¿Alguna vez te has preguntado cuáles son los ingredientes de una vacuna contra el coronavirus? Seguro que sí, y probablemente te hayas topado con cosas locas como microchips de rastreo y demás.

Pero la verdad es que este aclamado medicamento en realidad contiene los típicos ingredientes difíciles de leer en las etiquetas, así como algunos más conocidos que seguro te sorprenderán.

Teorías conspirativas alegaban que la vacuna contra COVID-19 contenía microchips

Sabemos que las redes sociales y el internet en general han contribuido mucho en la difusión de información errada, o tergiversada, ¡y cuánto más en situaciones de emergencia!

Las vacunas no han sido la excepción, y hace algunos meses, cuando sus ensayos estaban en pleno desarrollo, empezaron a correr rumores de que incluían microchips. De este modo, los líderes y grandes organizaciones del mundo podrían rastrear prácticamente todo lo que hicieran los que la recibieran.

Esto llevó a los científicos, los personajes implicados en las teorías y a los medios de comunicación a pronunciarse para desmentir dicha idea. Y aunque las compañías farmacéuticas implicadas están muy atareadas gestionando la aprobación de sus vacunas, hay una excepción que ha decidido colaborar en la lucha contra la desinformación.

Estos son los ingredientes de la vacuna contra COVID-19 de Pfizer-BioNtech

Frasco en la etiqueta "Vacuna COVID-19" junto a una jeringa, ambos recostado sobre una superficie en la que se ven los logos de Pfizer y BioNTech.
Crédito: AFP. Vía Getty Images.

La asociación Pfizer-BioNtech ha producido la primera candidata que se ha aprobado para uso de emergencia, por lo que ha dado mucho de qué hablar estos días. Ahora ha sorprendido al mundo con la publicación de los ingredientes que constituyen su vacuna contra el coronavirus.

Molécula de ARN mensajero, el principal entre los ingredientes de la vacuna contra el coronavirus

Como muchos saben, la vacuna fue desarrollada con tecnología de ARN mensajero, una opción relativamente novedosa que deja de lado el uso de un virus inactivo. En su lugar, usa material genético con instrucciones para que las células produzcan las proteínas necesarias para defenderse ante una próxima exposición al patógeno.

Por lo que no debe de extrañar que el primero de los ingredientes de los que hablamos sea la molécula de ARN mensajero que contiene las instrucciones genéticas para una proteína del coronavirus llamada “de pico” o “de espiga”.

Hilary Brueck de Insider se refiere a la molécula como “un saco de boxeo genético para que el cuerpo aprenda a luchar contra las proteínas que ayudan al COVID-19 a invadir nuestras células”.

Y para los más temerosos, cabe aclarar que no se trata de ninguna modificación genética no consensuada ni método poco ético. El ARNm se degrada muy rápido sin dejar más rastro que la memoria del coronavirus, el cual es el objetivo de cualquier vacuna.

Lípidos

El nuevo medicamento también contiene otros nueve ingredientes, cuatro de los cuales entran en la clasificación de lípidos. Estos son: (4-hidroxibutilo) azanediol) bis (hexano-6,1-diol) bis (ALC-3015); (2- hexildecanoato), 2 – [(polietilenglicol) -2000] -N, N-ditetradecilacetamida (ALC-0159); 1,2-diestearoil-snglicero-3-fosfocolina (DPSC); y colesterol.

La molécula de ARNm es bastante frágil, por lo que requiere cierta protección hasta que cumpla su misión. Los lípidos se encargan de crear una especies de burbuja grasosa que la protege mientras esta sigue su camino hacia las células.

Sales

Entre los ingredientes de la vacuna contra el coronavirus de Pfizer-BioNtech también figuran cuatro sales. Estas son: dihidrato cloruro de potasio, fosfato de potasio monobásico, fosfato monobásico de sodio y cloruro de sodio (sí, la sal que solemos colocar en nuestra mesa).

Aunque poco se mencione, la sal es un ingrediente común tanto en la vacuna contra COVID-19 como en otros medicamentos usados a lo largo de la historia. Su función es ayudar a que la mezcla se adapte al interior del cuerpo humano que también usa una mezcla natural de sales para cumplir con sus procesos.

De hecho, Jerica Pitts, directora de relaciones con medios internacionales de Pfizer, ha hecho referencia a ello. Explicó que la vacuna lanzada por su compañía se diluye con agua y sal antes de la inyección precisamente con dicho fin.

Azúcar o sacarosa

Y finalmente, azúcar o sacarosa, la cual cumple la función de ayudar a conservar la vacuna mientras espera plácidamente ser utilizadas. Esta evita que las nanopartículas que la componen se aglomeren mientras están en congeladas.

Aunque analizándolo bien, esta parece una buena estrategia para ayudar a desarrollar la confianza de las personas en su medicamento. Como indicamos en una nota previa, muchas tienen sus razones para temer a las vacunas contra COVID-19 desarrolladas en tiempo récord, pero para el temor, el remedio es conocimiento.

Referencia:

Que no te engañen: las vacunas contra la COVID-19 no tienen microchips. https://www.nytimes.com/es/2020/12/19/espanol/ciencia-y-tecnologia/vacunas-covid-microchips.html

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