El calentamiento global es un problema mundial que se ha venido agravando con el paso de los años. En la actualidad, sabemos de gran parte de sus causas e implicaciones. Pero aún no conocemos en su totalidad los mecanismos que lo pueden desencadenar o acelerar. Ahora, una reciente investigación de Geosciences ha sugerido que, al menos para el caso del Ártico, los grandes terremotos parecen haber sido vitales para su calentamiento.

El director del Laboratorio MIPT para la Investigación Geofísica de los Márgenes Árticos y Continentales del Océano Mundial, Leopold Lobkovsky, presentó su hipótesis en junio, pero finalmente fue aceptada para su publicación este diciembre.

En ella, el también miembro de la Academia de Ciencias de Rusia comenta que la fuerza del movimiento terrestre causado por los grandes terremotos del mundo pudo haber afectado y aumentado el efecto invernadero en el Ártico.

Sobre el calentamiento del Ártico

Los aumentos de temperaturas en el Ártico no son una novedad. De hecho, tan solo en los últimos siglos estas se han acrecentado constantemente. Como consecuencia, para estos momentos el Ártico se ha vuelto más verde de lo que alguna vez podríamos haber imaginado.

Sin embargo, a pesar de que sabemos que la actividad humana y nuestras emisiones de gases acentúan el efecto invernadero, en la historia del calentamiento Ártico existen picos de temperatura que no pueden explicarse a través de nuestras acciones.

Es acá donde también entra el reciente descubrimiento de la NASA, que reveló cómo los suelos del Ártico también liberaban metano. Claramente, eventos como el derretimiento masivo del 2018 y la pérdida de permafrost ártico de este 2020 marcan la aparición de un nuevo pico de calor.

Según los registros, el primero se dio entre 1920 y 1930. Ahora, este segundo se ha hecho mucho más largo, y parece haberse mantenido desde su inicio en 1980. Actualmente, nuestra actividad y liberación de residuos al ambiente no se ha detenido, incluso ha aumentado. Sin embargo, ella no coincide con las marcadas subidas de temperatura durante estas fechas.

Teniendo esto en cuenta, Lobkovsky se puso manos a la obra para intentar encontrar una explicación a los cambios abruptos de temperatura. Al final, su investigación lo llevó a relacionar los grandes terremotos ocurridos en el mundo con el fenómeno del calentamiento ártico.

Los terremotos y el calentamiento Ártico sí podrían estar relacionados

Específicamente, la hipótesis de Lobkovsky planteaba que los cambios podían deberse a factores geodinámicos desatados por los movimientos tectónicos. En pocas palabras, proponía que el movimiento del terreno de un modo u otro estimulaba la liberación de metano en el Ártico. Un detalle que, a su vez, aumentaría el efecto invernadero y causaría una subida abrupta de temperatura.

Como una prueba de esto, Lobkovsky se dirigió a los datos históricos. Según su investigación, los grandes terremotos del Arco de las Aleutianas durante el siglo XX precedieron por entre 15 o 20 años los picos de calentamiento ártico.

Pero… ¿Cómo se relaciona esto?

Para poder explicar cómo realizó la conexión entre los terremotos y el calentamiento brusco del Ártico, Lobkovsky tuvo que enfocarse en dos áreas: a) explicar cómo las ondas del Arco de las Aleutianas podrían haber afectado al Ártico si están separados por más de 2 mil kilómetros y b) desarrollar cómo dichas ondas, de llegar al Ártico, podrían alentar la liberación de metano.

Para el primer caso, Lobkovsky optó por utilizar un modelo de dinámica de excitación litosférica. Con este, demostró que las ondas tectónicas podían prolongarse por largas distancias y que podían viajar unos 100 kilómetros por año. Con esto dicho, se explica por qué habría una brecha de 15 a 20 años entre el terremoto y el aumento de temperatura en el Ártico –ya que las ondas tendrían que cubrir 2 mil kilómetros de distancia–.

Por su parte, para el segundo el investigador simplemente propuso que las ondas eran capaces de causar tensiones adicionales menores en la litosfera. En otras palabras, podían romper la estructura interna tanto del permafrost como de los hidratos de gas metaestables. Como consecuencia, se daría una liberación excesiva de metano que aumentaría las temperaturas en el Ártico.

En resumen

“Existe una clara correlación entre los grandes terremotos en el Arco de las Aleutianas y las fases del calentamiento climático. Existe un mecanismo para transmitir físicamente las tensiones en la litosfera a las velocidades adecuadas. Y estas tensiones adicionales son capaces de destruir los hidratos de gas metaestables y el permafrost , liberando metano. Cada uno de los tres componentes de este esquema es lógico y se presta a una explicación matemática y física”, comentó Lobkovsky.

Básicamente, el autor comenta que no solo los tiempos coinciden, sino que existe un modelo que respalda dichos lapsos y un proceso geológico que soporta las reacciones vistas en la superficie. En pocas palaras, resulta plausible considerar que los terremotos masivos sí han estado alentando el calentamiento del Ártico.

Ahora, el primer vistazo de Lobkovsky es aún una hipótesis tentativa. Por este motivo, es necesario perfeccionar su modelo y realizar nuevas investigaciones para confirmar al cien por ciento su propuesta. Pero, por lo menos por ahora, los lineamientos iniciales parecen apoyarla en su totalidad.

Referencia:

Seismogenic-Triggering Mechanism of Gas Emission Activizations on the Arctic Shelf and Associated Phases of Abrupt Warming: https://doi.org/10.3390/geosciences10110428

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