Para muchos, diciembre es un mes para comer, beber y ser feliz a medida que transcurre la temporada festiva. Esto significa que durante el período de Navidad es notoriamente difícil comer saludable y mantener los buenos hábitos alimenticios en general.

Es muy fácil permitir que la Navidad se convierta en una excusa para descuidar nuestra salud. Tendemos a comer más de las cosas incorrectas, a beber más alcohol de lo habitual y a relegar la práctica de actividades físicas. Las vacaciones de navidad deberían ser un momento de relajación para recargar las pilas, no un frenesí de malas elecciones de salud y malos hábitos.

Comer saludable en Navidad

Con tanta comida y bebida al alcance de la mano, puede ser tentador darte un gusto excesivo. Debido a esto, comer saludable en Navidad implica un poco de planificación, algo de determinación y la capacidad de cumplir esas promesas que nos hacemos a nosotros mismo.

Moderación es la clave. Se estima que en nuestra cena de navidad consumimos alrededor de 3.000 calorías. En lugar de atiborrarte, come una comida de tamaño normal, descansa unos 20 minutos para ver si todavía tiene hambre. Muy probablemente te percates de que ya has comido lo suficiente.

Beber mucha agua puede ayudar a mantener tu metabolismo en movimiento, lo que significa que es menos probable que acumules tanto peso después de Navidad.

Opciones más saludables

En la medida de lo posible, elije opciones más saludables. Si estás comiendo en casa, intenta planificar lo que comes teniendo en cuenta su salud. Elije cortes de carne magros y elimina cualquier grasa visible; trata de limitar la carne roja y procesada a favor del pescado, pollo, pavo y opciones a base de plantas.

Comer saludable en Navidad puede ser un poco desafiante, pero es posible lograrlo. Si estás comiendo fuera, intenta elegir las opciones de menú más saludables. Trata de evitar los platos fritos, a base de pastelería o aquellos con salsas cremosas o con queso. Si vas a comer postres, inclínate hacía aquellos elaborados a base de frutas.

El agua es realmente milagrosa cuando se trata de salud. Beber mucha agua puede ayudar a mantener tu metabolismo en movimiento, lo que significa que es menos probable que acumules tanto peso después de Navidad.

Aunque durante la navidad es notoriamente difícil comer saludable y mantener los buenos hábitos alimenticios en general.

En esta época suele haber celebraciones en las que hay disponible más alcohol de lo normal, así que nuevamente la moderación juega un rol crucial. Beber mucha agua te ayudará a contrarrestar los efectos deshidratantes del alcohol, lo que resulta relevante, ya que mantenerte hidratado es esencial para permanecer despierto y alerta para disfrutar de toda la diversión.

No olvidar la actividad física

Mantener hábitos alimenticios en Navidad es muy importante, pero no hay que olvidarse de la actividad física. Si bien es probable que el gimnasio y las actividades deportivas de equipo no estén disponibles durante estas fechas, eso no significa que debas dejar de hacer ejercicio.

El truco para mantenerse al día con el estado físico durante las vacaciones es hacerlo en casa. Hay muchas aplicaciones de ejercicios y programas en línea que pueden ayudarte a establecer una rutina de ejercicios simple y funcional.

La Navidad es notoriamente un momento para disfrutar, pero no dejes que esta sea una excusa para excederte. Puedes disfrutar de todas las festividades de la temporada y pasar el período navideño sin que haya demasiado impacto en tu salud.

Referencias:

The effect of the holiday season on body weight and composition in college students. Nutrition & Metabolism, 2006. https://dx.doi.org/10.1186/1743-7075-3-44

Effect of the Holiday Season on Weight Gain: A Narrative Review. Journal of Obesity, 2017. https://dx.doi.org/10.1155/2017/2085136