Colores alusivos a las banderas de Estados Unidos y China en un enfrentamiento de ajedrez

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ha emitido un aviso comercial donde insta a las empresas estadounidenses a no usar tecnología china. Además de los riesgos que involucra trabajar con servicios y equipos de datos de estas compañías.

El gobierno federal de los Estados Unidos considera que el país asiático no solo tiene la intención, sino las herramientas necesarias para “acceder de forma encubierta” a información confidencial a través de organizaciones asiáticas.

Básicamente lo que el Departamento de Seguridad Nacional quiere decir es que el gobierno chino se vale de sus leyes para acceder, “sin el conocimiento o consentimiento de las empresas”, a datos confidenciales que manejan estas entidades.

Empresas chinas ponen en riesgo economía estadounidense

El organismo estadounidense destaca que esta información puede ser personal y de propiedad. Por ende, es una mala práctica que pone en riesgo la economía del país. Chad F. Wolf., secretario interino de Seguridad Nacional, agrega:

“Durante demasiado tiempo, las redes y los datos de Estados Unidos han estado expuestos a amenazas cibernéticas basadas en China que utilizan esos datos para dar a las empresas chinas una ventaja competitiva injusta en el mercado global”.

El informe también señala al país asiático de robar “propiedad intelectual” estadounidense. Práctica que le ha servido al ejército nacional de la República Popular China para reforzar sus “conocimientos técnicos” y aumentar sus capacidades.

Empresas estadounidenses que se asocien con China ponen su reputación en entredicho

El Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. indica que las empresas deben estar conscientes de los riesgos que involucra asociarse con estas compañías asiáticas.

No solo hablamos de riesgos económicos, sino también una relación que podría poner en entre dicho la reputación de estas. Incluso, acarrear conflictos legales.

Estados Unidos sigue poniendo mano dura a las empresas chinas. Una vez más las tacha de colaborar consciente o inconscientemente con el gobierno de la República Popular de China. Ahora bien, ¿cómo afectará esta decisión a las empresas estadounidenses?