos de lo que están dispuestos a hacer o renunciar con la esperanza de mantener la relación.

Estar enamorado puede ser una de las experiencias más reconfortantes de la vida, pero al mismo tiempo, ser una de las más embriagadoras.

Las malas relaciones pueden destruir la autoestima y evitar que las personas involucradas sigan adelante en su vida profesional o personal. Permanecer en malas relaciones no solo causa estrés continuo sino que incluso puede ser físicamente dañino.

El abuso físico puede convertirse en parte de tales relaciones. Las tensiones y los cambios químicos causados ​​por el estrés constante también pueden agotar la energía y reducir la resistencia a las enfermedades físicas. La participación continua en malas relaciones puede incluso conducir a escapes poco saludables, como el abuso de alcohol y / o drogas, e incluso puede llevar a pensamientos o intentos suicidas.

A pesar de ello, muchas personas racionales y prácticas son incapaces para finalizar la relación, aunque saben que es perjudicial. Una parte de ellos puede querer terminarla, pero otra parte aparentemente más fuerte se niega o se siente impotente para actuar. Es en este sentido que las relaciones pueden ser “adictivas”.

Referencias:

The behavioral, anatomical and pharmacological parallels between social attachment, love and addiction. Psychopharmacology, 2012. https://doi.org/10.1007/s00213-012-2794-x

Addicted to love: What is love addiction and when should it be treated? Philosophy Psychiatry & Psychology journal, 2017. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5378292/

Escribir un comentario