Coronavirus con variantes en tono azul.

La semana pasada informamos sobre una nueva variante del coronavirus en Reino Unido que ha generado preocupación entre los expertos, sobre todo en lo referente a la efectividad de las vacunas contra COVID-19.

Una experta ha aclarado que aún no se ha confirmado formalmente la mayor transmisibilidad de esta. Y más importante, no se ha confirmado que pueda reducir la efectividad de las vacunas, aunque existe la posibilidad remota de que sea así.

Preocupaciones en torno a la nueva variante del coronavirus y las vacunas

Como muchos saben, la nación inició su programa de vacunación masiva hace casi dos semanas, usando la candidata de Pfizer-BioNtech, aprobada para uso de emergencia. Sin embargo, la nueva situación ha merecido la implementación de nuevas restricciones para contener los contagios.

Y aunque aún es poco lo que se sabe, se presumen que la variante del coronavirus británica solo muestra una mayor capacidad para propagarse. Los investigadores aún trabajan en un estudio más minucioso a fin de determinar si puede o no causar una enfermedad más grave, por ejemplo.

Actualmente, lo más preocupante es la posibilidad de que pueda reducir la efectividad de las vacunas desarrolladas hasta el momento, o dejarlas tan obsoletas como suele ocurrir con las de influenza. Pero antes de poder indagar en ello, es necesario diferenciar y examinar dos términos que facilitarán la comprensión y evitarán que caigamos en preocupaciones innecesarias.

Variante y cepa

El equipo responsable de vigilar la evolución del coronavirus en Reino Unido, el COVID-19 Genomics Consortium UK, alertó el pasado sábado la existencia de una nueva variante del SARS-CoV-2 que requiere una mayor vigilancia genómica: la denominada B.1.1.7.

Sonia Zúñiga, viróloga del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC) de España, aclara que la VUI – 202012/01, conocida también como linaje B.1.1.7., es una variante del coronavirus y no una cepa. De esta deriva la N501Y que ha causado revuelto en Reino Unido y el mundo en los últimos días.

La experta señala que el término cepa se usa cuando se ha identificado una característica diferente; pero hasta que estas no se confirmen, las mutaciones siguen llamándose variantes.

“Hablamos de cepa, stricto sensu, cuando el virus tiene una característica diferente, como que se transmita más, sea más patogénico o que no se neutralice con los anticuerpos. Todas estas mutaciones que aparecen las llamamos variantes hasta que no se descubra que tiene una propiedad biológica diferente”.

Los virus mutan rápidamente; el SARS-CoV-2 no es la excepción

Las autoridades se han referido a esta como una variante del coronavirus de propagación más rápida, pero aún no se ha confirmado nada sobre su impacto sobre la efectividad de las vacunas. Aún no está claro si esta variante pueda ignorar la inmunidad adquirida por quienes se han vacunado ya, pero Zúñiga aún se mantiene escéptica al respecto.

Y es que, aunque ya se ha extendido mucho por Reino Unido, esta no es la primera vez que pasa, ni en la historia de las infecciones virales ni en la de esta pandemia. La vigilancia genómica ha permitido detectar otras variantes y desarrollar estrategias para combatirlas más allá de las vacunas.

Como ejemplo, la variante D614, muy extendida en todo el mundo. Los expertos ya saben que, esta en particular, se puede neutralizar bien “con los sueros de pacientes infectados con cepas originales chinas o con sueros de animales o personas vacunadas”.

¿Puede la variante del coronavirus ignorar la inmunidad generada por las vacunas?

Ahora bien, si el escenario resulta más sombrío, y los investigadores descubren que la variante puede ignorar la inmunidad que genera el medicamento, la historia tampoco debería ser tan trágica. En todo caso, nos encontraríamos con una enfermedad similar a la de la gripe, cuyas vacunas deben reforzarse cada año.

Zúñiga recuerda que buena parte del trabajo previo al desarrollo de las vacunas ya se ha realizado, y no sería necesario repetir todos los pasos de los ensayos clínicos. Por supuesto, habrá que realizar otras pruebas de control de calidad y de efectividad, pero no de forma tan rigurosa como hemos observado en los últimos meses.

“Si la plataforma que se usa para la vacuna ya funciona y está aprobado para su uso en humanos, como ARN mensajero (Pfizer/BioNTech y Moderna) o vector (Oxford/AstraZeneca y Janssen), no necesitaría pasar por todas las fases”.

Por el momento, aún es pronto para asegurar cualquier cosa. ¿Es más transmisible la nueva variante, más patogénica, o afecta la efectividad de los medicamentos y vacunas diseñadas hasta ahora? Los expertos dirán próximamente.

Referencias:

Si hay nuevas variantes del SARS-CoV-2, ¿qué pasa con las vacunas candidatas? https://www.agenciasinc.es/Noticias/Si-hay-nuevas-variantes-del-SARS-CoV-2-que-pasa-con-las-vacunas-candidatas

Mutant coronavirus in the United Kingdom sets off alarms but its importance remains unclear. https://www.sciencemag.org/news/2020/12/mutant-coronavirus-united-kingdom-sets-alarms-its-importance-remains-unclear