CubeSats en el espacio terrestre

Cada vez son más los satélites que se lanzan al espacio. Aparatos que orbitan alrededor de nuestro planeta con fines científicos, militares y los más sonados últimamente, los de comunicación.

Aunque tienen como propósito facilitarnos la vida, como por ejemplo llevar internet satelital a los lugares más recónditos de la Tierra. La verdad es que pueden afectar otras áreas de interés como la astronomía. Inclusive, confundirnos cuando simplemente queremos observar el cielo y los astros que lo componen.

Sin embargo, hoy en este artículo te presentamos a los CubeSats. Una opción con mucho futuro que podría ayudar a las empresas de fabricación espacial a continuar con sus proyectos sin afectar negativamente otras áreas. Para explicar de qué tratan nos guiaremos de una publicación realizada por la Agencia Espacial Canadiense en su sitio web.

¿Qué es un CubeSat?

Como su nombre lo indica, un CubeSat es un satélite en forma de cubo. Un aparato con medidas aproximadas de 10 cm en todas sus caras y un peso de 1.33 kilogramos. De acuerdo a su uso, estos nanosatélites se pueden lanzar solos o agrupados con más unidades. No obstante, la combinación no debe exceder las 24 unidades.

Dimensiones de un CubeSat
Dimensiones de un CubeSat.
Vía: Agencia Espacial Canadiense

Un CubeSat, al igual que un satélite común, cuenta con una “antena y sistema de comunicación por radio”, fuentes de energías en forma de panel solar o batería, además de un ordenador para ejecutar las instrucciones de su sistema.

Como puedes notar, los dispositivos incorporan las herramientas precisas para funcionar correctamente. De hecho, emiten las señales de radio necesarias para establecer comunicación entre el espacio y la Tierra. Se podría decir que no tiene nada que envidiarle a un satélite común y corriente.

Pero, ¿cómo se envían a la órbita? Estos aparatos aprovechan alguna zona disponible en los cohetes que se lanzan al espacio para viajar con ellos. “Se empaquetan en un contenedor que, con solo presionar un botón, activa un resorte que expulsa los CubeSats” al firmamento.

Otra forma es desde “la Estación Espacial Internacional”. En esta, usan la técnica de la “esclusa de aire en el módulo japonés”. Una especie de ascensor espacial que impulsa estos objetos por encima de nuestra atmosfera.

Pero, ¿quiénes pueden usar estos nanosatélites?

Estos aparatos se pueden usar tanto para fines educativos como comerciales. La Agencia espacial Canadiense (ASC, por su siglas en inglés) explica que los CubeSats representan ese dispositivo ideal para realizar pruebas en un entorno tan difícil como el espacio.

Agrega que se pueden usar “para probar nuevos instrumentos o materiales”. Todo ello, con la intención de comprobar la efectividad de una tecnología antes de lanzarse al espacio para un propósito más complejo, como ir a la Luna, por ejemplo.

“Se podría utilizar un CubeSat para estudiar el rendimiento de una nueva cámara termográfica usándola con diferentes configuraciones para evaluar la calidad de las imágenes capturadas y la confiabilidad general del instrumento”, expresa la ASC.

Asimismo, los científicos podrían usarlo para trasladar al espacio “pequeños instrumentos” para recoger medidas y realizar experimentos. ¿Desde el espacio? ¿Cuáles? Datos sobre el campo magnético de la Tierra, lo que podría ayudar a detectar terremotos.

Tal es la efectividad de los equipos, que no solo se puede usar con fines tecnológicos y científicos, sino con propósitos comerciales. Es decir, que bien podrían servir para complementar servicios de comunicación e incluso “capturar imágenes de observación” de nuestro planeta.

Personas fabricando un CubeSat
Estudiantes fabricando un CubeSat.
Vía: Agencia Espacial Europea

¿Y a nivel educativo? Esta tecnología fomenta en los estudiantes el espíritu investigativo. Estos pueden participar en su diseño, lanzamiento y conocer cómo se comportan una vez en orbita. Al respecto, la ASC comenta:

“Los estudiantes podrían utilizar un CubeSat para rastrear el movimiento de animales salvajes, como manadas de renos u osos polares, mediante la recopilación de señales de radio emitidas por collares adheridos a los animales”.

Entonces, ¿cuáles son las ventajas de utilizar CubeSats?

Como ya hemos comentado, estos aparatos son bastante pequeños y muy ligeros. De hecho, la Agencia Espacial Canadiense compara su peso con el de un pato. En efecto, son más rápidos de fabricar, en aproximadamente dos años.

Además, son fáciles de elaborar ya que las piezas estándar se consiguen con facilidad en el mercado, siendo “menos costoso que los grandes satélites”. Otra característica es que son amigables con el medio ambiente, ya que no “se queman” al ingresar a la atmósfera.

Precisamente estas características son las que lo hacen de gran atractivo para los gobiernos y el sector industrial. Pues, se presentan como una plataforma espacial que bien puede impulsar el “desarrollo tecnológico y la investigación científica” a muy bajo costo. Claro está, si se compara con satélites de mayor tamaño.

Aunado a ello, representa una gran oportunidad para que las empresas con bajo presupuesto prueben alguno de esos proyectos innovadores que tienen archivado. Así como, brindar oportunidades para ganar experiencia y desarrollar “habilidades necesarias para las carreras en el sector espacial”.

Hasta ahora, hemos hablado de las ventajas. Pero, ¿tienen alguna desventaja? No todo es perfecto, claro que tiene sus contras. Entre ellas capacidad limitada “para transportar instrumentos científicos”, y un periodo operativo de tres a doce meses. Sin embargo, son pocas, no afecta su productividad.

¿Cómo se ven los CubeSats de cara al futuro?

Como bien se sabe, su utilidad va desde el sector educativo hasta el sector comercial. Su versatilidad está cambiando la forma de acceder al espacio. Estudiantes, investigadores, empresarios y hasta gobiernos se están sirviendo del hecho de explorar el espacio a un bajo costo para “aumentar actividades de investigación”.

La ASC comenta que estos aparatos se vienen utilizando desde hace años para misiones interplanetarias. En el 2018, “el Mars Cube One (MarCO) de la NASA” se embarcó en una misión a Marte. En este lanzamiento, el propósito de los CubeSats era ofrecer “un servicio de comunicaciones experimental”. Todo ello, para “transmitir información a la Tierra durante la entrada y el aterrizaje atmosférico”.

Persona explorando el espacio
Persona explorando el espacio

Así pues, aunque pequeños, los CubeSats son muy eficaces. Unos aparatos muy poderosos, dotados de nanotecnologías que están cambiando la forma de ver el mundo. Además, minimizan la contaminación espacial y podrían convertirse en una alternativa a los grandes satélites que les restan visibilidad a los astrónomos u otros científicos. Y a ti ¿qué te han parecido estos nanosatélites?